Los acusados por estafa aseguran que la Policía de Pergamino le armó una causa
Domingo//El matrimonio formado por Valeria y Marcelo Gómez negó los cargos de “estafas” y “asociación ilícita” atribuidos por la DDI Pergamino. La brigada policial llevó dos allanamientos en esta ciudad siguiendo el rastro de la compra de un cabezal maicero pagado con cheques robados. Dijeron que nunca fueron detenidos y todo se debe a una “venganza”.
Marcelo Gómez y su esposa Valeria, sindicados por la DDI Pergamino de conformar una "asociación ilícita" dedicada a cometer "estafas" a productores rurales mediante una cooperativa de esta ciudad llamada Milenium en la que presuntamente blanqueaban cheques, desmintieron ante EL CIVISMO las acusaciones.
En diálogo telefónico, Marcelo Gómez cargó contra un comisario al que denunció por haberle robado elementos de valor de dos maquinarias agrícolas, lo que dio motivo, según dijo, a una causa iniciada en mayo del año pasado en su contra por parte de la Policía y que el 15 de diciembre derivó en una serie de allanamientos tanto en su domicilio particular de calle Ricardo Rojas 2179 en el barrio Ameghino como en la oficina de San Martin 151 donde funciona la cooperativa en la cual es vocal y su esposa tiene el cargo de secretaria.
El matrimonio despegó a la cooperativa de la causa que lleva adelante la Fiscalía 5 de Pergamino, aunque reconoció que una brigada policial encabezada por el subcomisario Fabián Ferrari secuestró documentación de Milenium con el objetivo presunto de utilizarla como pruebas para la investigación. "Es cierto que se llevaron cheques, pero Milenium no participa de ninguna estafa. También se llevaron cheques de mi mujer y míos. Nunca estuvimos detenidos y no estamos imputados de integrar una asociación ilícita", afirmó Gómez, quien trabaja como contratista rural.
Asimismo, sostuvo que el origen de la causa fue un cabezal maicero "que estuve a punto de comprar" y que dio lugar a una causa judicial por parte de un productor agropecuario de Pergamino, quien denunció haber recibido cheques apócrifos como medio de pago por la maquinaria.
Según la Policía, el productor Miguel Ángel Coradello fue estafado por un tal "Manuel Flores" al que le vendió el cabezal maicero de 22 surcos por la suma de 300 mil pesos que fueron pagados con cheques del Banco Galicia que habían sido denunciados como robados.
Para el fiscal Guillermo Villalba, "Manuel Flores" es, en realidad, Gómez, a quien ubica en la investigación como uno de los integrantes de una "organización delictiva" compuesta por cuatro persona más, entre ellas la esposa del contratista.
Gómez negó todos los cargos. De los implicados por la DDI Pergamino sólo conoce a Juan Marcelo Araix y, naturalmente, a su esposa Valeria. Con respecto a Araix, expresó que: "es un vendedor mío de La Pampa que cuando termina la época de cosecha deja las herramientas en un campo de la madre. Tampoco fue detenido", sostuvo, al tiempo que dijo que desconoce al denunciante como al resto de los involucrados en la causa.
Cabe recordar que la DDI Pergamino informó a los medios que "personal de esta Dirección de Investigaciones llevaron a cabo arduas tareas investigativas, entre las cuales se realizaron exhaustivos cruces telefónicos, como así también intervenciones de varias líneas telefónicas pertenecientes a los autores del ilícito investigado, de las cuales se desprende la responsabilidad material por parte de una organización delictiva". Agregando, además, "con el transcurrir de las desgravaciones telefónicas, se logró determinar que dichos sujetos cumplían diferentes roles dentro de la banda".
Marcelo Gómez "se hacía conocer con el nombre de Manuel Flores, mientras que el mencionado Araix era el encargado de reducir dichas maquinarias en el mercado negro. (...) Continuando con las labores investigativas, se estableció que Gómez junto a su pareja Valeria Gómez, blanqueaban sus ingresos mediante la Cooperativa Milenium de Trabajo Lujanense Limitada, situada en calle San Martín 151 oficina 7 de Luján".
"UNA VENGANZA"
Sin embargo, Gómez dio otra versión de los hechos, muy diferente al relato policial. "Yo me peleo en mayo con el subcomisario Ferrari cuando viene a allanarme un campo que tenía alquilado en Anchorena, La Pampa. Dijo que yo tenía una máquina (el cabezal maicero) pero no estaba. Ellos (por la DDI Pergamino) se meten en el campo sin orden de allanamiento buscando el cabezal maicero de un tal Miguel Coradello cuando yo no tengo cosechadora", dijo Gómez, quien aseguró que tuvo la oportunidad de adquirir ese implemento agrícola pero luego desistió.
"Dejé las máquinas en el campo y me fui a Luján. Cuando vuelvo, me faltaba el monitor de siembra de una sembradora Súper Walter que compré y la computadora de una fumigadora Pla 3500 que valen unos 36 mil dólares. En siete años que trabajo en esta zona, nunca me faltó nada y justo me falta cuando vino a verme este hombre", agregó en alusión al jefe policial de la DDI Pergamino.
"Lo llamo a Ferrari a la Comisaría y le digo que me robaron un monitor de siembra y la computadora de la Pla. Ahí se armó una pelea porque lo traté de ladrón. Al otro día, viene Ferrari al campo con un montón de muchachos de la DDI a decirme que venían a buscar el maicero y yo le pido que me devuelvan lo que me robaron porque el monitor de la fumigadora cuesta 29 mil dólares. Me dicen que soy un sinvergüenza que ando comprando cosas garcadas (sic). Esto fue al lado de la Comisaria de Villa Maza (localidad ubicada en el Partido de Adolfo Alsina, limítrofe con La Pampa y cercana a Tomas de Anchorena). Si yo soy un sinvergüenza, vos sos un chorro, le digo. Y ahí me juró que me iba a meter preso".
Desde entonces, la Fiscalía 5 avaló la supuesta investigación de la DDI Pergamino que arrancó el 10 de mayo. Gómez, por su parte, aseguró haber hablado con el juez que entiende en la causa "quien no hizo lugar a nada de lo que pidió la Policía. Solicitó la detención y se la denegó. El subcomisario dijo que encontró el maicero cuando en realidad fui yo quien se lo devolví a Fabián Ferrari, pero eso no lo dejó asentado por escrito", enfatizó.
Su esposa Valeria explicó a este medio que la información que la Policía dio a los medios no tiene correlato con el expediente judicial donde, aseveró, su nombre no aparece mencionado mientras que su marido está citado para declarar en calidad de "testigo" pero no como imputado.
"La documentación que se llevaron de Milenium fue para ver si habíamos facturado esa máquina pero es evidente que eso no ocurrió. Por eso, aparezco yo. Pero sabemos que esto viene de la Policía, por un problema personal entre mi marido y el subcomisario Ferrari. Esto es una venganza. Lo que hicieron fue ensuciar el nombre de la cooperativa y el mío. El único imputado ya fue liberado. El juez dijo que le parecía exagerado la forma de la actuar de la Policía porque el denunciante había recuperado su máquina".
En tanto, el contratista explicó que desde 2004 "me dedico a vender máquinas agrícolas y tractores hasta que me hice contratista cuando me armé mi propio equipo de herramientas. Si anduviera estafando y tuviesen pruebas estaríamos detenidos. Lo que me da más bronca es que aparece el nombre de mi mujer y cuando hicieron los allanamientos no figuraba en ninguna orden. Soy un humilde trabajador de Luján que vivo desde los 4 años en el barrio Ameghino, hace 4 años me fundí cuando quise poner un feedlot y vivo de mi trabajo".
Patrocinado por el abogado Joaquín Nogueira, Gómez ahora va por más. "Yo esto no lo voy a dejar así", dijo, y afirmó que está dispuesto a iniciar acciones a los medios que difundieron la noticia y hasta contra el fiscal que llevó adelante la causa, aparentemente armada, por la DDI Pergamino.
Afectado
Rubén San Miguel, presidente de la Cooperativa de Construcción, Parquización y Limpieza Milenium, dijo que la cooperativa tiene 15 años de existencia pero que "el pueblo nunca la aceptó" porque "evidentemente no me gané la confianza. Vino mucha gente a hacer bien y mucha a hacer mal". Agregó que Marcelo Gómez "ayudó" a la cooperativa pero debido a los problemas de salud que tiene San Miguel la actividad de la cooperativa mermó al no poder dedicarse todo el tiempo que requería al emprendimiento, mas defendió al matrimonio involucrado por la DDI Pergamino al considerarlo como personas de bien.
Sugestivo
En Pergamino y la zona, una semana después de los allanamientos realizados por el subcomisario de la DDI en esta ciudad, los apellidos Ferrari y Coradello volvieron a ser noticia. Puntualmente, un hermano del jefe policial encargado de la brigada de investigaciones fue detenido por abigeato agravado (robo de ganado) y piratería del asfalto.
Se trata de Luis Alberto Ferrari, de 38 años, domiciliado en el cuartel decimosexto del pueblo J. A. Peña. Ferrari, como Marcelo Gómez, es contratista rural y hermano del subcomisario y subdirector de la DDI Pergamino, informó el diario La Verdad, de Junín.
Otro de los arrestados fue identificado como Walter Eliberto Coradello, de 52 años, camionero, domiciliado en Pergamino. Los nombrados se encuentran imputados del delito de abigeato agravado, en los términos del artículo 167 inciso. 6 en relación al Art. 167 del Código Penal, por el hecho ocurrido el 26 de abril de abril de 2014 en el establecimiento rural San Benigno en Sol de Mayo, Partido de Rojas, en el que sustrajeron 45 animales vacunos.