Encuestadores del
Ministerio de Desarrollo Humano de la Provincia de Buenos
Aires estuvieron esta semana recorriendo jardines de infantes
y escuelas EGB que cuentan con servicio de comedor. Lo
hicieron con la finalidad de relevar la documentación
referida al SAE (Servicio Alimentario Escolar) cuya
información será destinada a engrosar la auditoria que desde
el 8 de septiembre lleva adelante el gobierno provincial.
Según una fuente
consultada por EL CIVISMO, a algunos encuestadores le llamó
poderosamente la atención ciertas afirmaciones que el Consejo
Escolar redactó la semana pasada en un comunicado titulado:
"A la Comunidad Educativa del Distrito de Luján y a toda
la población en general", donde deja asentada su
posición. Puntualmente, pusieron el acento en algunos
párrafos donde el organismo asevera haber actuado con
"transparencia" cuando aún los resultados de la
auditoria se desconocen.
Trascendió que la
cartera del ministro Cafiero habría detectado que existen
diferencias entre los cupos que tiene asignada la Provincia y
lo que declara el Consejo Escolar. Y como muestra de ello,
verificaron que esto estaba sucediendo en al menos un jardín
de infantes, pero no se descarta que esta situación se repita
en otros establecimientos escolares.
De comprobarse esta
irregularidad, el organismo de esta ciudad se estaría
encaminando hacía una intervención, tal como sucedió hace
algunas semanas en General Rodríguez.
De acuerdo a
documentos que tuvo acceso este medio, el resultado que
arrojó la auditoria elaborada por la Dirección General de
Cultura y Educación en la vecina ciudad, observó que los
cupos que pagaba el Consejo Escolar no coincidían con los que
paga el Ministerio, ocasionando esto una diferencia de dinero
que terminaba pagando el Estado, aunque la comida no llegaba a
los niños.
Otras de las
similitudes que tendrían los casos de General Rodríguez con
Luján tiene que ver con los remitos que entregan los
proveedores. En tal sentido, el problema encontrado en la otra
ciudad era con dos proveedores, mientras que los remitos que
ahora están bajo la lupa pertenecen también a dos
proveedores.
Pero lo más curiosos
es que las cantidades que figuran como entregadas, según los
remitos entregados por estos dos proveedores, eran inferiores
a las cantidades que luego facturaban al Consejo Escolar.
Casualmente, este
punto también fue cuestionado en su momento por varios
directivos y hasta los encuestadores que fueron a los colegios
pidieron explicaciones a los directivos y miembros de
cooperadores acerca de la razón por la cual la cantidad de la
mercadería que figura en los remitos no es similar a la que
recibieron.
Los auditores
recibieron de manos de varios directivos dudosos remitos de
dos proveedores (en realidad sería uno solo) cuya
facturación no se ajustaría a la mercadería que entrega, ya
sea en calidad como en cantidad. Esta documentación, junto
con la divulgación a través de la prensa de varios puntos no
menos sospechosos en la habilitación de un proveedor que
ganó el "Concurso de precios", también fue
adjuntada entre las pruebas recolectadas para la redacción
del futuro informe.
Otro de los aspectos
que está siendo analizado es el "menú" que envía
el Consejo Escolar, donde los platos en los que abunda la
carne picada se repiten con una frecuencia llamativa.
UN FUNCIONARIO
CONFUSO
Por otro lado, en
General Rodríguez comenzó a seguirse con atención la
habilitación expedida a un proveedor que actúa en Luján,
pero que tiene domicilio en ese partido. Se trata de una firma
que fue autorizada por un funcionario de manejos, al menos,
confusos -dijeron varias fuentes que hablaron con este medio-,
pero que es absolutamente desconocida por la Dirección de
Bromatología. Esta área debería haber efectuado una
inspección del lugar para certificar que las instalaciones
son aptas (o no) para el acopio y tenencia de los alimentos
que luego son repartidos a los niños que asisten a los
comedores escolares.
Varios funcionarios
que hablaron con este medio, aseguraron desconocer la
existencia del depósito, aunque no ocultaron sus dudas que
podría tener la habilitación cuando supieron el nombre del
funcionario que en su momento estampó su firma para que una
mujer pudiera operar como proveedora del Consejo Escolar de
Luján.
En otro orden, el
ministro Juan Pablo Cafiero se puso en contacto con algunos
directivos que llevan adelantes denuncias y le manifestó su
apoyo. En tanto, un supervisor del Ministerio de Desarrollo
Humano de esta ciudad, que tiene a su cargo el distrito de
Luján, habría descubierto que el Consejo Escolar ocultó
información sobre las presuntas irregularidades detectadas,
tanto en el SAE como en el organismo, aunque envió a La Plata
importante documentación que ya esta en poder del ministro y
de la Dirección General de Cultura y Educación.