PLAZA BELGRANO

Las baldosas de la plaza Belgrano comenzaron a pedir auxilio. Por allí pasaron millones de peregrinos, desfilaron hombres a caballo, transitaron camiones y se armaron escenarios. La obra, que puso en valor el espacio público por excelencia de la ciudad, ya deja mucho que desear y expone la falta de presupuesto municipal para su cuidado y mantenimiento. Lo mismo sucede con el pórfido colocado en calle 9 de Julio. Tras el pozo abierto (y tapado con otro material) en la esquina de Mitre, ahora se abrió un cráter similar pero en la esquina con San Martín.