Diosas de los Cuatro Elementos
Sábado//El espectáculo de danza árabe fue presentado por el ballet Kamar Zeina en la sala oficial. Congregó a un elenco de bailarinas que, en los distintos segmentos, ahondaron con movimientos en el significado de la tierra, el aire, el agua y el fuego.
Por danza se conoce una forma de arte donde el movimiento del cuerpo, mayormente acompañado por música, se traduce en una forma de expresión o interacción social con fines disímiles, como pueden ser de entretenimiento, artísticos y religiosos. Se entiende también que es una forma de comunicación que se sirve del lenguaje no verbal para expresar sentimientos y emociones a través de sus movimientos y gestos.
La danza árabe o también llamada danza del vientre, que ha cobrado protagonismo en los últimos años en nuestra ciudad, combina elementos tradicionales de Oriente Medio y otros del norte de África y nació a partir de mujeres sacerdotisas egipcias que las practicaban en forma de rituales, tanto para adorar a la Madre Tierra como para conectarse con ellas mismas, con su feminidad, conocerse, aceptarse, amarse y elevarse espiritualmente, ya que se la consideraba una danza sagrada que trabaja y mueve la energía femenina que es divina.
Por lo expuesto, se traduce que es por excelencia la danza clásica del mundo árabe, puesto que amalgama los estilos musicales y los movimientos de cada uno de sus pueblos y su cultura. Se caracteriza por sus movimientos suaves y fluidos, disociando y coordinando a la vez las diferentes partes del cuerpo, de tal modo que los brazos pueden ir a un ritmo diferente del que va marcando la cadera y la atención se centra principalmente en la cadera y el vientre, alternando movimientos rápidos y lentos, y movimientos de pecho y hombros, así como con brazos serpenteantes.
Una demostración de este arte fue ofrecido el viernes en la sala oficial de la mano del ballet Kamar Zeina que dirige la profesora Laura Biagiotti.
Diosas de los 4 Elementos, tal el título con que fue bautizado el espectáculo, congregó a un elenco de bailarinas que, en los distintos segmentos, ahondaron con movimientos en el significado de la tierra, el aire, el agua y el fuego.
Con el apoyo de versos e imágenes que adelantaban cada uno de ellos, con vestuario sumamente atractivo, que no descuidó incluir bastones y alas, concretaron desplazamientos coreográficos que despertaron en cada cuadro el entusiasta aplauso del público. Se lucieron esa noche, además de la directora Margarita Elías, Maya Rodríguez, Romina Rumbo, Tatiana Romero, Paula Simoni, Noelia Olguín, María Bivardo y Bárbara Giordano.
Un público entusiasta premió la presentación del ballet.