El servicio
ferroviario que une Moreno con Mercedes se encuentra en su
peor momento desde la concesión de las líneas férreas a
empresas privadas: las demoras y cancelaciones son ya
rutinarias, producto de la desinversión en máquinas y
materiales. Y, para completar un cuadro que torna inestable la
vigencia del sistema "privatizado", la semana pasada
los más importantes gremios del riel anunciaron diversas
medidas: la Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria (UF)
votó el viernes un plan de lucha y los conductores de La
Fraternidad decidieron trabajar "a reglamento".
AUMENTO "A LA
CANASTA"
Ayer al mediodía, el
Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria en
el conflicto entre los trabajadores de Trenes de Buenos Aires
(TBA) y la concesionaria. Lo hizo ante la posibilidad de que
el gremio pare el servicio de las líneas Sarmiento y Mitre el
día de hoy, en demanda de mejoras salariales.
Esta situación quedó
planteada el viernes cuando una asamblea general, que reunió
a más de 200 trabajadores de TBA, resolvió el viernes
rechazar las ofertas de la empresa y comenzar un plan de
lucha, que incluía la medida de fuerza de hoy, finalmente
suspendida por la conciliación forzosa que decretó el
gobierno.
La Seccional Oeste es
dirigida por integrantes de la combativa lista Celeste,
opositores a la conducción nacional de José Pedraza. Su
argumento central en defensa del plan de lucha es que, de
acuerdo al convenio firmado el año pasado, antes del 30 de
agosto de 2004, la empresa debe sentarse a dialogar con los
representantes paritarios. Y que, en el año transcurrido, la
canasta familiar aumentó entre "un 45 y un 50 por
ciento".
"Nosotros estamos
peleando por un aumento de entre el 25 y el 30 por ciento,
mucho menos del índice que hemos perdido de poder
adquisitivo", explicó Diego Hormachea, representante en
Luján de la Seccional.
Por su parte, la
empresa difundió un comunicado en el que indica que se les
propuso a los trabajadores un aumento promedio de 12,5 por
ciento sobre el sueldo básico, más un adicional de 30 pesos
en tickets de alimentos. TBA dice que un guarda cobra unos
1.420 pesos; un banderillero, 1.100; un operario de limpieza,
1.050, y un operador de estación principal y un responsable
de equipo de taller de señalamiento y comunicaciones, 1.600.
Sin embargo, Hormachea
indicó que "ellos hablan de los sueldos conformados, que
están muy lejos de ser los sueldos por convenio."
"Queremos una recomposición respecto del convenio, que
dictamina que un boletero tiene 583 de básico y un guarda
664, todo el resto está por afuera y no fue una negociación
de los trabajadores con la empresa, es ajeno a lo que vamos a
defender, como por ejemplo los aumentos dictaminados por el
gobierno", señaló.
En otro orden, el
trabajador lamentó que "lo que veníamos prediciendo se
ha convertido en realidad, especialmente en TBA, que ha
desperdiciado los nueve años en que se ha adueñado de los
trenes sin mejorar un ápice su servicio." "Esto
tiene que ver con una cantidad de negociados que afectan el
servicio, no ha habido acondicionamiento de vías, las
máquinas siguen en el mismo estado deplorable",
consideró y subrayó que "estamos peleando por recuperar
el ferrocarril".
Al respecto, informó
que la Seccional denunció judicialmente el lunes al
Secretario de Transporte, Ricardo Jaime, a quien se acusó de
una supuesta defraudación de 100 millones de pesos junto a la
empresa Ferrovías. Según explicó Hormachea -también
referente en esta ciudad de la Comisión Nacional Salvemos al
Tren-, se aplicaron sobreprecios en concepto de compra de
materiales, que son subsidiadas por el Estado hasta en un 300
o 400 por ciento de su valor. "Esto está probado",
aseguró el ferroviario.
Además, Hormachea
alertó que "la empresa aprovecha el conflicto para
difamar, confundir y nos quiere utilizar para seguir
extorsionando al gobierno" reclamando más subsidios.
RECLAMO DE
MAQUINISTAS
En tanto, el sindicato
La Fraternidad -que agrupa a los conductores de trenes-
decidió que los maquinistas del ramal Moreno-Mercedes
trabajen "a reglamento" durante todo este mes, en
demanda de la reparación de las locomotoras diesel y de
mayores medidas de seguridad para los trabajadores y usuarios.
En una nota dirigida
la semana pasada a la empresa, el delegado gremial de la
Seccional Haedo, Jorge Paiz, expresó que TBA "ha
descuidado peligrosamente el sector diesel". "Por la
falta de una política definida de inversión es que se
encuentra el mayor estado de deterioro", alertó.
El dirigente de La
Fraternidad consideró que, "observando el manejo de esta
empresa, vemos un futuro incierto para los trenes" y
emplazó a TBA a que "dentro de los 25 días corridos se
efectúen las reparaciones en las unidades tractivas".
"De no tener una solución a los inconvenientes que se
indican para el 30 de agosto, las formaciones que no estén en
condiciones de prestar servicio no saldrán de Haedo, por no
garantizar el servicio y la seguridad a todo el
personal".
Entre los reclamos de
los conductores, se destaca la necesidad de que las máquinas
tengan, "como mínimo, 4 motores de tracción".
Según detallaron, al día de hoy cuentan sólo con 2,
"siendo imposible cumplir con el horario
establecido".
Además, solicitaron
contar con todos los elementos de seguridad exigidos por la
Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y la
"reparación completa de asientos, ventanillas, apoya
brazos y burletes, como así también evitar la emanación de
humo y olores del gasoil que ingresan a las cabinas de
conducción, lo que provoca distintos síntomas y malestar por
la inhalación."
Por otra parte,
alertaron que debido a la falta de cerramientos de las
cabinas, los comandos de los trenes quedan "al alcance de
manos anónimas que pueden generar serios incidentes como los
ya sufridos".
Finalmente, los
fraternales responsabilizaron a la concesionaria por las
eventuales demoras y cancelaciones. "Los servicios se
realizarán en el horario y a la velocidad que las unidades
tractivas en estas condiciones lo permitan", expresaron.
Peripecias de un
pasajero