Una mujer decidió
denunciar a su propio padre y hacer público el caso. Se
siente estafada luego de enterarse que un auto de su propiedad
fue vendido a sus espaldas, y a través de una maniobra
presuntamente cometida entre varias personas en la que se
incluye la falsificación de su firma.
El hecho ocurrió el
21 de marzo cuando Alicia Cara descubrió que su VW Pointer,
que había dejado guardado en el garage de la casa de su
padre, ya no estaba en ese lugar. Empeoró la situación
cuando se enteró que el vehículo había sido vendido, sin su
consentimiento, a una persona que trabaja como remisero y a un
valor muy inferior al precio que puede conseguirse en el
mercado un auto de estas características.
La extraña situación
ya llegó a la Justicia, donde se abrió una causa en el fuero
penal y civil promovida por la dueña del auto en contra de su
padre, de la persona que adquirió el auto y de un gestor de
esta ciudad. El expediente está en manos del fiscal Horacio
Chiminelli, a cargo de la UFI Nº 4 de Mercedes.
Al parecer, Juan
Antonio Cara obtuvo 4 mil pesos a cambio de la entrega del
auto. El Pointer fue comprado por un remisero llamado Walter
Torne quien, según Alicia, en una oportunidad le manifestó
su intención de comprar el auto a pesar de que no se
encontraba a la venta.
El Pointer (AUZ 413),
color bordó, fue comprado por Alicia Cara hace unos 5 años
en una agencia que estaba en San Martín casi llegando a
Alsina "en comodísimas cuotas" -recordó la mujer-.
Pero como en su casa no tenía lugar para guardarlo optó por
llevarlo al garage que tiene la casa de su padre. "Yo se
lo deje confiada. Jamás pensé que lo iba a vender",
dijo Alicia.
Sin embargo, en la
casa de Alicia se presentó Walter Torne preguntando si el
Pointer estaba a la venta pero la mujer le explicó que el
coche no estaba a la venta y no tenía intención alguna de
desprenderse del mismo. Él me dijo: `Quedate tranquila que no
voy a comprar el auto', pero después lo compró falsificando
la firma y esto está asentado en el Registro del
Automotor".
Alicia se enteró de
la venta de su auto por medio de una hermana, ya que su padre
optó por ocultar el hecho. Sin embargo, al poco tiempo se
encontró en la calle con el VW Pointer manejado por el
remisero Torne. "Le pregunté con qué derecho estaba
manejando el auto a lo que me contestó: `Si querés saber
algo del auto preguntale a tu papá, quien me lo
vendió'".
Frente a esto, Alicia
hizo la denuncia en la comisaría y luego fue al Registro del
Automotor donde se enteró que le habían falsificado la
firma. "Me encuentro que lo que hicieron con mi auto es
todo trucho, porque yo en ningún momento firmé nada",
aseguró la mujer.
PREGUNTAS Y
RESPUESTAS
- ¿Cómo hizo su
padre para vender el auto sin su consentimiento?
- No hay explicación.
Fui a la casa, le pregunté por qué había vendido el auto y
directamente me echaron. Él sabía lo que estaba haciendo: No
podía vender una cosa que no era suya.
- ¿Cómo era la
relación con su padre previo al episodio del auto?
- Todo era normal.
- Cuando se enteró
que el auto no estaba ¿qué fue lo que dijo su padre?
- Y... que lo vendí y
si querés saber más datos ponete un abogado y buscalo, nada
más. Él se quedó con plata porque lo vendió en 4 mil
pesos.
- ¿El auto es usado
como remís?
- Sí, trabaja en la
agencia Malvinas Argentina del barrio El Quinto.
- ¿En que papeles
usted descubrió que le habían falsificado la firma?
- En el 08 y eso salta
porque cuando voy al Registro del Automotor me dicen que
habían falsificado la firma y no coincide en nada con lo
está ahí.
- ¿Cree que Walter
Torne habría engañado a su padre o su padre actuó sabiendo
lo que hacía y la terminó engañando a usted?
- Yo me siento
estafada y engañada por todos: por mi padre, por Walter
Torne, por el suegro de Torne. Voy a la remisería, cuento lo
que está pasando, pero el auto sigue circulando y una persona
está trabajando con algo que no es de su propiedad. Si mata a
una persona o sale a robar...
- ¿Qué le diría a
su padre por lo que hizo?
- Él tiene que darse
cuenta que cometió un error y si piensa que no voy a hacer
nada se equivoca. Yo no voy a parar hasta las últimas
consecuencias y lo lamento si tiene que ir preso. Además, en
todo esto, hay metido un gestor, Nino Garavano que también es
cómplice y ha tenido inconvenientes en Luján. También
quiero denunciar a mi hermana Isabel Leonor Cara y a mi
cuñado Jorge Avelino Ruiz, porque me amenazaron con que me
iban a pasar por arriba con un auto por haber reclamado
justicia por lo mío.