Sábado 18 de Diciembre de 2004 - Año 89 - Edición 7039 - Edición digital 0339

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Un funesto personaje que pasó por Luján y hoy está prófugo

La loca historia del "espía" Juan "Oaky" Imbesi

Un libro de reciente aparición le dedica dos páginas del capítulo referido al accidente que sufrió Carlos Menem Jr. Hoy puede ser considerado como el tercer prófugo de Luján aunque vivió muy pocos años en esta ciudad. Acá se dedicó a los medios de comunicación, a extorsionar empresarios transportistas y a estafar vecinos.

Casi todos los vecinos conocen que la ciudad de Luján cuenta con el triste privilegio de tener a dos de sus habitantes prófugos de la Justicia. Por distintos delitos fueron juzgados y condenados pero antes de escuchar el fallo, prefirieron convertirse en fugitivos. Sin embargo, existe un tercer evadido de la ley del que nadie habla y pocos recuerdan.

Se trata de Juan Alberto Imbesi Moreno, quien entre fines de 1999 y principio de 2000 tuvo un paso fugaz pero contundente por estos pagos. Su nombre volvió a aparecer pero no en los diarios sino en un libro.

Uno de los últimos lanzamientos literarios de mayor repercusión es "La noticia deseada", escrita por el periodista y filósofo Miguel Wiñazki. La obra analiza el comportamiento de la opinión pública ante determinados hechos.

En este marco, Wiñazki tomó algunas noticias que despertaron "leyendas y fantasmas" en la opinión pública. Una fue el accidente que le costó la vida a Carlos Menem Jr. y al piloto de TC 2000, Silvio Oltra, que a pesar de todas las pruebas que certifican que el helicóptero se vino a pique al engancharse las aspas de la hélice con cables de alta tensión, muchos sostienen que se trató de un atentado.

En este contexto, vuelve a surgir el nombre de Imbesi, conocido entre los agentes de inteligencia como "Oaky". Wiñazki le dedicó un apartado entre los llamados "Testigos espectaculares" al que tituló: "El espía Imbesi". El autor lo define como un "extraño individuo" que aseguraba haberse desempeñado como "agente de inteligencia".

UN EXPERTO "FABULADOR"

Imbesi afirmó ante el juez federal José María Acosta que "la caída del helicóptero de Junior fue provocada por un atentado del Mossad, el servicio de inteligencia israelí, en represalia por los atentados que había sufrido la comunidad judía con la Embajada de Israel y la AMIA".

"Aseguró que conocía las identidades de los autores materiales del sabotaje aéreo, sus contraseñas y nombres de guerra", citó Wiñazki, y agregó que el "espía" señaló al político radical Enrique "Coti" Nosiglia como "colaborador" del Mossad.

"Tiempo después, amplió su declaración señalando que él era una de las personas que había participado en el atentado a la AMIA. Todas sus denuncias involucraban grandes delitos y conspiraciones pero estaban llenas de imprecisiones y datos ambiguos que no permitían chequear si eran ciertas o no", puede leerse en las páginas 82 y 83.

El párrafo siguiente revela que "en el momento que declaraba, Imbesi se encontraba preso por estafas reiteradas en la Unidad Penitenciaria Nº 3 de San Nicolás. Antes había sido detenido por la profanación de la tumba de Perón y hasta había acusado al grupo de rock Guns n' Roses por tenencia de estupefacientes".

"La Policía Federal investigó su testimonio y concluyó recomendándole al juez que sometiera a Imbesi a un peritaje psiquiátrico. Sin embargo, el detenido se negó reiteradamente a que le realizaran los exámenes. Ante esta situación, el juzgado solicitó pericias psiquiátricas practicadas con anterioridad. Una de ellas, ordenada por el Juzgado Nacional de Instrucción Nº 27 de Capital Federal, define a Imbesi como `una personalidad impulsiva, fabulador y con serios trastornos de conducta'", consignó el escritor quien se desempeña como jefe de Capacitación Periodística del diario Clarín.

Antes de vivir por un tiempo en Luján, el juez Villafuerte Ruzo "le abrió un sumario por falso testimonio". Corría el año 1998 cuando "Oaky" Imbesi no se presentó a declarar y "el 30 de noviembre de 2000 pidieron su captura nacional. Todavía hoy se encuentra prófugo".

La declaración de Imbesi provocó un giró en la causa. Zulema Yoma pidió que se investigara la hipótesis del atentado que mencionaba el "testigo espectacular". "Como en una catarata comenzaron a fluir testimonios autoincriminatorios y `sensacionales'. Aparecieron muchos ex convictos que querían declarar en la causa porque decían poseer datos esenciales sobre el supuesto atentado contra Junior. Todas esas personas habían estado presas en el mismo pabellón que Imbesi", destacó este profesor de filosofía y periodismo de la Universidad de Belgrano y de la Knight-Wallace Foundation de la Michigan University.

POR ESTOS PAGOS

Aunque no hay una fecha precisa, Imbesi hizo su aparición en Luján a fines de 1998 o comienzos de 1999. Convivía en una importante finca camino a Carlos Keen con Beatriz Schuldeis, una abogada que perdió su matrícula por estar involucrada en la venta de casas hipotecadas en la ciudad de Mercedes.

En ese tiempo comenzó su figuración mediática. Un periodista de esta ciudad recuerda haberlo entrevistado en su casa de campo, donde se presentó custodiado con un patovica armado y un temible canino.

Calvo y regordete, este ex "agente de inteligencia" de la época de Alfonsín, combinaba afirmaciones disparatadas con duras acusaciones a encumbrados agentes del Poder Judicial.

En los primeros meses de 1999, Imbesi procuró afianzar su relación con los medios relacionándose con el diario Tribuna del Pueblo, medio en el que junto a su esposa, ocuparon los lugares de "directores periodísticos". El matutino lujanense, de un día para el otro, pasó de cubrir la realidad local a preguntarse por el destino del cadáver de Carlos Menem Jr. "De este diario mandamos como 100 ejemplares a la Casa de Gobierno", solía jactarse, según recuerda un hombre de prensa que optó por renunciar a su trabajo para no verse involucrado con las "denuncias" de su nuevo jefe.

Para comienzos de 2000, Imbesi irrumpe en la radiofonía local. Patética combinación de Ariel Delgado con Guillermo Patricio Nelly, desde los micrófonos de la desaparecida FM Alegría tenía un programa diario llamado "Secreto de sumario". Amparado en la ingenua cortina musical "Que digan lo que digan" de Natalia Oreiro, orientó su mensaje hacia el ámbito local. Su devoción eran los políticos y los delincuentes, a quienes relacionaba sin ton ni son en una verdadera ensalada informativa de los mediodias lujanenses.

A esa altura, comenzaba a complicarse su intromisión en el medio gráfico debido a la amenaza de serios problemas judiciales que corría el pequeño diario.

Su actividad no se redujo sólo a la radio donde solía considerarse un "preso político". Se involucró en el mundo de los transportistas hasta que en febrero de 2000 una abogada llamada María Inés González reveló que era un estafador que había salido de la cárcel por el beneficio del 2 por 1.

La Dra. González contó que Imbesi tenía causas abiertas en los Tribunales de Mercedes, dos juicios civiles en el Juzgado Nº 42 de Capital Federal (expedientes 104.060 y 81.533), otro en la UFI Nº 3 (causa 22.945), otra en la UFI Nº 5 (31.819) y en la UFI Nº 2 se tramitó una por robo (32.349). También lo investigó una UFI de La Matanza.

El conocido vecino del barrio Valle Verde, Raúl Yotich, relacionado con importantes buffetes de abogados, recordó por entonces que Imbesi "estafó a 15 personas en 6 a 7 meses" entre los que se encontraban desde humildes trabajadores hasta poderosos empresarios. Simultáneamente, su compañera Schuldeis encabezaba el intento de conformar un sindicato de remiseros en Luján, iniciativa que no llegó a buen puerto.

A "Oaky" le gustaba pedir la quiebra de empresas con las que no había llegado a concretar un "arreglo" que se ajustara a sus intereses, mientras que aseguraba contar con un equipo de 11 personas que iban a las cárceles, filmaban y espiaban a los denunciados.

En una entrevista que nunca fue publicada, le dijo a un periodista de EL CIVISMO: "Estuve cuatro días averiguando el paradero de Cecilia Gubileo y descubrí que no está en el país. Es una montonera". A su vez, aseguró que era propietario de una flota de 27 camiones.

Para el 2001, su nombre dejó de escucharse en esta ciudad. Pero en el diario platense Hoy en la Noticia se lo volvió a citar. Fue durante una entrevista con el secretario del juez Juan José Galeano quien relativizó una denuncia de Imbesi, quien se atribuyó una parte del atentado a la AMIA.

Para entonces, el "espía" se autodenominaba como un infiltrado en la Organización Revolucionaria del Pueblo (ORP) pero pocos le creían.

Su voz hace un par de años reapareció por teléfono. Se hizo pasar como un periodista llamado Daniel que trabajaba en el diario "El Mirador" de Campana, que nunca existió.

"Daniel" de timbre de voz notoriamente similar a "Oaky", denunció a un empresario transportista local que años atrás fue aliado de Imbesi. Por cierto, nada serio. Su rastro se perdió desde que pidió a la Justicia que impida la salida del país del ex presidente Carlos Menem.

 

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