Bisemanario de la Ciudad de Luján
Edición en Papel: 7956
Edición Digital: 1256
Policiales   [ Imprimir ] [ Enviar por E-Mail ]
EL CUERPO FUE HALLADO EN UN MAIZAL CERCA DEL BARRIO LOS LAURELES
Encuentran muerto a un hombre que estaba desaparecido desde el 6 de enero
Domingo//Como la familia Pomar, de Oscar Bonilla nada se supo durante 24 días. La Policía había efectuado un rastrillaje por la zona y sólo había encontrado perros muertos. Este sábado un vecino halló el cadáver del sexagenario en avanzado estado de descomposición.
Oscar Bonilla estaba desaparecido desde el 6 de enero.
31/1/2010 - El cuerpo sin vida de Oscar Bonilla, el vecino de General Rodríguez que había sido visto por última vez el 6 de enero cuando descendía de un colectivo en inmediaciones de Lezica y Torresuri, fue hallado este sábado en horas de la tarde en el interior de un campo sembrado con maíz en cercanía del lugar donde había bajado de un micro de la línea 365.
Al igual que el caso de la familia Pomar, el misterio en torno al paradero de Bonilla duró 24 días. Y como otro dato que tiene similitud con el resonante hecho de los Pomar, la Policía bonaerense también había un efectuado un rastrillaje por la zona sin que arrojara resultado. Para entonces, Bonilla ya estaba muerto.
Los familiares del occiso creen que Oscar Bonilla se quito la vida, posiblemente, estiman que se haya suicidado ese mismo día. En cambio, no pueden comprender porque la Policía no pudo dar con el cadáver, prologando una incertidumbre que duró más de tres semanas.
Oscar Bonilla tenía 67 años. El miércoles 6 de enero se fue de su casa no sin antes dejar la vivienda en orden. Un vecino declaró haberlo visto ascender a un colectivo en dirección a Luján, donde vive una hija pero al llegar a la estación de servicio del Automóvil Club Argentino bajó del colectivo, tomó un sendero que comunica al barrio Los Laureles, cruzó las vías y se  internó en un campo.
Radicada la denuncia sobre su desaparición, los familiares difundieron una fotografía con los datos referido a las características físicas y la vestimenta que tenía esa mañana para que la población pudiera aportar algún dato que ayudara a su localización.
Para entonces, la hipótesis del suicido era una posibilidad que barajaban sus allegados. Es que Bonilla padecía un síndrome obsesivo mediante el cual se había fijado la idea de padecía una grave enfermedad. Sin embargo, eso no era cierto, más el tratamiento psiquiátrico que llevaba adelante lo había estabilizado.
Los días fueron pasando sin ninguna novedad hasta que el sábado 16, la Policía recibió un llamado a través del 911 dando cuenta de la existencia de un cadáver en inmediaciones donde habían visto a Bonilla por última vez.
El subcomisario César Ferreyra, titular de la Comisaría Luján Primera, se encargó de informar  el suceso. Dijo que esa noche se hizo un rastrillaje al costado de la vieja ruta 7 desde el ACA hasta la ruta 6 que duró hasta las 2 de la madrugada y que los olores nauseabundos que había en la zona correspondía a perros muertos.
El misterio quedó develado este sábado cuando una persona halló entre un maizal el cuerpo de un hombre de unos 70 años en avanzado estado de descomposición. El vecino dio aviso a la Comisaría Primera de General Rodríguez creyendo que por el lugar donde se encontraban los restos correspondía a esa jurisdicción.
Horas después los familiares reconocieron el cuerpo al tiempo que expresaron su disconformidad con el accionar policial de esta ciudad.