En
reemplazo del fallecido concejal Eduardo Gallego y de Graciela
Galarraga, que pasa al Ejecutivo, se sumaron a la bancada
oficial Alejandro "Piqui" Bustos y Rosa Phillips.
Para todos los ediles,
pero en particular para los justicialistas, la sesión
ordinaria del lunes generó sentimientos encontrados. Fue la
primera sesión posterior al fallecimiento del edil Eduardo
Gallego, pero también la fecha en la que juraron como nuevos
concejales de esa bancada el joven Alejandro David
"Piqui" Bustos y Rosa Haydé Phillips, último y
primera suplente respectivamente, de la lista de candidatos
que el Partido Justicialista presentó en las elecciones de
2001.
A pesar de que los
seguidores y amigos de Bustos coparon los espacios para el
público del Concejo Deliberante, en general, el clima
respondió al respeto y el recuerdo de Gallego, quien
falleció el pasado 22 de agosto.
Sólo hubo expresiones
de algarabía cuando Bustos y Phillips juraron, saludaron a
sus flamantes pares y se sentaron en sus nuevos espacios de
trabajo. Desde la barra, abundaron los gritos de aliento, los
aplausos y un par de banderas que manifestaban el apoyo de
"la gente del Wembley" a "Piky", conocido
vecino del barrio Villa del Parque.
Bustos iba a
reemplazar a Gallego en los meses que éste ocupara el cargo
interino de secretario de Control Urbano. Ante su
fallecimiento, la designación de Bustos pasó a ser
permanente y tendrá mandato hasta fines del año próximo.
En el caso de
Phillips, ocupa la banca que deja vacía Graciela Galarraga,
convocada por el intendente Miguel Prince para integrarse en
el gabinete municipal, en una nueva área dedicada a la
regularización de la Tierra y Viviendas.
Por todos los motivos
mencionados, la sesión se cargó de expectativas. Tantas, que
el propio intendente Prince, sin previo aviso, se metió entre
la gente y presenció los detalles de las asunciones, lo mismo
que hizo la diputada provincial María Inés Fernández.
"UN HOMBRE
CABAL"
Con la nueva
conformación del Concejo en sus bancas, Rubén Leopardi
manifestó su intención de homenajear a Gallego. Solicitó un
minuto de silencio y, tras un cerrado aplauso, pidió
disculpas por la emoción que lo embargaba en un día
"que para nuestro bloque debía ser de fiesta porque
incorporábamos interinamente al concejal Bustos y a Rosa
Phillips". Pero, señaló, "nos vemos en la
obligación de realizar un homenaje a un hombre cabal,
valiente y honrado que desde la comodidad de su hogar se
permitió participar en un proyecto político que no era de su
partido".
Leopardi consideró
que Gallego -radical en sus orígenes- se incorporó a las
filas del oficialismo "para un trabajo serio, ordenado y
sobre todo muy valiente, al servicio de la comunidad".
"Un buen padre,
un hombre de raigambre religiosa, que puso todo el esfuerzo
desde el 10 de diciembre de 2001 y que nos deslumbró a muchos
que no lo conocíamos, que trabajó fuertemente, básicamente
en dos grandes proyectos, uno de ellos el que lo llevó a la
tumba", señaló. En tal sentido, apuntó que el
fallecido edil se empeñó en el ordenamiento del centro de
Luján, "en un trabajo consensuado con los
comerciantes" y que "organizó desde sus inicios el
Consejo Permanente de Seguridad Ciudadana (CPSC) junto a un
grupo de personas que no pertenecen al sector político y que
buscaban paliar la difícil situación de inseguridad que
vivíamos los lujanenses a raíz de reclamos que la misma
comunidad nos hacía".
"Los
justicialistas, a la hora de defender los derechos y la vida
de nuestros vecinos, no nos fijamos si corresponde o no
corresponde, ponemos manos a la obra en el trabajo y con
aciertos y desaciertos tratamos de hacer lo que la gente nos
pide. Y Eduardo le metió mucho empuje a esa tarea",
expresó.
Leopardi comentó que
"el día de su fallecimiento me enteré que tenía
algunos problemas de salud, aunque sí conocía que desde un
mes y medio atrás estaba muy preocupado, pero no por él,
sino porque no se detuviera este Consejo de Seguridad y que
finalizara lo más rápido posible esta campaña de
difamación vil que se venía dando contra todos los
integrantes del Consejo".
Al respecto, agregó:
"una vez que se tiraban los infundios, se trataba de
suavizar diciendo que no era contra tal o cual sino contra la
gestión. Pero en esa gestión estaban todas estas personas y
yo no sé en qué medida una cosa tiene que ver con la otra,
sólo sé que el estrés de todas estas cuestiones termina
aniquilando a la gente y en este caso se llevó a una persona
que venía trabajando con fuerza en este cuerpo y que tenía
que ir a trabajar con más fuerza todavía al Departamento
Ejecutivo.
Sobre el cierre de sus
palabras, el presidente de la bancada del PJ reflexionó:
"si bien es cierto que no somos imprescindibles, somos
irremplazables. Y hoy quien lo viene a suplir, viene a
continuar con su obra y su trabajo, por eso, desde nuestro
bloque vamos a redoblar nuestro esfuerzo para que quien hoy lo
viene a suplir encuentre todo nuestro apoyo".
Finalmente, le pidió
a la familia de Gallego que "continúe con su fe en
Dios". "Eduardo ha dejado muy alto el nombre propio
y el de toda su familia", completó.
Un homenaje sencillo
pero profundo realizado por Leopardi, sufrió un inesperado
eclipse cuando, al cierre de la sesión, Leopoldo
"Polo" Miglioranza pidió la palabra para hacer
notar que los vecinalistas, al pedir mayores y mejores
controles en la ruta 192, solicitaron un trabajo conjunto de
la Municipalidad con la Policía.
"Aplaudo que los
vecinalistas estén pidiendo ese trabajo conjunto al que
siempre se opusieron por una cuestión de autonomía. Quizás
si se hubiesen puesto a laburar con Gallego en ese trabajo
conjunto, quizás él hoy estaría entre nosotros".
Desde la mesa de
prensa se alcanzó a escuchar a opositores hablar de la
acotación "desubicada del Polo".