Cómo identificar a un niño cristal
En la misma onda que los niños índigo, los niños cristal tienen una energía diferente y tienen un objetivo universal diferente. Los niños cristal fueron identificados por Steve Rother en el año 2002. Los niños cristal tienen una energía vibratoria diferente a los niños índigos; los niños índigos son preparadores y detonantes mientras que los niños cristal vienen a establecer una nueva realidad a nivel mundial.
Estos niños buscan el equilibrio entre lo intuitivo y lo racional para encontrar la armonía. La frecuencia cristal viene dada por el chacra Anahatha, el chacra de las emociones, y es el que les permite desarrollar el don de la empatía.
Para reconocer un niño cristal, existen ciertas características que los definen. Entre estas características están: habilidad para percibir el temor a su alrededor, habilidad para amplificar y proyectar su propio temor en el entorno, tratan de evitar el miedo en cualquiera de sus formas, suelen ser discretos, sumisos y de bajo perfil, en su mayoría son positivos y serenos, tratan de evitar el conflicto y la confrontación, suelen hablar poco pero cuando lo hacen son bastante profundos en sus ideas, tienen una habilidad psíquica especial y una gran capacidad afectiva y por último les gusta pasar tiempo solos, ya que no les da miedo la soledad. Estos son los niños que nacen en el siglo XXI.
Los científicos en este campo afirman que los niños, tanto índigos como cristal, que nacen durante esta época de grandes problemas sociales y de grandes avances tecnológicos, tienen una estructura cerebral diferente, especialmente en lo que se refiere al uso de sus dos hemisferios cerebrales de manera simultánea y más profunda.
Los niños cristal y los niños índigo son muy creativos, y vienen a este mundo a cambiar las estructuras mentales que tenemos los seres humanos. Es un concepto metafísico que explica la evolución del ser humano. En esta área, los niños cristal son los llamados pacificadores, y se les llama así por su alta vibración, diferente a cualquier otro niño. Son extremadamente sensibles a todo lo que los rodea, tanto a los sonidos, colores, olores, etc. como a las emociones negativas. Suelen poner más atención en las emociones y sentimientos de otros que en los de ellos mismos.
Fuente: www.comohacerpara.com