Sábado 13 de Noviembre de 2004 - Año 89 - Edición 7029 - Edición digital 0329

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Oscar Alcides "El Gallego" Mena

El ídolo lujanense a un paso del retiro

Oscar Alcídes Mena, "El Gallego" para los lujanenses o "El Mencho" para todos los demás, dejaría el fútbol en el mes de diciembre. Con 33 años de edad su retiro estaría dado por cuestiones de índole personal a raíz de los problemas de salud que atraviesa su hija.

Es sin dudas, junto a Lucas Martín Castromán, uno de los lujanenses que más lejos llegó. Oscar Alcídes Mena, El Gallego del barrio Lanusse, ese que empezó a correr detrás de la redonda con la camiseta de Luján en los primeros años de la década del ochenta, está hoy a un paso del retiro.

Según lo publicado por el diario Marca de España, el jugador, que en el mes de agosto pasó por momentos difíciles debido a cuestiones de salud de su hija, se encuentra preocupado por su futuro y podría abandonar la actividad. Mena también manifestó a ese diario que nada tiene que ver en su decisión la resolución del técnico de Las Palmas, David Amaral, de no incluirlo en el equipo sino a su situación personal.

"Es un pensamiento que tenía desde antes", expresó Mena, para luego agregar "que después de ser convocado en muchos partidos y, ahora no, es normal que se me pase por la cabeza el retiro". Además, aseguró que "hasta diciembre llegaré, pero a partir de entonces debo plantearme muchas cosas sobre mi futuro, ya que mis sensaciones son que no estoy bien y que no puedo aportar cosas".

El Gallego admitió que si no puede serle útil a su equipo, lo mejor es dar un paso al costado y no sacarle la plata a la gente de Las Palmas que en todo momento lo han tratado muy bien. También aseveró que su decisión es personal y no deportiva, debido a que tiene la cabeza puesta en otra cosa.

Mena vive con su familia en Madrid y luego de pasar un día de descanso junto a ellos, manifestó que le fue difícil embarcarse en el avión rumbo a las Islas Canarias: "Tengo una edad en la que puedo decir no juego más y me dedico a mi familia".

PEQUEÑO MENA ILUSTRADO

Oscar Alcídes Mena nació el 30 de noviembre de 1970 (faltan días para que cumpla los 34 años) en Luján, aunque en la actualidad tiene la doble nacionalidad argentina-española. Para todos los lujanenses es conocido por el apodo de Gallego, pero cuando llegó a Platense en el año 1994, su compañero Pablo Erbín lo bautizó como "El Mencho" nombre que comenzó a trascender a raíz de la prensa nacional. Comenzó jugando en las inferiores de Luján, dirigidas por Luis María Nicosia, mezclando sus entrenamientos con el estudio ya que cursaba los últimos años del secundario en la Escuela Industrial. Defendiendo los colores de Luján fue uno de los baluartes que le valieron el ascenso al equipo dirigido por ese entonces por Ricardo Enrique Della Vecchia. Ya en la Primera "B" Metropolitana, Mena fue ídolo y figura de un Luján que por dos años consecutivos logró evitar el descenso gracias a un Petit Torneo denominado Permanencia. Nunca olvidarán los hinchas ese partido en cancha de El Porvenir frente a Argentino de Quilmes, cuando Mena en tiempo adicional al reglamentario logró quebrar la paridad y darle a Luján el triunfo y la estadía en la Categoría que luego se cristalizó con el empate frente a Comunicaciones en el mismo escenario. Sus goles de tiro libre desde cualquier lugar de la cancha, algunos de penal y esos remates desde fuera del área, aún perduran en las retinas de los lujanenses y retumban en sus gargantas. Algunos soñaron y sueñan con la vuelta de Mena a Luján y de hecho la presencia del jugador en el Campo Municipal de Deportes cada vez que venía de vacaciones a la Argentina dejaba abierta una pequeña luz de esperanza: "soy hincha de Luján" manifestó en más de una oportunidad y nadie puede llegar a dudarlo. Incluso, antes de llegar a un acuerdo con Olimpo de Bahía Blanca, en la temporada pasada, habría manifestado entre sus allegados más íntimos la desazón de no haber sido convocado por Luján para jugar en ese equipo mientras conseguía club. Una lástima, parece ser que por los dichos de Mena, la última vez que se lo pudo ver jugando en el Municipal fue en un amistoso en el año 1997 en el cual él, generosamente, aceptó jugar.

Defendiendo los colores de La Banda, fue observado por la gente de Defensores de Cambaceres que desembolsó 15.000 dólares por la totalidad de su pase; junto a MENA, también pasaba a Ensenada José Guillermo "El Torta" Nieva. Mena jugó en gran nivel y entonces fue Ricardo Rezza (técnico de Platense) el que se fijó en él y recaló en Vicente López. Tres años (1994, 1995 y 1996) de notables actuaciones sirvieron para que dos grandes de la Argentina (San Lorenzo y Racing) se fijaran en el volante, pero cuando todo estaba acordado con la entidad Azulgrana a último momento los directivos Cuervos dieron un paso atrás y Mena se quedó con las manos vacías. Pasó entonces a Lanús (temporadas 96/97) en donde consiguió con este club el primer logro internacional: la Copa Conmebol en donde con ocho tantos fue el goleador del certamen. También se dio el gusto de marcar a uno de sus máximos ídolos, Diego Armando Maradona. De la mano de Héctor Cúper llegó a España y al Mallorca, cumpliendo un notable desempeño que le abrió las puertas del Atlético de Madrid de Jesús Gil y Gil. En ese equipo jugaban otros argentinos como "Lechuga" Roa, "El Cholo" Simeone y "El Gabi" Amato. Mena había llegado a la cúspide e incluso se rumoreó por un interés del técnico Clemente para ofrecerle un puesto en la Selección Española en el plantel que participó en Francia `98, aunque Oscar prefirió esperar un llamado de Passarella que nunca llegó. En el 2001, se desvinculó del Colchonero y pasó al Racing de Santander, donde en una temporada sin grandes luces fue al Toledo, para luego llegar a préstamo a Olimpo de Bahía Blanca, equipo donde jugó como marcador central, en reemplazo del lesionado Mario Laspada, destacándose con algunos goles de tiro libre y de penal. A raíz del problema de salud que aqueja a su hija, decidió volver a España y recaló en Las Palmas - en la Segunda División (una especie de Primera "B" Metropolitana de Argentina pero con mucho más dinero)-. Sabidas son sus declaraciones actuales. Si en todos los lugares en los que jugó fue ídolo por algo será. Después de todo, como diría Alejandro Lerner, siempre habrá tiempo para volver a empezar. ¡Suerte Gallego!

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