La jilguericultura: una pasión en franco ascenso
Domingo//En una quinta del barrio San Francisco, se realizó una nueva fecha del certamen 2014-2015 como cierre del año. Desde que se formó la Asociación Zona Oeste, la actividad no para de crecer. Hace dos años eran 20 socios, hoy se acerca a los 230.
Con la participación de un centenar de concursantes, se desarrolló una nueva fecha de la temporada 2014-2015 que organiza la Asociación de Jilguericultura Zona Oeste. El número de participantes confirma una tendencia que se viene observando desde que se formó la filial Luján y refleja el auge que está teniendo esta actividad.
Hace sólo dos años, cuando los jilguericultores decidieron nuclearse, no eran más de veinte. Hoy, la asociación ya cuenta con unos 230 integrantes que tienen la cuota al día. La práctica ha sido declarada de Interés Municipal a instancia de un proyecto presentando por el concejal Eraldo González.
Para el presidente de la Asociación, Fernando Russo, la explicación radica en el desafío que implica conseguir un buen ejemplar, la búsqueda de la excelencia y hacerlo cantar como si fuera Gardel. "Encontrar el Messi es dificilísimo, puede haber uno en cien mil y es muy difícil manejarlo. Los pájaros son como las personas: cada uno tiene su personalidad", sintetizó.
El concurso de jilgueros se llevó a cabo en una quinta ubicada en Acceso Oeste y puente Roca, a pocas cuadras de la sede que posee la asociación en calle Paraguay, barrio San Francisco. Allí, todos los jueves los jilguericultores comparten una cena, juegan naipes e intercambian los secretos que tiene el submundo de estos pequeños plumíferos. "La sede la estamos dejando pipí cucú", comentó Russo
En tanto, hasta la quinta llegaron jilguericultores de todas las edades y clases sociales. Esta práctica no hace diferencias sociales. En costosos autos o en humildes motocicletas, se dieron cita desde bien temprano con sus jaulitas en cuyo interior estaba el motivo central que los une: el jilguero. La mayoría era de Luján y alrededores, aunque también hubo gente de Pergamino, Chivilcoy y hasta visitantes llegados de Gualeguaychú, que se mostraron interesados en replicar este tipo de eventos en Entre Ríos.
En un ambiente de camaradería y ampliamente dominado por hombres, el tema de conversación excluyente son las cualidades que tienen estos pequeños pájaros que cantan como "El Zorzal Criollo".
EL CONCURSO
El concurso tiene sus peculiaridades. Bien temprano, los participantes se inscriben y esperan que se sortee el lugar de salida a competir. Luego, dejan sus pajaritos dentro de unos cajoncitos de madera en una especie de parque cerrado que llaman ruedo.
En ese sitio, a la sombra, permanecerán hasta que toque el momento de salir a escena. Cada jilguero tiene cinco minutos para demostrar sus dotes. Al pájaro se lo coloca en una jaula que se cuelga de un poste o "palo" en medio de una parcela como si fuera un amplio cuadrilátero delimitado por una soga. En un rincón, permanece sentado el dueño del jilguero. En la otra punta, los jurados que van anotando en una planilla si el canto es claro, el caudal de la voz que tiene el ejemplar, la forma de entonación de las notas y otras apreciaciones que sólo el oído afinadísimo de un experto en este ambiente puede llegar a distinguir.
Hay cuatro parcelas equivalentes al número de categorías: amarillo con cierre, amarillo sin cierre, blanco con cierre y blanco sin cierre. El color representa la edad del pajarito: los blancos son pinchones de hasta un año y los amarillos indican que un ejemplar replumó y pasó a la adultez. El cierre significa una forma determinada de cantar.
Los jurados evalúan las notas que alcanza el canto del pájaro. "El pájaro de repique o sin cierre tiene tres notas: prío, golpeo y pitada. El pájaro completo tiene cuatro notas y la cuarta es el cierre del canto", explicó Pablo Gencarelli, secretario de la Asociación, 47 años de edad y tres décadas con jilgueros.
Pero si esto al lector que nada sabe de jilgueros le resulta complejo, para los expertos es apenas una básica introducción a la jilguericultura. "El pájaro que marca el cierre va a una categoría y el que no lo marca va a otra. Cada categoría se divide en dos: el pinchón que es blanco y el adulto que es el amarrillo pero no compiten juntos", agregó.
Durante el tiempo que dura el concurso, el sonido que impera es el canto de los jilgueros. El público apenas susurra o habla en voz baja, siempre de pájaros y en particular del jilguero.
El jurado otorga puntaje según las notas que otorgue el jilguero. "El canto más valorado es el sin cierre", explicó Russo, quien también preside la Federación Bonaerense (Fe.Bo.Jil.). "Se evalúa la voz y las notas por trino, golpeo, repique y cierre. Se le pone un puntaje por nota y se suma el total. Cada nota tiene por los menos siete u ocho matices y van acumulando puntaje según su variación o el golpeo de la nota. La voz es muy importante porque redondea la nota. Para mí esa es la primera nota. Yo puedo cantar El día que me quieras, pero acá no queda nadie. En cambio, si canta Luis Miguel toda la gente se va a quedar. Con el pájaro pasa exactamente lo mismo", graficó.
Se premia con trofeos y accesorios que hacen a la actividad. Los tres mejores de cada categoría y los cuatro mejores Prio de cada categoría reciben su galardón. El Prio es la primera nota que canta el pájaro. "Es como decir mamá y papá en el pájaro. Es parecido al "pia" que hace el pollo", apuntó Russo.
SIN LÍMITES
Como todos en este ambiente, una vez que se empieza no hay límites a la hora de conseguir el mejor jilguero. "Esto te lleva a querer tener la perfección. Es como correr en Turismo Carretera y querer ser piloto de Fórmula 1. Cuando ganaste en Turismo Carretera querés correr en Fórmula 1. Por un jilguero he viajado dos días sin dormir a buscar un pájaro", confesó el secretario. "Esto es una pasión. Empecé con veinte pájaros y ahora compro por todo lados", dice Ariel Rueda, un aficionado que cambió el atletismo por los pájaros.
Culminada la competencia, todos compartieron un almuerzo como si fuera una gran familia. Dentro de una semana, muchos volverán a verse las caras.
Si lo sabe, cante
La diferencia con la canaricultura es que el jilguero es el único pájaro que concursa solamente por el canto. El canario, en cambio, es un pájaro de exposición donde lo que cuenta puede ser el color, la postura, el pico, el plumaje, las patas y otras cualidades que se tienen en cuenta por sobre el canto. "El canario es para un concurso de belleza mientras que el jilguero es para un concurso de canto", resumen en la Asociación, al tiempo que se escuchaba el canto artificial de un celular de un concursante, señal inequívoca de que acababa de recibir un mensaje a través de la red social que tiene un pájaro azul conocido como Twitter.
Desafío
La Asociación de Jilguericultores Zona Oeste tiene por objeto el desarrollo, fomento y difusión de la jilguericultura como actividad principal, en lo que hace a la preservación, cría, canto y mantenimiento de la especie sicolis flaveola; la realización de eventos y concursos y la participación de los organizados en lo que hace a los aspectos sanitarios, canoros y de conservación de la especie, como así también cualquier otro acto o evento de causa lícita relacionado con la jilgericultura.
Pero también tiene otro propósito: reunir a la familia, captar la atención de chicos y jóvenes, evitar que la actividad se convierta en un comercio que distorsione la esencia del asunto y mejorar la genética de los jilgueros. "Por un pájaro han pagado 90 mil pesos, una persona gastó 480 mil pesos en 10 pájaros y a Fernando (Russo, presidente de la Asociación) le ofrecieron 6 mil dólares pero no lo vendió porque era el pájaro que toda su vida había querido tener. No se lo vendió y a los seis meses se murió. Son aves muy delicadas. Los cambios de temperatura los afectan, los pesticidas, la alimentación es todo un tema porque uno no sabe lo que comen en estado salvaje. Esto es como una droga, una enfermedad, una obsesión", comentó Miriam Rivelli, pareja de Russo y con amplios conocimientos en la materia.
Curiosidades y datos útiles
- Los concursos de jilgueros se realizan de septiembre a marzo, cuando el pájaro se encuentra en celo. La temporada arranca con la Copa Apertura y finaliza con la Copa Clausura, que es como un mini torneo de tres fechas dando inicio el 23 de febrero y con fecha prevista de cierre para el 8 de marzo. El fixture consta de fechas todos los fines de semana y las sedes van cambiando cada siete días. Una vez al mes hay fecha libre.
- Los ejemplares que cantan son únicamente los machos aunque una hembra puede hacer que el macho potencie su canto como también llegar a estropearle su carrera. Durante el resto del año, al jilguero se lo prepara como si fuera un futbolista en pretemporada. Los jilguericultores, por su parte, asisten a cursos y charlas de capacitación para mejorar sus planteles de pajaritos.
- La Asociación de Jilguericultura Zona Oeste forma parte de la Fe.Bo.Jil. (Federación Bonaerense de Jilguericultores) que reúne a asociaciones de Berisso, Florencio Varela y tiene filiales en Chivilcoy, Pergamino y próximamente en Junín.
- En Luján no hay veterinarios especializados en aves pequeñas y menos en jilgueros.
- También hay suelta de pichones que a esa edad se parece a un gorrión. "Debemos haber soltado más de 800 pichones", dijo Russo.
- Los mejores jilgueros dicen que están en Uruguay, aunque en la provincia de Corrientes se encuentran ejemplares que cantan muy bien.
- Los aficionados sacan a varear los pájaros dos veces por semana. El vareo puede ser controlado. El dueño de un jilguero si se va de vacaciones, suele llevarse el pájaro como si fuera una mascota.
- Los pájaros que no tienen un buen canto se lo llaman en la jerga virulos y son aquellos que si tiene un canto desafinado no lo corrigen más.
- También hay pájaros guías que cumplen la función de educar a los pichones para que de adulto "canten tranquilos, bien y no los apabullen. Parece una pavada pero esto es muy complejo. Este es el desafío más grande que hay con cualquier otra actividad con animales", dijo Russo.
- Un enemigo del jilguero es el viento. Una ráfaga cruzada puede modificar drásticamente su caudal vocal.
- En una época hubo concursos de corbatitas negra pero en la actualidad están prácticamente extinguidos.