Artesanos: fortaleciendo la oferta de Carlos Keen

Jueves//Surgida en 2001 a partir de la incipiente actividad turística, la Feria de Artesanos de Carlos Keen cuenta con más de 30 puestos. El desafío de acompañar el crecimiento del pueblo manteniendo la calidad de los productos y ayudando a preservar su identidad.

Si hay un exponente del formidable crecimiento que registró Carlos Keen en la última década gracias al impulso de la actividad turística, ese es la feria artesanal. Surgida al filo de la crisis económica, política e institucional que puso al país en vilo a comienzos del siglo, supo ofrecer una salida para muchos vecinos que vieron la posibilidad de ganarse su sustento con los primeros turistas que llegaban al pueblo. Desde entonces no ha parado de crecer, siempre atentos al desafío de hacerlo con armonía, respetando la identidad del pueblo y la calidad de sus productos.
"La feria funciona a partir de 2001. Empieza con una Comisión de Asociados, básicamente un grupo de vecinos de Carlos Keen que al ver que el pueblo estaba abandonado comenzaron a elaborar productos regionales para ofrecer a los primeros turistas que llegaban", explicó María del Carmen Sánchez, actual presidenta de la Feria de Artesanos Carlos Keen. "Eran 11 vecinos y cada uno producía algo: dulces, huevos caseros, panificados, quesos, miel. Se empezaba a ver ese movimiento de gente que venía a Carlos Keen a disfrutar de la tranquilidad que tiene el pueblo y era lo que tenían para ofrecer. En rigor, salvo algunas excepciones, más que artesanos eran productores regionales", completó
A medida que el país recuperó el pulso y el turismo se fue incrementando, "la propuesta se fue promocionando de boca en boca y gente de todo el distrito se fue enterando que había una feria en marcha. Así fuimos llegando el resto. Yo personalmente me sumé en 2002", recordó María del Carmen, al tiempo que señaló que "éramos un grupo reducido porque preservábamos mucho que la producción fuera artesanal. Cuando se incorporaba alguien, fiscalizábamos entre todos y así logramos mantener en el tiempo una feria de calidad".

DOS MIRADAS, DOS FERIAS
Sin embargo, con el correr de los años, ciertas diferencias de criterios hicieron que la mayoría de los artesanos se escindieran de la Comisión de Asociados y dieran origen a una nueva entidad: la Feria de Artesanos de Carlos Keen: "Nos dividimos en julio del año pasado. Ocurrió porque había necesidades distintas. Por un lado la de los artesanos y por otro la de los asociados que la habían iniciado", explicó María del Carmen. "Nosotros queríamos hacer arreglos o modificaciones en el predio y no podíamos porque no pertenecíamos a la asociación y no teníamos poder decisión. Esto es porque según los estatutos para ser socio hay que vivir en Carlos Keen, y la mayoría de nosotros no vive en el pueblo, por lo cual quedábamos afuera. No nos parecía una situación justa", agregó.
De esta manera, "de 30 artesanos, 27 pasamos a la Feria de Artesanos de Carlos Keen y los otros 3 se quedaron en la Feria de Artesanos Pueblo del Sol", contó María del Carmen. "Nosotros queríamos tomar pequeñas decisiones en virtud de que pagábamos una cuota mensual, pero no podíamos hacerlo. Cuando los turistas se quejan por el estado de los baños o por la falta de mantenimiento del predio, lo hacen con los artesanos. Además tenemos diferentes visiones. Vemos que en la otra feria se está incorporando gente que a nuestro criterio no son artesanos. Sin embargo, las dos somos ferias reconocidas por el Municipio y trabajamos en el mismo espacio. Son cosas que la gente no tiene porque saberlo, pero que existen", expresó.

ARTESANÍAS PARA TODOS
"En la feria hay de todo", apuntó su presidenta, "objetos en madera, macetas decoradas con mosaicos, alfarería, bijoutería en todas las gamas (semillas, piedras, vitrofusión, macramé), panificados, pastelería, quesos, tejidos, cestería, velas, sahumerios, pintura en lienzo, juegos didácticos, mermeladas y licores, herraduras, madera, veladores", enumeró, en tanto opinó que "el turismo es la gran fuente de ingresos para todos. Viene gente de todas las clases sociales y de todos los lugares. Hay que cuidarlo mucho".
De los 30 artesanos que componen la Feria de Carlos Keen (que sumados a los 14 que integran la Feria Pueblo del Sol llegan a un total de 44), el 90 por ciento reside en Luján, garantizando que gran parte de los recursos que se recaudan permanezcan y se reinviertan en la economía local.
La relación con el Municipio, encargado de brindar las autorizaciones para la venta, no está exenta de alguna demanda: "Nos gustaría que se acercara un poco más y estuviera más cerca de nosotros. Somos una parte fundamental de la oferta turística. También que pudieran iluminar mejor el área donde montamos los puestos. Ahora en invierno nos quedamos sin luz muy rápido", manifestó María del Carmen. No obstante, destacó, "no pagamos un canon, sino que hacemos una retribución manteniendo el predio". "Los baños, por ejemplo, estaban hechos un desastre. Desde septiembre del año pasado, con lo recaudado los fuimos remodelando: cambiamos los sanitarios, pusimos cerámicos en los pisos, renovamos la instalación del agua. También cortamos el pasto alrededor de la Estación", contó.

SEGUIR TRABAJANDO
Los artesanos saben que su futuro está ligado a la vitalidad de la actividad turística, y por ese motivo proyectan nuevos trabajos para poner en valor el entorno donde trabajan: "El edificio de la estación se está viniendo abajo. La comisión de la Feria Pueblo del Sol hizo una limpieza profunda dentro del establecimiento, que se llovía porque las canaletas estaban tapadas con basura. También arreglaron el entretecho", señaló, en tanto anunció su intención de continuar con los trabajos: "Hace unos meses vino gente de la Unión Ferroviaria, que está interesada en recuperar el ramal, y se ofreció a pintar el edificio. El problema es que no se puede pintar como está, primero hay que revocar las paredes. Es un trabajo de alrededor de 20 mil pesos. Estamos juntando todo lo recaudado para ese fin y además vamos a empezar a hacer rifas los fines de semana. Esperamos poder hacerlo pronto", confesó María del Carmen, confiada en que todos los que trabajan en el sector van a saber preservar el espíritu del pueblo para que siga siendo atractivo: "Todo depende de nosotros mismos. Que sepamos cuidar y proteger el lugar. La gente de la Provincia nos felicitó porque nosotros habíamos sabido preservar el espíritu del pueblo. Por eso la gente viene. No tenemos que imitar a otros sino ser nosotros mismos", concluyó.