Viernes 9  de Julio de 2004 - Año 89 - Edición 6993 - Edición digital 0263

Portada
Editorial
Clasificados
Archivo
Historia
Links
Suplementos              Sociales
Servicios
Farmacias de turno
Teléfonos útiles
Horarios de trenes
Cartas de lectores

 

 

El canto repentista en el origen del tango

El tiempo de los payadores

El encuentro se concretó el sábado en "La cueva del oso", un nuevo espacio que se abre a la cultura local. Bajo la coordinación de Claudio Barú, con la presentación de material discográfico y grabaciones, la velada recorrió los orígenes del tango a partir de la figura de los payadores y el canto repentista. Acompañaron la iniciativa, Edgardo Hernández y Augusto Tierno (en guitarras) y Cristina de la Plaza, en lectura de textos y comentarios acerca del desarrollo del lunfardo.
Según comentó Barú, "la idea es generar un movimiento a través de charlas que tengan que ver con el tango. Hoy comenzamos con la temática de `El payador y el arte repentista en el origen del tango', y cuál es su influencia en los primeros pasos de la música ciudadana. A lo largo de los encuentros, se tratarán diferentes etapas del tango como la década del '20, del '30 y la época de oro".
Aunque aún no tiene un cronograma fijo de encuentros, Barú señaló que el grupo seguirá esta propuesta con otras presentaciones.
Acerca del tema que convocó en esta oportunidad, Barú explicó que "el payador urbano es el que influye más en el tango, porque el rural o criollo había desaparecido con toda la influencia de la inmigración y la persecusión del gaucho. Fundamentalmente tenemos personajes como Silva o José Betinotti que se destacaron en este sentido por su estilo interpretativo y por el sentimiento que volcaron en sus composiciones repentistas.
"Sumando a la música lo que llamaban compuestos o versos, dieron los primeros pasos hacia el tango canción". En este marco, recordó temas como "Pobre mi madre querida", "Tu diagnóstico" y "El tirador plateado", que fueron grabados por los primeros cantores como Carlos Gardel e Ignacio Corsini. En este último, Barú reconoce un hilo conductor que muestra el fin del arte payador y el principio del tango canción.
Así fue entonces, que los primeros cantores se nutrieron de aquel arte para lanzar sus carreras. Los payadores fueron los iniciadores, el puntapié para el nacimiento de toda una cultura que en estos años no ha perdido, sino ganado adherentes.
Además, Barú destacó que entendiendo esta procedencia, se entiende el surgimiento de la figura del cantante de tango sólo acompañado por su guitarra, que varios años después suma la orquesta. Por esto, "las primeras grabaciones de Gardel de 1913 no incluyen tangos, sino que son todas canciones camperas sólo con guitarras".
Finalizando el diálogo con EL CIVISMO, explicó que "el objetivo de hoy es desmitificar la figura del payador como un personaje bruto e inculto, porque cuando cambia su escenario de la pulpería al teatro, debe adaptarse a su nuevo auditorio, y tiene las herramientas para eso.
El encuentro, además de las explicaciones de Barú, contó con la ejecución de temas de la guardia vieja en las guitarras de Hernández y Tierno; y el aporte de Cristina de la Plaza con un recorrido por el origen y desarrollo del lunfardo, brindando la posibilidad de acceder a las letras de distintos títulos de la música ciudadana.

>>> arriba

>>> principal