El
siguiente es el texto (completo) que Burgos escribió para
explicar las causas de su dimisión.
"Cuando digo que
la democracia se suicida a diario, pierde espesor, y se
desgasta y disminuye su intensidad, me refiero a un
sentimiento que nos afecta a los ciudadanos. Sufrimos porque
sentimos que no tenemos importancia en el funcionamiento de la
sociedad (José Saramago).
"En ocasión de
renunciar a mi cargo de consejera escolar electa por el pueblo
y propuesta por el radicalismo quiero expresar públicamente
que he decidido la misma cuando:
- Aprecié que en ese
recinto no tenía espacio para participar democráticamente,
ya que no funciona como órgano colegiado de gobierno. No hubo
respuesta a mis pedidos de sendos proyectos de Disposición
para que se publique el orden del Día de las Sesiones y para
el armado de las Comisiones de trabajo. Lo que sí se da a
conocer en los medios de comunicación son "las
obras" que se ejecutan y los elementos que el Consejo
Escolar recibe de la Pcia. y distribuye. No se dice que, por
ejemplo, el llamado "kit escolar" que se entregó
alcanzó para, aproximadamente, el 40% de los niños que
necesitan de él. Es decir que, implícitamente, somos
cómplices de políticas que no sólo "focalizan" la
pobreza sino que la utilizan para la propaganda partidaria del
gobierno provincial. En estas condiciones, quedándome como
Consejera Escolar, soy cómplice, por omisión, y no doy
cuenta de la representación que depositaron en mí quienes me
votaron.
- La falta de trabajo
en Comisiones impide la transparencia y calidad del trabajo
político necesario para dar prioridades y hacer uso de los
dineros públicos, que, obviamente, no son privativos del
partido político que obtuvo la mayoría.
- En mis tres meses de
licencia no se ha modificado esta situación, pese al informe
que se publicó en los periódicos por parte de mi
reemplazante Hugo Bello, a quien se le atribuye un
relevamiento de cuestiones de infraestructura (que ya se
conocían). En uno de los periódicos se dice que él afirma
no querer meterse en cosas que no conoce, pero seguidamente da
información de cuestiones que no ha podido resolver y que se
plantea desde lo macro, pero no desde las que constituyen el
centro de las preocupaciones de los/las docentes. Este intento
por diferenciarse de mi gestión es lo que me sorprende pues
no percibió la gravedad de lo denunciado. Tampoco escapa a mi
percepción que detrás de su versión están las dos líneas
del radicalismo... no así de sus afiliados y simpatizantes...
- No tuve respuesta
oral ni escrita a mi pedido de colaboración del partido para
hacer posible mi continuidad como Consejera Escolar, pareciera
que me quieren utilizar para una nueva división entre líneas
internas. Es más, es de conocimiento de la comunidad
lujanense que haber trabajado tres meses en forma
absolutamente ad-honorem representa gastos que he afrontado
con dinero de mi familia. Los cinco Consejeros Escolares
restantes (también quien me ha reemplazado) cobran un sueldo
pues trasladan cargos de la provincia de Buenos Aires y,
además, no siempre cubren la misma carga horaria de los
cargos por los que cobran, sin contar lo que significa ser
docente hoy, dar clases y trasladarse hasta las escuelas,
amén de preparar, programar y evaluar las actividades propias
del quehacer docente.
- Queda claro que hubo
una fuerte contribución mía a la unidad del partido y que
así lo comprendieron los votantes, pero no los dirigentes del
Comité que seguramente no se van a hacer cargo (ni se han
hecho cargo) de la forma en que me han provocado en extensos
artículos del Bisemanario "El Civismo".
- No acepto que se
diga que soy una advenediza en política, pues considero que
es una expresión peyorativa que significa intruso,
entrometido, novicio, novato. Creo que ése no es mi perfil
para el cargo de Consejera Escolar que he ocupado dignamente
(de lo que hay constancia en actas). Me pregunto: ¿ es
advenediza una docente con vasta carrera política como tal?
Si se me califica de este modo (supuestamente, desde adentro
del radicalismo), cuando he aportado muchos votos para
impulsar un cambio, ¡qué poco importa la participación
ciudadana! Por otra parte, me asumo como un sujeto con
historia política. Además he vivido siempre en Luján y
quise hacer un aporte para cambiar la "vieja
política". Es posible que quienes plantean que mi
renuncia va a encender la interna, sean los que se encontraron
con situaciones de poder que ni ellos esperaban ante el
vendaval alfonsinista. Posiblemente sean los que cobraron bien
pero que hoy no quieren abrir el juego para que entren aires
nuevos al radicalismo. Esos aires nuevos que necesita para
volver a amarrar los valores democráticos de sus orígenes.
Al respecto afirmo: ¡ojalá sean muchos los advenedizos que
entren en la actividad política!.
- Si renuncio a un
cargo político para el que fui electa, no es sin costo para
mi persona. Tengo que hacerme cargo de sentirme excluida de
este modo de hacer política y plantear ante la opinión
pública que la representación que pretendí asumir no es tal
por las formas que están instituidas. Sigo pensando que se
puede hacer un gobierno participativo con una oposición que
tenga el coraje de decir que así no se puede pasar cuatro
años de democracia pues es herirla de muerte. Hay que
animarse a decir que si no hay una mínima tolerancia como
para escucharnos y elegir lo que es mejor para las escuelas de
Luján, aunque no sea lo mejor para mí, no hay democracia. En
los tres meses en los que me desempeñé como Consejera
Escolar, no decidimos las construcciones ni las refacciones de
las escuelas que se solicitaron en ese período. Ya todo
había sido decidido por el bloque justicialista con el
asesoramiento de la Inspectora de Infraestructura. Por
supuesto, sin reunir a la Comisión de Infraestructura ni a
las Inspectoras Técnicas de cada Rama de la Educación.
- Yo no fui al Consejo
Escolar para ver pasar la pelota sino para jugarme por el
destino de las escuelas. Algo parecido hizo el Consejero
Escolar por la Unión Vecinal.
- Esta democracia no
quiere oír que no la cuidamos. No basta con elegir a nuestros
representantes, con tener cierta representación democrática,
con que todo funcione dentro del sistema, de sus
condicionamientos... si la posibilidad de cambio está
limitada por la organización democrática misma. Pareciera
que el Consejo Escolar de Luján funciona así, para ejecutar
las políticas del gobierno de turno (que desde 1987 es
justicialista) y para hacer frente a las emergencias, pero no
como órgano colegiado de gobierno que planifica qué, cómo,
cuándo y dónde corresponde intervenir respecto de los
servicios que allí se prestan o debieran prestarse para
mejorar las condiciones de trabajo de docentes y alumnos. Pero
ésa no es la forma democrática que posibilita cambiar la
historia de quienes sufren la pobreza que nace de la
injusticia. El problema es darnos cuenta que la democracia es
un proceso incompleto que a veces necesita que alguien
renuncie para plantear que estos modos de hacerla, provocan su
decadencia.
- Finalmente quiero
agradecer a los medios de comunicación y a quienes me votaron
pues confiaron en la posibilidad de cambio de las condiciones
en las que está Luján. Doy un paso al costado para
encontrarme con muchas personas que no claudican en sus
principios y que quieren de verdad vigorizar la
política".
Defraudación a sus
votantes
La carta que se
publica en esta página fue enviada a EL CIVISMO por la
renunciante consejera Noemí Burgos. Este medio tenía
previsto utilizarla para escribir una nota en la que se
contextualizaría la situación y se agregaría algún dato
que -por supuesto- Burgos no mencionó en su escrito. Sin
embargo, la docente se negó rotundamente y sólo dejaba que
la nota saliera "completa y textual".
No solemos aceptar
este tipo de presiones e imposiciones, pero entendimos que la
importancia de la información y las denuncias que despliega
Burgos merecían ser conocidas por nuestros lectores.
No obstante,
informamos que Burgos deja la función después de sólo tres
meses de gestión, para la que fue votada por miles de
ciudadanos. Y además, omitió mencionar la que para muchos,
en particular los radicales, es la única causa de su
dimisión: se incrementó su responsabilidad laboral en la
Universidad Nacional de Luján, donde es la coordinadora de la
Licenciatura en Educación Inicial. Además, trascendió su
pretensión de que la tarea del consejero sea rentada, como en
el caso de los concejales.