Susana Elola, la
vecina del barrio Padre Varela que durante tres semanas tuvo
en su casa a una niña que había sido robada en Lomas de
Zamora, le dijo a EL CIVISMO "que las cosas no fueron
como aparecen contadas".
Por empezar,
desmintió haber comprado a la niña de 3 años que fuera
recuperada por la policía de esta ciudad en la noche del
martes, dado que por su situación económica le resulta
imposible contar con la suma de 25 mil pesos o dólares, como
los investigadores presumieron en un principio. Sin embargo,
señaló que tenía conocimiento que otro matrimonio, también
de esta ciudad, habría abonado esa cifra a la supuesta abuela
biológica a cambio de la entrega de los documentos y así
obtener en adopción a la niña Brisa Aranda, que sin saberlo
se convirtió en la noticia excluyente tanto a nivel local
como nacional de la semana pasada.
Por este hecho, hay
una persona detenida y al menos dos matrimonios bajo sospecha.
La única persona aprehendida es una mujer llamada Norma Dasso
o Bonifasini, de 61 años, quien decía ser la abuela de la
menor, pero para la Justicia formaría parte de una red de
tráfico de niños que eran vendidos al exterior.
"Yo no la
compré. A mí, la versión que me da la abuela fue que la
madre de la nena estaba viva pero que el padrastro golpeaba a
la criatura y que había tenido un intento de
violación", explicó Elola a este medio.
Según sus palabras,
aseguró que en ningún momento fue con su actual pareja al
Jardín de Infantes Nº 903 con la intención de querer
inscribir a la niña, sino que este trámite lo hizo en una
oportunidad el matrimonio que quiso comprar a la nena. E
incluso, al ver frustrado el trámite, trató de probar suerte
en el Jardín de Infantes Nº 919 del barrio Juan XXIII, pero
tampoco tuvieron éxito. No obstante, reconoció que su madre
"con permiso de la abuela" fue "a averiguar si
podía anotarla en el jardín" pero "la nena en
ningún momento llegó a cursar".
Su madre se llama
Raquel Pérez y al menos durante un mes le alquiló una pieza
a la falsa abuela que había llegado hasta el barrio Fonavi
con su presunta nieta proveniente del conurbano, en busca de
un matrimonio que pudiera encargarse de la crianza de la
niña, a cambio de que le permitieran verla con frecuencia.
Bajo estas condiciones, Pérez le recomendó a su hija,
considerando que el hogar que andaba buscado era el que ella
compartía con su pareja en el Padre Varela.
- ¿Usted nunca
preguntó el origen de la nena?, interrogó EL CIVISMO a
Elola.
- Yo pregunté. Es
más, estuve a punto de ir al Juzgado y fui a ver una abogada.
La abuela me había dado certeza de que me iba a traer la
documentación, porque sino, yo le había dicho bien claro que
la nena se la tenía que llevar.
- Durante los 20
días que tuvo a la nena en su casa, ¿nunca sospechó nada?
¿Por qué no hizo la denuncia a la policía?
- A la policía no
fui, pero hice la denuncia en el Juzgado de Paz el miércoles
16. La abuela me la trajo el 2 de junio y a la semana
siguiente me dijo que me traía los documentos. A todo esto,
viajó a Tigre y dijo que en ese viaje me traía los
documentos pero lo único que trajo fue una bolsa de juguetes.
Fueron transcurriendo los días y esta mujer decía que esta
semana, que la otra, pasado... y las cosas no se fueron dando.
Ella iba dilatando las
cosas para que me deje estar. Como no me trajo los documentos,
fui al Juzgado de Paz a pedir un certificado en que constara
que la abuela me había dado la tenencia o por si la tenía
que llevar al médico, yo me hacía responsable. El domingo
13, la abuela vino a mi casa para hablar con mi marido y los
documentos seguían sin aparecer. Tenía una facilidad para
convencerte...
- ¿Se puede decir
que pecó de ignorante?
- Tal cual. Acá no
hubo mala intención ni nada parecido. Lo menos que quería
era robarme una criatura. No quería ser mamá a toda costa.
- ¿Usted tiene
hijos?
- No, porque no puedo
tener familia. Incluso al juez Giacoia le preguntamos con mi
marido si en el futuro íbamos a tener problemas para adoptar
y nos dijo que no.
LA CONEXION LOCAL
Susana Elola aseguró
que "hay dos versiones diferentes" alrededor de este
caso: La menos creíble daba cuenta que la nena había sido
robada de los brazos de los padres cuando caminaban por Lomas
de Zamora, y la más fiable es la que aparece la falsa abuela
llevándosela para siempre luego de pedirle permiso para
sacarla a pasear a la abuela natural de Brisa.
Al parecer, el 3 de
noviembre la madre biológica radicó una denuncia por la
desaparición de su hija, pero el 27 de noviembre habría
radicado una segunda denuncia afirmando que se la había
sustraído una mujer cuando caminaba por las calles de Lomas
de Zamora. Con estos antecedentes, el juez de Menores Marcelo
Giacoia habría decidido entregar a la nena en un hogar de
tránsito hasta que se aclaren los hechos.
Pero también habría
un capítulo de esta historia a nivel local, que aún no
contó. Dice Elola, que la falsa abuela llegó a Luján hace
varios meses, se instaló en distintos hoteles cercanos a la
Basílica y mientras vendía estampitas en la puerta del
Santuario, trató de "vender" a la niña a cambio de
25 mil pesos o dólares, o en su defecto trocarla por una
casa.
En tal sentido, esta
mujer se habría puesto en contacto con un matrimonio que
tiene un comercio en la calle Lavalle -a pocas cuadras de la
Basílica- quienes habrían pagado esa suma de dinero, pero la
transacción se complicó ante la falta de documentación.
"Supuestamente,
esta pareja está involucrada y el juez me dijo que fueron
ellos los que pagaron. Esa familia la habría enviado al
Colegio San Patricio (...) pero como no se la dejaban ver, la
(falsa) abuela se las sacó", contó Elola.
Días después de este
incidente, la apropiadora de Brisa se mudó al Fonavi,
concretamente a la Casa 131, donde le alquiló la pieza a
Raquel Pérez. Pero al poco tiempo, el matrimonio que habría
pagado por la menor se volvió a encontrar con Norma Dasso o
Bonifasini en la zona de la ribera y tras una fuerte
discusión, la mujer accedió a llevarlos a la casa donde
acababa de mudarse. Allí, Raquel Pérez conoció a este
matrimonio que pretendía adoptar a la pequeña Brisa Aranda,
por entonces, también llamada Cielo Eliana.
- ¿Usted se puso
en contacto con este matrimonio?
- No. Mi mamá fue a
verlo.
- ¿Y sabe qué fue
lo que le dijeron?
- Que la vieja era una
sinvergüenza y que le había pedido una casa. Vos veías a la
viejita y ahora no podés creer que haya hecho tanto daño.
- Algo que no cierra
es la cantidad de dinero de la que se habla, respecto a una
familia que vive en el Padre Varela
- Uno no tiene ni
pelusa en los bolsillos ni agua en las tripas, entonces cómo
voy a tener 25 mil dólares. Lo único que hicieron fue
joderme la vida porque no estamos hablando de un televisor
robado sino de algo más grave.