Graffitis: entre arte callejero y vandalismo en propiedad ajena

Sábado//Sólo en el radio comprendido por el microcentro, las zonas del Hospital y la Estación, hay casi 1.000 inmuebles afectados. En Luján quien es aprehendido in fraganti se lo acusa por “daño”. En otras ciudades cuentan con normativas específicas.

El Segundo Encuentro de Arte Urbano consiguió embellecer paredes y muros, muchos de ellos vandalizados por graffitis o pintadas políticas. Una cuota de arte callejero ejecutada por expertos del pincel y el aerosol, dejaron sus obras para que todo el mundo pueda admirarlas. Este tipo de intervención artística, en cierto modo, intenta cambiarle la cara a un problema que tienen las grandes ciudades: las pintadas en las paredes de los vecinos que provocan serios disgustos y gastos no previstos.
Un relevamiento efectuado por EL CIVISMO, detectó 979 casas particulares, comercios, edificios públicos y monumentos en el radio comprendido por Belgrano, Av. España, Dr. Muñiz, 9 de Julio y Dr. Real que presentan en sus fachadas, persianas, marquesinas, casillas de gas, garage, tapial o hasta en balcones, algún tipo de inscripción. La cifra varía constantemente ya que mientras algunos frentes son repintados, otros son vandalizados.
De las 38 calles que abarca este sector de la ciudad, no hay una sola que no tenga una marca de aerosol, un graffiti o una pintada política. Hay mensajes de todo tipo y para todos los gustos: amorosos, deportivos, insultos injuriantes efectuadas por manos anónimas, símbolos indescifrables para la mayoría y otros que producen rechazo, garabatos o arabescos incomprensibles. Hasta en Cabildante Romero hay restos de una pintada en una persiana oxidada en lo que alguna vez supo ser un comercio.
No se salva ninguna calle. En calle Olavarría –que no tiene más de 100 metros de extensión- hay una pintada. En calle Tandil, que es incluso más corta, hay tres. En Pasaje Rossi hay una marca con aerosol. Lo mismo que en Ugarte. Pero a medida que nos acercamos a las escuelas y paradas de micros o al centro comercial, la cantidad de graffitis aumenta considerablemente.
Raramente los autores de las pintadas son detectados. En Luján, quien comete un hecho de estas características y es aprehendido por la Policía termina siendo imputado por "daño" (ver recuadro: "Antecedentes"). En otras ciudades, en cambio, cuentan con normativa, aunque reconocen que el tema no tiene una solución sencilla y menos definitiva.  

DOS EJEMPLOS
En Argentina, la Cámara Nacional en lo Criminal concluyó que los graffitis pintados en los frentes o paredes de inmuebles constituyen el delito de daño. San Carlos de Bariloche, Posadas, San Isidro, Tandil u Olavarría son sólo algunos de los municipios que establecen sanciones para todo aquel que pinte graffitis en espacios públicos y privados.
En Tandil confeccionaron un proyecto de ordenanza que pretende buscar la forma de limitar lo máximo posible esta forma de manifestación que tienen mayormente los jóvenes y que produce un daño tanto a la propiedad pública como a la privada.
El origen de la creación de esta ordenanza nació en respuesta a los reiterados reclamos que recibían de los vecinos preocupados ante las reiteradas pintadas en las fachadas de sus casas o de espacios públicos como escuelas, monumentos, entre otras.
Uno de los puntos más complejos que contempla este proyecto de ordenanza, son las sanciones que se les otorgará a quienes realicen graffitis ya que en la mayoría de los casos se trata de menores de edad. Otra de las medidas que plantearon los concejales fue la posibilidad de que los jóvenes que son descubiertos haciendo pintadas realicen una especie de trabajo comunitario como accesoria a una multa.
A diferencia de Luján, donde no existe la cartelería en la vía pública, en Tandil, los afiches, por ejemplo, de espectáculos se pegan en lugares asignados. Esto no sucede en esta ciudad donde un afiche de una banda de música se encima con el de un político y éste con un espectáculo del Teatro Trinidad Guevara y a su vez con el del circo de turno. Y todo en una misma pared que, por lo general, es privada.
En Olavarría, una ciudad de proporciones parecidas a Luján, rige la ordenanza 3722/14 que "establece la prohibición de realizar todo tipo de graffiti, pintada, mancha, garabato, escrito, inscripción grafismo, con cualquier sustancia o materia en bienes de la propiedad pública o privada, sin contar con autorización". La ordenanza fue impulsada por Eduardo Rodríguez, presidente del Concejo Deliberante.
Con este marco legal, el Juzgado Municipal de faltas dispuso sanciones para adolescentes que fueron encontrados responsables de infringirla. En la sentencia, considera que: "el día 14 de marzo de 2015 a las 04:55 hs. se constató la presencia de un grupo de jóvenes en la esquina de Necochea y 9 de Julio quienes se encontrarían realizando graffitis en distintas propiedades privadas, contando para ello con diversos elementos que fueron secuestrados", puede leerse en el sitio oficial del Municipio.
Recuerda que "el artículo 1º de la ordenanza establece que a la realización de todo tipo de graffiti, pintada, mancha, garabato, escrito, inscripción grafismo, con cualquier sustancia o materia en bienes de la propiedad pública o privada, sin contar con autorización para ello, le corresponde una sanción de uno a quince días de trabajos de utilidad pública o multa de dos (2) a diez (10) salarios mínimos tomando como referencia el salario mínimo abonado al personal municipal perteneciente a la planta permanente".
Al mismo tiempo dicha ordenanza en su artículo 3° estipula que "el trabajo de utilidad pública se debe prestar en lugares y horarios que determine el Juzgado de Faltas, fuera de la jornada de actividades del contraventor. La jornada laboral no podrá exceder más de cuatro horas. Debe realizarse en establecimientos públicos tales como escuelas, hospitales u otras instituciones municipales o sobre bienes del dominio público. Esta sanción debe adecuarse a las capacidades físicas y psíquicas del contraventor. El juzgado debe controlar y el contraventor comparecer periódicamente a dar cuenta".
Finalmente la sentencia dispuso: "realizar trabajos de utilidad pública en el Jardín Municipal Belén, hasta cubrir un total de 8 horas, más la suma de $ 150 (pesos ciento cincuenta) en concepto de costas". En consecuencia, los gaffiteros debieron decorar el Jardín de Infantes pero con motivos artísticos.
Al conocerse la sentencia del Juzgado Municipal de Faltas, el presidente del Concejo Deliberante consideró: "los reclamos de los olavarrienses por este fenómeno comenzaron hace cerca de un año, cuando arrancamos con las sesiones ordinarias del Concejo porque era visible y notorio el daño a la propiedad. En todos los barrios se ve esto, no sólo en el centro y microcentro. Muchos vecinos se fueron acercando con quejas, incluso con un cierto nivel de hartazgo porque han vivido reiteración de los hechos con las consecuencias económicas que eso implicaba de limpiar y volver a pintar. En tanto que en lo público lo más notorio son los monumentos y esculturas, que son patrimonio cultural y que también está siendo afectado". Rodríguez aclaró que "nosotros no nos metemos en la cuestión de discernir si lo que se pinta es arte o no es arte, es una decisión en la que el Estado no tiene injerencia como para discernir y tampoco lo tiene que hacer el Estado. En realidad, lo que estamos diciendo es que queremos dejar a salvo el derecho del propietario y la propiedad pública para que no sean deteriorados los bienes".

EN AUMENTO
Para algunos, las paredes son "las imprentas de los pueblos". Quienes se sienten afectados, no piensan lo mismo. El vandalismo que las propiedades públicas y privadas de Luján vienen sufriendo transformó, posiblemente para mal, el paisaje urbano.
Hace algunas semanas, EL CIVISMO publicaba en la contratapa que en la calle Alem se contabilizaban 24 paredes con graffitis. Hasta el miércoles 20, ya eran 27. Al desmenuzar el relevamiento que se hizo del ejido urbano, se aprecia que las calles con mayor cantidad de pintadas son las principales: en Mitre hay 76 inmuebles afectados, en San Martín son 59 y en Humberto llegan a 56. De las transversales céntricas, en Italia hay 43 frentes dañados y 30 en Francia. Mientras que las paralelas a San Martín y Mitre no bajan de las 40 propiedades perjudicadas a excepción de la corta Yrigoyen donde se detectaron sólo 5 pintadas.
Más allá de que el tema se regule normativamente, hay un verdadero escollo a la hora de dar una solución efectiva al mismo. El obstáculo más importante consiste en la tarea de individualizar a los responsables de esos hechos vandálicos, ya que salvo que se los sorprenda en forma in fraganti, resulta casi imposible su identificación. Esto sucede debido a que la mayor parte de las veces, las pintadas ocurren durante horas nocturnas y esto hace que sus autores tengan altas probabilidades de eludir a las autoridades.
Precios
Pintar todo un frente depende de los metros a cubrir y el precio que pase el pintor en concepto de mano de obra. Una alternativa son los productos a utilizar. El spray anti graffitis se puede conseguir desde los 200 pesos el envase en aerosol. 20 litros de pintura para tapar la superficie dañada se consigue por 1.300 pesos.

Antecedentes
Siete menores y un mayor fueron aprehendidos en septiembre de 2014 por realizar pintadas en la Escuela Normal. Se les abrió una causa por "daños". Otros episodios en que aparecieron involucrados jóvenes pintando paredes ocurrió en diciembre del año pasado y fue más delicado. Vecinos de Sarmiento al 600, en la creencia de que estaban "marcando" con aerosol sus propiedades como si fuera un código que sólo entienden hampones para luego cometer ilícitos, golpearon a dos menores.