Lunes//Un grupo de papás de Sala Celeste habla de situaciones graves de violencia corporal –quienes denuncian las definen como “abuso”- cometidas por un nene. Piden acciones rápidas por parte de las autoridades del establecimiento. Hay quienes, ante lo sucedido, optaron por dejar de enviar a sus chicos a clases.
Un grupo de padres de alumnos del Jardín de Infantes Nº 924 de la Escuela Normal manifestó su preocupación por una serie de hechos que ellos califican como "abuso". La compleja situación tiene en alerta a estas familias, que esperan respuestas rápidas desde la institución.
Según manifiestan los denunciantes, la situación se remonta a noviembre del año pasado, cuando una de las madres empezó a notar "un comportamiento raro en mi nene de 4 años. Charlando con él, me comentó que un compañero del curso le tocaba las partes. Me asusté y decidí no mandarlo más al Jardín. Después mi esposo habló con la maestra, le contó lo que había pasado y ella se comprometió a hablar con los padres. Nunca más supimos nada. Lo reincorporamos en diciembre y terminó el año", explicó Patricia.
La convivencia dentro del grupo transcurrió por carriles normales hasta que la semana pasada, "me llamó otra mamá para invitarme a una reunión con otras madres de chicos de Sala Celeste para hablar de reiterados abusos en el Jardín. Nos juntamos el domingo y empezamos a charlar entre las madres; descubrimos que los casos eran 12", señaló esta mamá. Luego de este encuentro informal entre padres fuera de la institución educativa, el lunes pasado "hubo una reunión en el Jardín con los padres y los docentes. Se habló de lo que había pasado", completó.
"Nos plantamos en la puerta del Jardín para pedir respuestas. Dejaron entrar a la madre del nene en cuestión y a nosotros nos dejaron afuera. Tuvimos que entrar por la fuerza. Éramos casi 30 papás. Llamaron a la inspectora y nos prometió que iban a tomar cartas en el asunto y que no iba a volver a suceder, pero que no iban a sacar al nene del Jardín porque no pueden hacerlo. La directora propuso que lleváramos a nuestros hijos normalmente; nos pareció una barbaridad porque estamos ante un caso grave", indicó María Eugenia, otra de las mamás de la sala.
Los padres están preocupados. Algunos siguieron los consejos de la institución y llevaron a sus hijos a clases. Otros, sin embargo, desconfían de los procesos y exigen soluciones de forma urgente. "No confiamos porque la institución sabe que hay problemas desde noviembre del año pasado y no han hecho nada. Se nos hace difícil creer que los docentes no hayan visto nada, porque los episodios ocurrieron en el baño y la salita. ¿Dónde estaban las maestras y las preceptoras?", se preguntó Patricia, cuyo hijo es uno de los nenes que han dejado de ir a clase. "Lo extraño es que desde que empezaron los problemas, por esta salita ya pasaron cuatro maestras. El hecho es grave porque hay chicos que han quedado traumados. Lloran todo el tiempo y no quieren ir al Jardín", agregó.
"Pedimos la renuncia del equipo docente. Nosotros les confiamos a nuestros hijos. No puede ser que sean tantos casos", expresó, por su parte, María Eugenia, al tiempo que opinó que "el menor se tiene que ir. Por más que nos dé mucha pena. Es un comportamiento enfermo. Creo que se tiene que tratar y después sí podrá reincorporarse. No nos gustó el modo en que nos trataron en el Jardín, como si estuviéramos locas, como si fuera algo normal. Tenemos miedo de que esto quede en la nada y no haya responsables", concluyó.
QUÉ SE HACE
Ante el tenor de las denuncias de los padres, este medio se comunicó con la directora de la entidad educativa, Andrea Fortino, quien explicó que "se está respetando el protocolo de intervención que suscribieron todos los niveles y modalidades del Distrito con el objetivo de respetar los derechos del niño y se está investigando la situación según la normativa y las pautas vigentes de nuestro sistema educativo". "Tratamos de preservar a los menores", completó. Ante la consulta de este medio acerca de cuándo se había detectado alguna irregularidad en las relaciones del grupo, la docente señaló que "eso también forma parte de la investigación que estamos haciendo, por eso no podemos adelantarnos hasta que tengamos resultados".
Sobre los cambios de docentes, Fortino explicó que "tuvieron que ver exclusivamente con cuestiones personales, pero de todos modos se va a investigar al respecto", en tanto destacó que "vamos a conversar con los padres en una reunión convocada para el viernes (por ayer, al cierre de esta edición) y ahí les vamos a explicar cuál es la situación y cuáles son las medidas que estamos tomando".
"Hay un protocolo que debemos respetar. Nos interesa llegar a una solución. Hasta el momento no nos consta que haya responsables adultos. Lo principal es proteger a los chicos y ayudarlos", completó.
"Esto fue detectado esta última semana y por eso estamos trabajando. Nos vamos a reunir con los padres para trabajar en conjunto. Ellos están preocupados por sus hijos, lógicamente, y los entendemos, pero estamos actuando", concluyó.
EL CIVISMO dialogó con la jefa distrital, Griselda Krauth, quien admitió conocer la gravedad de las denuncias y la exigencia de respuestas por parte de los padres. "Me entero el viernes de la semana pasada. Ese mismo día se le dio entrada a la modalidad Psicología según indica el protocolo, que compete a todas las modalidades y niveles del sistema educativo y que dicta los pasos a seguir y los resguardos a tener en relación a los derechos de los niños".
"Se hizo un acta –prosiguió- donde se dejó constancia sobre cuál es la mejor forma de seguir interactuando con el grupo, con una mirada más aguda porque sabemos que hay algo que no está bien, pero todavía no podemos decir a ciencia cierta qué es ni cómo es".
Krauth dijo que "queremos escuchar las voces de los nenes, pero hay dos variables muy claras a atender: en primer lugar, contemplar la seguridad y el resguardo de los chicos y ver cuál fue la problemática que desató todo esto y actuar rápidamente con todo el grupo. En segundo lugar, iniciar las investigaciones pertinentes según lo dictan las normas del sistema educativo".
"Es una situación problemática que hay que desentrañar y generar acciones que la remedien. Que los chicos puedan hablar y volver a la normalidad", dijo la jefa distrital.
Según ella, "el punto es abrir y no cerrar. Ningún niño del Jardín va a ser excluido. El sistema educativo tiene el deber de velar por todos los niños. En este momento ya hay comenzada una investigación a través de entrevistas a las docentes que estuvieron en ese grupo, para saber qué pasó y cómo. Hay que hacer un rastreo para ver si hubo acción u omisión de parte de los docentes".
"Según lo que pase es la decisión que se toma. También está marcado por el protocolo", dijo, admitiendo que "entiendo a los padres. Pero los pasos no pueden ser apresurados. Tiene que ser rápido, pero bien hecho, porque se tiene que llegar a soluciones. Hay que hablar mucho con los papás para que ellos recuperen la confianza en la institución que eligieron para formar a sus hijos para vivir en sociedad. Pero la institución que ellos eligieron necesita que ellos puedan ver a sus hijos no como un individuo, sino como alguien que se va a formar como persona en un grupo. Y ese grupo debe ser mantenido. Porque si cada vez que hay un problema tengo que separar a alguien, terminamos desmembrando a la sociedad".
Krauth también abordó una de las cuestiones más complejas: la definición de lo que ocurrió entre los niños. "El abuso implica una desigualdad de poder. A mí me parece que no hay que ponerle términos. Primero hay que averiguar lo que pasó. Cualquier cosa que nosotros le pongamos, estamos dándole un eco a las palabras que tal vez no sea el apropiado. Como las palabras son las que nos conforman, sanan o enferman, tenemos que tener cuidado. Porque si se usan mal, después dejan de decir lo que realmente quieren decir".
También expresó que "el tema de la sexualidad y la genitalidad en los niños del nivel inicial es algo que ha costado siempre mucho tratarlo en el ámbito educativo. Por lo general, los docentes que han intentado abordarlo han tenido inconvenientes con las familias. Todo lo que es educación sexual es una materia con mucho para desarrollar. Si bien hay mucho escrito, en la práctica cotidiana no está. Es una asignatura pendiente que nos trae muchos inconvenientes, no sólo en el nivel inicial sino también en la escuela primaria y secundaria".
"La desconfianza de los padres puede estar relacionada con el desconocimiento de lo que se está haciendo. Tal vez supongan que no estamos haciendo nada. Entonces lo que queremos hacer es contarles cómo se está actuando de acuerdo al protocolo. Hay que tener mucho cuidado y es difícil porque en la sociedad en la que vivimos a la privacidad no se le da valor", destacó Krauth. "En lugar de entender que se está resguardando, piensan que se está escondiendo. Por eso van a ver las caras de los profesionales que están trabajando en el tema: asistentes sociales, psicólogos, psicopedagogas, fonoaudiólogas. Ver qué herramientas tiene el sistema educativo".
DEBIDO A LA SENSIBILIDAD DEL TEMA, LA NOTA HA SIDO CERRADA A COMENTARIOS.