Por la cabeza de Williams Riveros, Flandria volvió a festejar en casa
Sábado//El Canario la pasó mal en la primera parte frente a Platense en el Carlos V. Sin embargo, en el segundo tiempo, el equipo mejoró y el defensor paraguayo puso el único gol de la tarde para darle el triunfo al local. El próximo fin de semana volverá a ser local ante San Telmo.
A veces, ganando es más fácil de solucionar los problemas. Por lo menos, se trabaja sobre las falencias con otro ánimo. Eso será lo que atravesará Flandria la semana que se viene. Porque el equipo de la dupla Gómez-Orsi mostró algunas de las mismas falencias que en Escalada: inconvenientes en la marca y el retroceso. Pero esta vez pudo sacar adelante el partido y sumar tres puntos importantes que se justificaron por la cabeza de Williams Riveros. El defensor paraguayo fue una fiera en el fondo, marcó en el arco contrario y es –sin discusión- el mejor del Canario en este arranque del torneo. En el podio, Pablo Bueno y Alejandro González, ambos en alto nivel.
Aunque Flandria salió con la intención de jugar en campo rival, fue Platense el que planteó sus condiciones en el primer tiempo. El control del juego estuvo casi todo el tiempo en poder del Calamar que, de la mano de Luis Quiroga, el peso en ataque de Daniel Vega y la movilidad de Lucas Volken, puso contra las cuerdas al local.
El equipo de Vicente López enseguida avisó con un cabezazo de Mattiuzzo que Leo Griffo logró desviar al córner. Pero lo mejor del visitante aparecía cuando entraba en juego Quiroga. El 7, cada vez que aceleraba en el mano a mano, le ganaba el duelo a Juan Cruz Randazzo por la derecha, aunque luego se tiró a las espaldas de Alejandro Altuna por el centro. Un inconveniente que solo supo solucionar el Canario en forma esporádica.
Por eso, no llamó la atención que las mejores jugadas sean de Platense. Además de cabezazo del capitán, Volken desbordó por la izquierda de su ataque y Vega no llegó por poco a empujarla. Después, le anularon el grito a Vega por offside en una jugada que tuvo casi el mismo modus operandi, aunque esta vez el que ganó fue Infante.
Estaba claro que el equipo de la dupla Orsi-Gómez no se sentía cómodo en el partido. A la cuestión táctica también había que sumarle algunos rendimientos individuales. Porque Lucas Acosta no aparecía y Agustín Goñi estaba más preocupado por la marca que por la creación. Así, Pablo Bueno se las arreglaba como podía entre los centrales. Al no poder asociar bien las líneas, el Canario cambió las intenciones: apostó a saltar terreno con bochazos largos y jugar la famosa "segunda pelota".
Y, a pesar de la inferioridad numérica, el delantero generó bastante. Dibujó una chilena que se fue muy lejos y después peleó un gran pelotazo de Alejandro González, terminó chocando con el arquero que salió afuera del área y en el rebote Acosta no se animó a darle de primera, tocó para Griffo y el arquero llegó a recuperarse ante el remate de zurda del 10.
En el complemento, el local prácticamente hizo dos cambios para el arranque que le resultaron efecto. Porque Escuredo entró antes de que se moviera la pelota en el medio, mientras que al minuto ingresó Vicente. Mientras que el primero se paró prácticamente como delantero, el otro zurdo se acomodó como volante por izquierda para colaborar con Randazzo en la marca. Y a eso Flandria le sumó otro ímpetu en el despliegue, sumando mucha gente al ataque. Goñi estuvo cerca de quebrar el cero, pero Mastrolía controló bien abajo.
Después de ese rato de ilusión, el Calamar volvió a tomar los hilos, con Quiroga incontrolable. Pero de contragolpe el local generaba zozobras porque en velocidad podía llegar con varios volantes. En una de esas situaciones, Bueno (que peleó el podio con Riveros entre los mejores del partido) la manejó bien y dejó solo a Goñi por derecha que primero tardó en definir, el arquero achicó bien y, tras el rebote y dejar en el camino al defensor con un enganche, otra vez Mastrolía tapó abajo. Pero de ese tiro de esquina llegó el grito: córner perfecto de Alejandro González que Riveros de palomita mandó al fondo del arco.
Como ante Tristán Suárez, la ventaja le dio tranquilidad a Flandria. Porque, a pesar de que Platense quiso irse con todo, el local buscó plantar el aguante lejos del arco de Griffo, con Riveros y Mussón como estandarte. Pudo haber liquidado la historia con el cabezazo de Zárate que salvó el arquero Calamar o ese lujo de Bueno cuando se moría el partido que se fue al lado del palo.
OTRA VEZ DE LOCAL
El próximo fin de semana, Flandria volverá a ser local. Por la cuarta fecha de la B Metro, recibirá a San Telmo en el Carlos V.
SÍNTESIS
Gol: ST 18m Williams Riveros (F).
Formación: Leonardo Griffo; Juan Cruz Randazzo, Mario Mussón, Williams Riveros y Andrés Camacho; Alejandro González, Alejandro Altuna y Mauro Bellone; Lucas Acosta y Agustín Goñi; Pablo Bueno. DT: Gómez-Orsi.
Cambios en Flandria: ST Emanuel Escuredo por Acosta; 1m Lucas Vicente por Bellone; 29m Zárate por Goñi.
Arbitro: Julio Barraza.
Estadio: Carlos V.