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Las agendas y las noticias
Hay muestras que día a
día nos regala la clase política y trasmiten cierta
preocupación. En Luján hay temas urgentes que no generó
la actual gestión y que esperan respuesta hace más de un
lustro, pero las ocupaciones pasan por una agenda
totalmente diferente.
El viernes pasado, con
ironía, el escritor Martín Caparrós dedicaba la tapa
del diario “Crítica de la Argentina” para plantear
que los temas importantes, los más relevantes para la
comunidad, no pasan por las páginas de los diarios.
Aseguraba que, por el contrario, “lo no importante” es
lo que insume el espacio de los medios de comunicación.
¿Culpa exclusiva de los medios a la hora de definir “actualidad”
o rápido reflejo de los acontecimientos que nos rodean?
La reflexión puede
despojarse de su análisis global y tratar de bajarla a
las tierras locales.
En los últimos días, el
Departamento Ejecutivo y el Concejo Deliberante se
enfrascaron en una serie de debates o presentaciones que
no tienen un correlato en las urgencias de la gente. Basta
con mirar lo que informan las gacetillas de prensa de la
comuna y lo que refleja cada orden del día de una sesión
ordinaria del Concejo para notar que las necesidades
extremas están ausentes o con menciones esporádicas.
En nuestra edición del
sábado pasado, por citar sólo un ejemplo, se detalló la
calidad de vida que sufren los vecinos del barrio Villa
del Parque. Sin duda, un calco de lo que ocurre en la
mayoría de los barrios más periféricos del partido. Eso
no figura en la agenda de la clase política, salvo que se
esté en época de elecciones.
Un comedor social de
Luján revela que no recibe lo que necesita y que por
estos días de compleja subsistencia la ayuda estatal
está plagada de alimentos de la canasta navideña.
¿Política asistencial anticipada o entrega apurada antes
de la fecha de vencimiento?
Tampoco se discuten temas
complejos de la órbita netamente política. Por ejemplo,
que el gobierno de Graciela Rosso decida utilizar fondos
públicos para contratar a dos profesionales que revisen
la deuda municipal y emitan dentro de unos tres meses un
informe sobre la validez de la misma, todo por la suma de
36 mil pesos en concepto de honorarios. ¿No cabe a la
oposición preguntar formalmente si este gasto es el más
indicado o, en todo caso, si falta capacidad en los
funcionarios y empleados del área de Economía para
realizar esa tarea?
Dos de los debates más
apasionados en la sesión ordinaria del viernes pasado se
refirieron a lo conveniente de adherir a la decisión “profundamente
democrática” de la presidenta de los argentinos
referida al envío al Congreso de la Nación del proyecto
de ley sobre las retenciones, y a la decisión de declarar
al ex arzobispo de Mercedes-Luján Rubén Di Monte como
“hijo dilecto de la ciudad de Luján”.
¿Será esto lo que
esperan los ciudadanos de sus representantes? ¿Tenemos
que resignarnos a que sea esto “lo importante” a
trasmitir desde las páginas de los medios?
Basta con mirar lo que
informan las gacetillas de prensa de la comuna y lo que
refleja cada orden del día de una sesión ordinaria del
Concejo para notar que las necesidades extremas están
ausentes o con menciones esporádicas. |