Juegos peligrosos en las compuertas del río Luján

Miércoles//Con el calor del verano, las compuertas del río Luján se pueblan de chicos y adolescentes que eligen este lugar para refrescarse y ensayar sus piruetas. Facundo Fernández, coordinador de la Escuela de Guardavidas, advierte sobre los peligros que conlleva esta actividad.

Como todos los años, con el calor del verano, las compuertas del río Luján empiezan a poblarse de chicos y adolescentes que eligen este lugar para refrescarse y ensayar sus piruetas. En principio, nada muy diferente de lo que hacen quienes acuden a la pileta de algún club. Sin embargo, las graves condiciones sanitarias que presenta el río -es el tercer curso de agua más contaminado del país-, y la gran cantidad de basura que se agrupa en torno a la obra hidráulica, hacen que estos juegos puedan terminar de la peor manera. Los chicos no solo corren el riesgo de contraer enfermedades, sino que también están expuestos a los peligros que pueden ocasionar los desechos que se encuentran en el fondo del río.
La Escuela de Guardavidas de nuestra ciudad, de forma voluntaria, realiza guardias los fines de semanas, cuando la zona es más concurrida, para trabajar en tareas de prevención y evitar accidentes. Facundo Fernández, su coordinador, explicó que "la problemática del río viene desde hace muchos años. Nosotros comenzamos hace un tiempo con un trabajo de prevención, porque en el río está prohibido el baño. De este modo, damos aviso de los riesgos que conlleva bañarse en el río. No estamos permanentemente porque es una tarea que hacemos ad honoren, por convicción, y a veces no contamos con la suficiente cantidad de gente". Fernández destacó que "el río tiene contaminantes pesados, como el arsénico, entre otros. Además, debajo del agua podemos encontrar vasos, piedras, cascotes, cualquier cosa. Por otra parte, la profundidad en esa zona no supera 1.20 o 1.40 metros".
Fernández admitió que "el río tiene su atractivo. Incluso los chicos que están en las piletas cercanas, que son lugares seguros, se vienen a la compuerta. Es cómodo, lindo y divertido. Si no estuviera contaminado, seguro que muchos de nosotros nos bañaríamos ahí. Pero no es así". El coordinador de la Escuela de Guardavidas señaló las consecuencias que conlleva este tipo de actividades en el área cercana al puente de la calle Almirante Brown: "Todos los años hay que contar con alguna víctima fatal. A veces no salen en los medios, pero a lo largo de estos años hemos hecho cientos de intervenciones". "Estamos en las peregrinaciones grandes y durante el verano hacemos guardias de tres o cuatro personas, que es poco pero es algo, y casi siempre hay alguna intervención de prevención o de asistencia en primeros auxilios", completó.