Inflables La Gallega
Cuando uno prepara los festejos de un cumpleaños en familia y con amigos, siempre lo hace con la ilusión de pasar un día inolvidable y especial. Con el único deseo de que todo salga bien.
Fue por eso que reservé dos servicios de inflables La Gallega: acordamos horario y lugar.
Mi reserva era de 14 a 18 horas, un domingo que se presentó con un sol radiante. A la espera, 14.30 llamo por teléfono para preguntar por la demora. Después de más de diez llamados alguien se digna a atenderme y me dan como respuesta: “Están atrasados y en viaje”. Ese viaje debió ser desde muy lejos porque nunca vinieron.
Me sentí estafada y engañada en mi buena fe. Con la ilusión de los niños no se juega Juan Pablo o el responsable de Inflables La Gallega.
¿Por qué no se dedican a otra cosa que no sea prestar un servicio de entretenimientos y juegos? La cara de entusiasmo de esos niños, esperando por los juegos… en una espera que no tuvo fin, no tiene perdón.
Les cuento para que ustedes no sean engañados como yo.
M.O.
DNI 23.903.900