Viernes//La iniciativa surgió hace muchos años, pero comenzó a hacerse realidad en este último tiempo. La agrupación ATNA también colabora en la propuesta. El objetivo es darle una mejor presentación a la emblemática embarcación.
El velero Lehg I, con el que Vito Dumas cruzó el Océano Atlántico, se encuentra, desde hace décadas, en el Museo Udaondo. Sin embargo, el estado en el que se encuentra esta embarcación está lejos de representar la hazaña realizada por el navegante. Para poder mejorar esta situación, desde la filial Luján de la Liga Naval se propusieron, hace varios años, restaurarlo, no para que vuelva a los mares, sino para que quienes deseen, puedan verlo en todo su esplendor.
Roberto Gorostegui, integrante de la Liga Naval a nivel local, contó de qué se trata esta iniciativa, que pretende recuperar el velero que, en 1932, cruzó desde Francia hasta Buenos Aires. "El barco estaba deteriorado, inclinado sobre una pared, casi sostenido por un portador", recordó Gorostegui, y agregó: "Hicimos una reunión a la que invitamos al hijo de Dumas y a gente de la Armada, y estuvimos viendo qué podíamos hacerle al barco. Hace un tiempo, como yo pertenezco también a ATNA (Amigos de la Tradición Náutica Argentina), les planteé hacerlo en conjunto con la filial Luján de la Liga Naval, y lo aceptaron".
La agrupación ATNA, comentó el representante de la Liga Naval de Luján, ya había trabajado en la restauración de la embarcación Legh II, con la que Dumas dio la vuelta al mundo en contra de los vientos, y que en la actualidad se encuentra en el Museo de Tigre.
Con respecto a los trabajos que se realizaron sobre la embarcación de Dumas, Gorostegui comentó que se le colocaron palos y se le realizó una escalinata con una pasarela, para que los visitantes del museo puedan contemplarlo también desde arriba, y ver su parte interna, aunque no podrán ingresar.
"Eso se mejoró y se empezaron a pintar las bandas. Estuvimos buscando los colores originales", explicó. En este trabajo, manifestó, estuvieron acompañados por Vito Diego Dumas, hijo del navegante, quien falleció hace algún tiempo.
En la actualidad, mencionó Gorostegui, se está llevando adelante el pintado de la cubierta, siempre con el objetivo de "mostrar el barco cómo era cuando llegó aquí". Una vez que terminen con la cubierta, gente de ATNA terminará de pintar el resto de la embarcación y, en conjunto, realizarán una presentación oficial.
Lehg I es una embarcación de madera, con cubierta de teca, una especie de madera proveniente de India que no se pudre. Gorostegui explicó que se trata de un "Clase Internacional" de ocho metros, un tipo de embarcación olímpica y que estaba de moda en Europa en la época en que lo adquirió Dumas.
UN POCO DE HISTORIA
Más allá de comentar los arreglos que se le realizan al Lehg I, Gorostegui compartió con este medio algunos detalles de la vida de Vito Dumas. Expresó que este hombre era un nadador y que había intentado cruzar a nado el Río de la Plata. Al no lograrlo, decidió viajar a Europa para probar suerte con el Canal de La Mancha, aunque tampoco tuvo éxito en ese emprendimiento. Lejos de apagar su instinto aventurero, Dumas decidió volver para Argentina en velero. "Compra en Francia un barco que estaba abandonado, que estaba más para ser usado en una chimenea que para navegar. Se viene con eso, que para esa época era una hazaña importante", consideró, y agregó que con anterioridad esta travesía había sido realizada por un grupo de personas, pero nunca por un hombre solo.
"Tuvo que parar en las Islas Canarias donde el barco fue sacado, porque hacía mucha agua. Cuando llegó ahí, tenía que pasarse casi toda la noche sacando baldes de agua, entonces lo sacaron y logró que en Canarias lo repararan y cruzó, igualmente, haciendo bastante agua", comentó Gorostegui. Todo lo ocurrido en ese viaje fue narrado por el propio Dumas en su libro Solo hacia la Cruz del Sur.
Una vez en Argentina, vendió el barco al Museo Udaondo, en donde aún se encuentran los registros de esa venta. Luego de esa hazaña, Dumas continuó viajando por el mundo, pero en otras embarcaciones y llegó a dar la vuelta al mundo en contra de los vientos (desde el Océano Atlántico hacia el Índico y luego al Pacífico), logro que hoy en día no muchas personas han podido conquistar.