Sábado 14 de Agosto de 2004 - Año 89 - Edición 7003 - Edición digital 0303

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Polémica por una campaña solidaria en "Déjalo ser, déjame hacer"

Lanzaron el bono de la discordia

Algunos padres que envían a sus hijos al centro para personas especiales, manifestaron sus discrepancias por una iniciativa que presentó la comisión para juntar fondos. Cuestionan uno de los premios y las ganancias que obtendrían los dos organizadores de la rifa, quienes también forman parte de la dirección de la entidad.

Al cierre de esta edición, el Centro de Discapacitados "Déjalo ser, déjame hacer" se aprestaba a debatir en una nueva asamblea de socios, la aprobación -o no- del Balance, que ante la falta de la Memoria, es decir, el detalle de las obras y actividades efectuadas en los últimos tiempos, no pudo concretarse el sábado pasado.

Pero este asunto no parece ser el tema central que por estos días divide las aguas entre la comisión directiva y algunos padres que llevan a sus hijos a esta reconocida institución de Pueblo Nuevo. El lanzamiento de un bono para conseguir "socios protectores" a 55 pesos cada número y cuyo primer premio es un lote en el barrio Beláustegui, genera controversia entre algunas personas vinculadas con la entidad. Algunos piensan que la iniciativa para juntar fondos, al menos, no sería "ética", y que los organizadores de la campaña -dos integrantes de la comisión- obtendrían ganancias personales utilizando el nombre de la asociación civil.

La sospecha es que detrás de la propuesta se esconde un negocio que podría generar interesantes dividendos para beneficio sólo de unos pocos, además de dar lugar a todo tipo de comentarios en la localidad vecina, como la posible renuncia de uno de los integrantes de la comisión directiva.

Por otra parte, Marcelo Soublé, fundador e histórico integrante de la comisión, está al tanto de la polémica desatada en torno al bono solidario. El miércoles a la noche la comisión del Centro se reunió con los padres de los chicos con la intención de despejar las dudas que, por estas horas, son "vox populi" por todo Pueblo Nuevo. "Aclaramos todo porque había una confusión. Nosotros hacemos las cosas siempre bien claras. Hablamos con todas las partes y tuvimos el apoyo incondicional de los padres. Eso es importantísimo", señaló.

Sin embargo, algunos padres que no participaron en la reunión y hablaron con este medio piensan otra cosa. Si bien no se aventuran a afirmar que en la campaña solidaria habría irregularidades o maniobras que rozarían lo ilegal, conjeturaron que, en caso de ser vendida la totalidad de los bonos, la ganancia terminaría engrosando la billetera de dos integrantes de la comisión directiva. Concretamente, apuntan a Soublé y al concejal Silvio Martini, casualmente los principales promotores y organizadores de la campaña solidaria.

UN PREMIO SOSPECHOSO

El primer premio del bono es el punto de la discordia. Se trata de un terreno valuado, según Soublé, en "14.000 pesos" aunque otros piensan que vale 2.000 pesos menos. Ese lote sería propiedad del padre del edil quien también es dueño de una inmobiliaria. Los organizadores de la "rifa" decidieron comprárselo y ponerlo a disposición como premio mayor. Pero en la Secretaría Legal y Técnica de la Municipalidad ya se presentó una persona denunciando que el terreno sería fiscal, recogiendo de esta forma el guante de una fuerte presunción que tienen más de uno por estas horas.

En caso de venderse la totalidad de los 1.000 números en juego, los organizadores obtendrían 55.000 pesos netos. De esa suma, 10.000 pesos irían a parar al Centro, 14 pesos por cada bono vendido se lo llevarían los cobradores, además del dinero invertido para premios menores: sumas de 1.000 y 500 pesos, un televisor color, una bicicleta, más los gastos de imprenta que sumaron alrededor de 500 pesos que pagaron los organizadores de la campaña.

Varios padres que hablaron con EL CIVISMO esta semana y que también sacaron cuentas, pidieron reserva de identidad por miedo a que sus hijos no puedan concurrir al Centro. Calcularon que en caso de venderse la totalidad de los bonos (55.000 pesos) y descontando los gastos de impresión (500 pesos), el costo de los premios menores, la comisión de los cobradores (14.000 pesos), el valor en que presuntamente fue adquirido el lote (12 o 14.000 pesos) y los 10 mil pesos que recibiría la institución, quedaría una suma similar de dinero que iría a los bolsillos de Martini y Soublé.

Marcelo Soublé se defendió ante estos cuestionamientos, argumentando que sólo se repartiría la ganancia entre él y Martini una vez superada la barrera de los 500 bonos vendidos. Además, sostuvo que el margen para obtener una ganancia calculada entre 12 y 17 mil pesos -como piensan muchos- sería exiguo, debido a que el máximo histórico de venta de bonos o rifa alcanzado en una campaña solidaria para la institución, nunca superó los 700 números. "Se la dimos a un extraño y nos fue para el diablo", contó.

ESA TIERRA TENDRÍA DUEÑO

Por otra parte, Soublé explicó que "el lote estaba a nombre de una persona, se lo compramos y lo sorteamos", al tiempo que desmintió que el primer premio fuese tierra fiscal, como muchos ya comentan en la vecina localidad. "Nada que ver ¿dicen que es un lote fiscal?", agregó con voz de asombro, aunque reconoció estar al tanto de los rumores que ya genera la campaña solidaria. "Dicen un montón de cosas, que nosotros nos vamos a quedar con un montón de plata, pero lo que menos queremos es hacer daño a la institución y queremos seguir trabajando, y el beneficio es para los chicos", manifestó.

- ¿Esa persona a quien le compraron el lote es el padre de Silvio Martini quien también integra la comisión en "Déjalo ser, déjame hacer"?

- Sí, pero en este momento no está en la comisión.

Para Soublé "esta campaña es idéntica a las anteriores" pero "la diferencia es que la organizamos nosotros y nos pareció anti ético hacer figurar a otra persona". En tanto, aseveró que "la institución va a cobrar, pero otros sacan mal los cálculos".

"No sé si vamos a salir perdiendo, pero nosotros empezamos a ganar después de los 500 bonos aunque algunos piensan que estamos lucrando. Si hablan mal de mí que sigan hablando, pero no quiero que le hagan daño a la institución", finalizó.

La reforma del estatuto

Aunque menos controversial, la reforma del estatuto que tiene el Centro "Déjalo ser, déjame hacer" también dio lugar para el cruce de opiniones. En este sentido, la comisión propuso que en el caso que el Centro algún día se trasladara a otro espacio físico o fuese expropiado, el lugar que ocupa actualmente pasara a pertenecer a los Bomberos Voluntarios.

Esta idea no será posible ya que uno de los descendientes de los herederos que donó el lugar, recordó que las familias de la zona que habían hecho la donación decidieron entregarlo a la parroquia del pueblo. Por lo tanto, la comisión no puede determinar a quién le entregará el lugar sino que deberá hacerlo la Iglesia, en caso que en el futuro se presente una situación de tal naturaleza. De todas maneras, esta reforma que se quiso hacer sobre uno de los puntos del estatuto no implica que el funcionamiento del Centro del Discapacitado corra peligro.

Además de la reforma del estatuto, también estaba planificado cambiar el nombre: dejaría de llamarse Centro del Discapacitado "Déjalo ser, déjame hacer" para llamarse simplemente "Déjalo ser, déjame hacer", y se buscaría la manera de aplicar algunas modificaciones legales en el estatuto, como por ejemplo que el porcentaje de socios requerido para avalar la realización de una asamblea deje de ser el 51 por ciento de los socios presentes o hacer un evento, tal como viene ocurriendo hasta ahora.

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