En julio se produjo un intento de fuga que fue neutralizado

El episodio fue controlado rápidamente al ser enviados refuerzos desde el CPC. Ya en ese momento se alertaba ante los cambios implementados por el Ministerio de Seguridad de la Provincia.

En julio pasado, apenas un mes después de la implementación del Comando de Prevención Comunitaria (CPC), se produjo un intento de fuga en la Comisaría Luján Primera, ante el escaso plantel de policías que quedaron.
En ese momento, el episodio fue controlado rápidamente al ser enviados refuerzos desde el CPC pero es toda una señal de alarma ante los cambios implementados por el Ministerio de Seguridad de la Provincia que dejó prácticamente sin personal reparticiones donde, por ejemplo en la seccional local, hay alojadas un promedio de 30 detenidos.
Mientras el CPC procede a aprehender sospechosos y los traslada a las celdas de Luján Primera, una dotación que no llega a los 10 policías tiene que enfrentarse con nuevos problemas como es atender a los detenidos, darles de comer, tomar denuncias, efectuar traslados de presos a sede judicial y hasta realizar la verificación de vehículos en un lugar no adecuado para este trámite.
En resumen, la Comisaría era por esos días una olla a presión, contexto que poco varío hasta hoy. La delicada situación se refleja en otra medida que debió ser adoptada: cerrar la dependencia por la noche al quedar desguarnecido el viejo edificio de Las Heras al 300. En estas condiciones, la Policía deberá hacer lo imposible para evitar males mayores, al menos hasta marzo de 2015, cuando el Ministerio disponga el envío de personal que haya egresado de la Escuela de Formación de Policía.