Un hombre de unos 65
años estuvo a punto de cometer una masacre cuando intentó
apuñalar a un carnicero y varias estudiantes en el barrio
Constantini. El episodio ocurrió ayer al mediodía en la
calle Rodolfo Moreno y Carmen Gutiérrez, aunque no llegó a
concretarse debido a la oportuna intervención de un bombero
que vive a metros del lugar donde se desencadenaron los
acontecimientos.
Todo se inició cuando
una persona alcoholizada, y presuntamente con las facultades
mentales alteradas, quiso atacar con una cuchilla -cuya hoja
medía unos 30 centímetros- a quien se le cruzara por el
camino, según calculó un testigo que habló con este medio.
Por motivos que ahora
tendrá que explicar en la Justicia, este hombre quiso
ingresar a una carnicería ubicada sobre Rodolfo Moreno, pero
el carnicero alcanzó a cerrar la puerta y, al parecer, el
agresor recibió un golpe en la cabeza provocándole una
importante perdida de sangre.
En ese momento
intervino el vecino y bombero Rafael Santaya, quien intentó
persuadir al atacante, pero no hubo caso. Por el contrario, se
abalanzó contra el servidor público y le arrojó varias
puñaladas que no llegaron a destino.
"Estaba
completamente sacado, como si sufriera algún tipo de
paranoia. Estaba completamente loco", contó Santaya.
Pero esto no es todo.
Tres adolescentes que venían caminando por Rodolfo Moreno en
dirección a la Escuela Nacional, también sufrieron la ira de
este sujeto que buscó agredirlas con la cuchilla, pero
alcanzaron a correr y llegar al colegio, donde pidieron ayuda
a la policía.
EL HEROE DE LA
JORNADA
Mientras tanto, el
descontrolado agresor trató de escapar, aunque a medio camino
interceptó a otro grupo de adolescentes que también iban a
estudiar, llegando a amenazarlas de muerte si no accedían a
ingresar a un terreno baldío, además de propinarle un
rosario de insultos.
Una vez más, el
bombero Santaya logró llevar al iracundo sujeto a un lote
baldío de la zona, trabándose en feroz lucha. "Me quiso
apuñalar unas 6 o 7 veces. No le podía sacar la
cuchilla", relató el vecino. Pero luego de unos minutos
de intenso forcejeo, Santaya logró sacarle el arma blanca de
sus manos.
Rodeado por vecinos que
ante lo ocurrido salieron a la calle, el agresor permaneció
en el lugar unos 15 minutos hasta que llegó un patrullero y
lo trasladó a la seccional local, donde permanece detenido.
Frente a lo sucedido,
no se descarta que esta persona tenga relación con un
aberrante hecho sufrido días atrás por una menor de 15
años, que vive en el mismo barrio donde ayer tuvo lugar este
caso, pero que por pedido de la familia de la víctima y del
fiscal interviniente no se dio a conocer a la opinión
pública.