Lancer 2011: un auto interesante poco deslumbrante

El Mitsubishi Lancer es una berlina de cuatro puertas que llegó al mercado a principios de 2008. Mide 4,57 m, por lo que es un poco más grande que un Ford Focus Sedán (4,53 m), prácticamente igual que el Subaru Impreza Sedán (4,58 m).

Mitsubishi mostró el aspecto casi definitivo del Lancer y el Lancer Sportback, en los prototipos Concept-X y Concept-Sportback de 2005 y en el Lancer Protoype S de 2008. El Lancer y el Lancer Sportback se fabrican en la planta que Mitsubishi tiene en Mizushima (Japón).
El Lancer tiene un habitáculo con espacio suficiente como para que cuatro ocupantes viajen con comodidad. Los asientos son cómodos y sujetan bien el cuerpo (incluso si no van tapizados en cuero). Sin embargo, a algunas personas no les ha agradado completamente porque tiene un relleno de espuma tirando a duro, aunque para otros conductores este tipo de relleno no supone un problema.
La carencia que tiene el puesto de conducción es que el volante no tiene regulación en profundidad, sólo en altura. Casi todos los coches de similares características sí que tienen regulación longitudinal. Aún así, no parece un problema importante porque el volante no queda demasiado lejos del conductor que es lo que ocurre en algunos coches que carecen de volante con regulación en profundidad.
La primera sensación que transmite el interior del Lancer es de solidez y de estar bien hecho. En efecto, aunque todas las piezas del tablero son de plástico duro, el acabado es bueno y el ajuste está bien conseguido.
Los aspectos mejorables salen a relucir bajo una inspección más detallada. Así, por ejemplo, la unión del tapizado del techo con el propio techo es poco sólida por algunos lugares. Además, las tuercas que sujetan los cinturones de seguridad delanteros a la carrocería quedan a la vista.
Hay cosas que no son propias de un coche de este tipo, como la carencia de luz en la guantera, de luz de lectura o luz de cortesía en los parasoles (el del conductor no tiene ni espejo). Asimismo, le faltan ciertos automatismos, como uno que cierre las puertas al comenzar la marcha.
El navegador de las versiones más equipadas («Instyle») tiene pantalla táctil de 7 y un disco duro de 22 Gb en el que va guardada toda la cartografía. En él también se pueden guardar archivos de música para reproducirlo a través del equipo de sonido.
Todas las versiones tienen de serie sistema manos libres Bluetooth para el teléfono móvil. Tiene la peculiaridad de que todas las funciones se manejan mediante el sistema de reconocimiento de voz (no desde la pantalla), salvo para descolgar y colgar (para esta función hay dos teclas en el volante).
Tiene el inconveniente de que no es posible descargar de una vez la agenda del teléfono, ni tampoco se puede descargar contacto por contacto. Sólo se pueden hacer marcaciones por voz, algo muy útil para un cierto número de contactos. Es el mismo sistema Bluetooth que tiene el Mazda6.
Tiene la capacidad de maniobra y la agilidad de coches como el Ford Focus no así el confort ni el tacto de coche grande pensado para viajar de, por ejemplo, el Ford Mondeo o el Volkswagen Passat.
En ruta responde bien en todas las circunstancias. La suspensión tiene un buen compromiso para que el coche no sea incómodo al pasar por irregularidades, ni demasiado suave como para que la carrocería se mueva en exceso en determinadas circunstancias.
El Lancer no sale bien parado por su capacidad de frenada cuando se trata de detenerse desde una velocidad alta (esta medición la realizamos desde 120 km/h). Descartada la posibilidad de que las ruedas no diesen toda la adherencia necesaria, da la impresión que el ABS entra en funcionamiento antes de que sea realmente necesario y por eso se alarga la frenada. Esta característica sólo aparece en frenadas muy fuertes a velocidad relativamente elevada.
El confort a la hora de viajar puede quedar limitado por el elevado ruido que llega al interior. Una parte importante del ruido que se nota en ruta se debe al contacto de los neumáticos con el asfalto.
El motor también contribuye a esa sensación general de aspereza. El motor Diesel 2.0 DI-D de 140 CV que lleva el Lancer, retirado de la gama en julio de 2011 porque fue reemplazado por un 200 DI-D de 150 CV, era de origen Volkswagen y es el que todavía tienen algunos modelos con el sistema de alimentación de tipo bomba-inyector, no el nuevo con alimentación por conducto común. La capacidad de aceleración del Lancer 2.0 DI-D 140 CV es acorde a la potencia del motor.