Exponen un déficit creciente al menos desde 2007. El ex consejero Pighin apuntó a los costos operativos acordados con el Sindicato. Sobresale el monto promedio de los salarios de sus cerca de 200 empleados: 32.185,22 pesos por mes de bolsillo.
La Cooperativa Eléctrica de Servicios Públicos Lujanense Limitada (CESPLL) enfrenta una crisis que eclosiona en diferentes temáticas. Cuestionamiento a los aumentos en el aporte de capital; el modo en que lo implementó y la necesidad de dar un paso atrás; el largo conflicto con los trabajadores del Servicio Funerario. Son situaciones que, al conocer los números oficiales de la empresa social, terminan apareciendo como las puntas de icebergs.
Son los balances los que exponen que hace cerca de diez años que la Cooperativa Eléctrica tiene sus números en rojo y no solo se esquivan las medidas para remediar las cuentas sino que cada balance incrementa el alerta.
El inicio de lo que algunos en el plenario del lunes pasado con concejales se animaron en calificar como “debacle” podría tener un origen concreto. Y su déficit no tendría una relación directa con la montaña rusa que hace décadas transita la economía argentina. La CESPLL padece males endémicos, aunque sus autoridades elijan culpar al contexto.
José María Pighin es consejero escolar y hoy se ocupa de la Tesorería de ese organismo. Pero años atrás fue integrante del Consejo de Administración de la Cooperativa y mantiene un fuerte interés por la entidad. Tanto que ha intentado armar listas opositoras a la actual conducción y es asiduo revisor de los balances y documentos de una empresa que no debería tener ningún secreto con sus dueños; los usuarios del servicio de luz.
Su estudio de los números le permite ser contundente en el análisis de la realidad de la CESPLL: “Es una empresa camino a la quiebra”, dice. Y se lamenta porque defiende el espíritu cooperativo de la prestadora de servicios. “No quiero que eso suceda ni que sea intervenida, pero hoy con sus costos no podría pelear ningún concurso de precios”, afirma.
Pighin cree tener en su poder una copia del documento fundacional de la crisis o, con otra lectura, de la imposible mochila salarial que la CESPLL eligió cargar al menos desde 2006. Se trata de un acta del 1º de septiembre de 2006 firmado por la Seccional FATLyF Sindicato de Luján y la Cooperativa.
“Cuando Eduardo Sícaro era gerente de la Cooperativa y Raúl Ciapparelli el presidente del Consejo de Administración la conducción tenía un prestigio a prueba de balas; crecía por horas; era un factor de desarrollo y empujaba a la ciudad hacia adelante. El Consejo de Administración era quien fijaba las tarifas. Necesitaban plata y se aumentaba la tarifa. Nadie decía nada en contra. Pero se fueron creando una serie de convenios con el Sindicato que no tenían nada que ver con el convenio de Luz y Fuerza”, indicó Pighin.
En ese contexto, el Sindicato pedía determinados cobros o beneficios remunerados por el trabajo “y Sícaro le redactaba un acta local. Eso se transformaba en derecho adquirido y así se sumaron muchas actas locales”.
“Un día los contadores Ferrari, Romero, Solari y Camacho, entre otros, sugirieron unificar las voces de pago en un solo coeficiente. Antes del acta de 2006, ante cada aumento todas las voces de pago de la relación laboral de la Cooperativa Eléctrica con sus empleados generaban una serie de distorsiones a los índices provinciales. Por eso se redactó el acta que inició el enorme problema actual”, afirmó el ex consejero.
En ese documento se desarrollaron los detalles de todas las voces de pago vigentes por entonces, que bien podrían definirse como anexos de paritarias. “Se amontonaron todos esos acuerdos y se armó un solo coeficiente. De ese modo, ante cada aumento en paritaria se le sumaba el coeficiente unificado de los acuerdos de pago locales. Ese documento quedó inscripto en la CESPLL pero se le agregó una cláusula para ordenar y sincerar los códigos remunerativos y no remunerativos de los trabajadores del sector eléctrico. Y se aclaraba que no implicaba disminución en la remuneración de los trabajadores”, detalló Pighin, en la búsqueda del origen de la crisis económica actual. El acta lo firmaba Oreste Binetti, Trípoli, Rivada y un representante de la FATLyF, entre otros. Según Pighin “cuando el acta lo vieron los contadores hubo algunos que renunciaron porque sostenían que eso fundía a la Cooperativa. Y fueron los balances los que le empezaron a dar la razón a los contadores”.
DE MAL EN PEOR
En el balance de junio del 2005 se pagaron por sueldos y jornales más cargas sociales 6.258.000 pesos. La inflación había sido del 9,8 por ciento anual.
En mediados de 2006, cuando aún el cambio a partir de lo acordado no impactaba de lleno, el gasto en sueldo trepó un 20 por ciento y podría decirse era acorde con los aumentos en el mercado. Se fue a 7.517.000 pesos.
“En el balance de 2007 el acta impacta con toda su energía”, destacó Pighin. “Se gastaron en sueldos 12.707.000 pesos. La inflación había sido del 8,8 por ciento. La masa salarial aumentaba un 69,5 por ciento”.
El dirigente político de Cambiemos aseguró que “a partir de ahí todo fue un descalabro y empieza para la Cooperativa el periplo de la pérdida. En 2006 dio superávit por última vez: 988.860 pesos. En 2007 la pérdida se fue a 762.302,62 pesos”.
En 2008 el impacto del acta de 2006 impacta de lleno. Los balances arrojan que la pérdida de la CESPLL se fue a 5.546.517 pesos. “En ese año el Servicio Eléctrico empieza a transferir el déficit general. En 2008 la pérdida del Servicio Eléctrico fue de 5.650.000 pesos”, puntualizó Pighin.
En 2009 el Servicio Eléctrico perdió 3.670.000 pesos y el déficit fue de 3.848.000 pesos. En 2010, 10.136.000 pesos abajo el Servicio Eléctrico y 9.990.000 de déficit la Cooperativa.
Así sigue creciendo el alerta financiero hasta llegar al 2015 donde el Servicio Eléctrico perdió 38.145.000 pesos y la pérdida total de la CESPLL fue de 30.983.451 pesos “porque los otros 8 millones de pesos de la diferencia lo dan de rentabilidad las otras unidades de negocios”, aseguró Pighin, quien ratifica que “Funerarios, Cementerio, Pavimento, Artículos para el Hogar son equilibradas en los balances o dan ganancias”.
LOS SUELDOS
Pighin busca en el último balance la actualización del problema de la CESPLL: “En 2015, por sueldos, se pagaron 110.073.475 pesos. Si partís del acta de 2006 se nota un aumento en el gasto en sueldos del 1.758,86 por ciento. Es decir que la Cooperativa pasó a pagar 17,58 veces más sueldos que en 2006. Si los salarios se hubiesen ajustado por inflación la masa de ese gasto sería de 45.705.315 pesos. Cuando se dice que el sueldo aumentó más que la inflación es cierto. Es un porcentaje de aumento del 730 por ciento o 7,3 veces”, indicó el ex consejero.
De todos modos, Pighin consideró que “el verdadero parámetro sería el sueldo de la economía, sacando los sueldos agropecuarios y estatales. El salario del sector privado en promedio era de 1.446 pesos. El más actualizado habla de 13.098 pesos en agosto de 2015. La Cooperativa paga 17,58 veces más. ¿Cuánto aumentó la cantidad de obreros desde que estamos calculando? Nada. Al contrario, disminuyó en 11 agentes. Había 204 y ahora se cree que hay 196 empleados. Aunque esa cifra real la tiene la Caja de Pandora del Consejo de Administración”.
“Las indicaciones técnicas establecen que debe haber 60 empleados por cada 20 mil conexiones. Nosotros tenemos unas 44 mil conexiones y deberíamos tener 125 empleados pero hay 200”, expresó.
- En el supuesto de hablar de 200 empleados, ¿cuál es el promedio actual de ingreso salarial en la CESPLL?
- Hice la cuenta sobre 190 empleados. 110.073.475,64 pesos dividido el total arroja que cada empleado por año nos cuesta 579.334 pesos, incluyendo las cargas sociales. Nos cuesta a todos porque todos somos dueños de la Cooperativa. Por mes, el promedio es de 48.277,84 pesos. Si descontamos las cargas sociales el sueldo neto promedio sería de 32.185,22 pesos por mes de bolsillo.
- ¿Por qué se llega a esa cifra? ¿Hay muchos cargos gerenciales?
- La Cooperativa tiene un solo gerente general o tenía, porque lo echaron (Ferrari). Ese es el sueldo más alto. Pero desde el ingeniero Otero hasta el último barrendero están contemplados en el cálculo porque integran el Servicio Eléctrico. Hay un puñado de trabajadores que están por fuera de convenio. Y hay un par de ingenieros. El resto son jefes, encargados y empleados.
En ese marco, Pighin agrega un puñado de datos impactantes en materia de salarios de la Cooperativa. “Una de las cosas más graves que tiene la CESPLL a nivel salarios es que le paga el sueldo a los cuatro líderes sindicales, con dinero de la Cooperativa”, afirmó. “Se los tendría que pagar el gremio, con el aporte sindical”.
Hay más. “En el lugar de estos sindicalistas, la Cooperativa paga otro empleado de categoría 17 que cada uno deben estar rondando los 50 mil pesos de bolsillo”.
El otro beneficio es general y no menos sorprendente: “Los que recién entran cobran unos 17 mil pesos. ¿Cómo llegás a 32 mil pesos de promedio mensual por trabajador? Porque todos cobran 17 sueldos por año. Cobran 12 sueldos, más un sueldo anual complementario, más cuatro sueldos por bonificación anual por eficiencia. Esta bonificación se paga porcentualmente con la antigüedad”.
Ante la contundencia de los datos y las cifras, Pighin aclara que “de esto no tienen la culpa ni los trabajadores ni la organización sindical, porque las empresas las tienen que conducir los dueños. En este caso, los usuarios a través del Consejo y, en especial, de las asambleas de delegados, órgano rector que ha firmado todas las barbaridades de las que estamos hablando y lamentando”.
- Además, hay sectores con sus trabajadores enrolados en otros gremios: Comercio, por ejemplo.
- Sí. Y lo que está pasando con el Servicio Funerario es un ejemplo.
- ¿Qué clase de empresas tiene beneficios similares?
- Estimo que ninguna. La Cooperativa Eléctrica es caso único en el mundo.
ESTABAN AVISADOS
Pighin contó que “en el último balance consta que como Cooperativa compramos energía por 41.500.000 pesos. La vendimos en 152.176.235 pesos. Por eso, su renta bruta es de 110 millones de pesos. Pero en el mismo periodo gastaron en sueldos y aportes 110.073.475 pesos. El 101 por ciento de la renta bruta de la Cooperativa se fue en sueldos. El resto de los gastos fueron todos a pérdida”.
- ¿Qué beneficios económicos tienen los consejeros?
- Los consejeros tienen la obra social OSDE y nada más. Aunque creo que en los últimos tiempos les han contratado un seguro de vida.
- ¿Qué rol le cabe a la clase política para llegar a la situación descrita?
- Probablemente lo que ha pasado es que omitieron controlar o le creyeron demasiado a los datos que brindaba la Cooperativa. Esto lo vengo diciendo hace años y han echado o dejado ir a muchos, como a mí, a Scarnatto, a Améndola, a Baliani y a Philip. Todos estábamos de acuerdo en cambiar la historia, pero entre otros Selvino, que quiere ser gerente de la Cooperativa, y Rivada, lograron frenar cualquier cambio.
- ¿El único fin de estos manejos, que ponen en serio riesgo a la Cooperativa, es sostener determinados beneficios para un grupo de gente?
- Claro. Binetti se ofendió cuando en el plenario de esta semana alguien le dijo que administraba mal. Pero mal es poco: se administra pésimo.
“Veo que el Consejo y el gerenciamiento intentan manejar o encauzar metafóricamente un río torrentoso que nos arrastra a todos a su antojo, sin poder encauzarlo y borrando todo nuestro esfuerzo. Por más capacitado que sea el nivel gerencial no logrará una gestión exitosa o la misma será a un alto costo que se pagará en el futuro. Hoy la Cooperativa tiene grandes ineficiencias estructurales. Son enfermedades que hoy la llevan a su mayor crisis. Este Consejo está esperanzado en que un aumento de tarifas solucione sus problemas. Esto solo sería comprar salud para la empresa enferma. Lo que lograría sería tener una empresa ineficiente con plata o superávit de caja, que no alcanzaría y desaparecería en pocos meses retomando la situación anterior. Otra forma de comprar salud es pidiéndosela a nuestros asociados vía una capitalización, ya que dentro de nuestros asociados algunos gozan de buena salud y otros muy enfermos. Pedirles a ellos salud para dársela a un enfermo sin tratamiento sería de nuestra parte una actitud poco inteligente y facilista si no se acompaña con un importante esfuerzo en la corrección de ineficiencias que nos afectan. Si no, solo se alarga la agonía. Es difícil tomar decisiones porque todos defienden intereses o derechos individuales o sectoriales y se solidarizan todos con todos desconociendo la realidad y los intereses cooperativos”.
El entrecomillado no responde a expresiones recientes. Se trata de un extracto de la intervención que el 20 de febrero de 2008 realizó el contador Gustavo Ferrarotti, desplazado rápidamente de la entidad, en una reunión del Consejo de Administración. Una lectura del panorama que hoy parece adelantada en el tiempo.
El aporte y las obras
“Binetti asegura que el aporte de capital se pide para obras. Y lo repite. Pero el balance dice otra cosa, aunque en cuadro aparte porque ingresa directamente al patrimonio de la Cooperativa”, destacó Pighin. Ese ingreso en el último balance fue de 39.918.415. “Por eso, el 100 por ciento de la capitalización se usó para pagar sueldos. No hicieron ninguna obra o, mejor dicho, lo que hicieron fue con otro ítem de cobro que no es el aporte de capital y totalizó un recurso de 6.728.000 pesos”.
Para Pighin, “son números marginales al balance, pero no son por recursos de venta de energía. Además, concretamente en obra, figura que se usaron 5.790.000 pesos y fue en reposición de medidores, reposición de transformadores, reposición de líneas medias y bajas de tensión y ampliación de obras de bajas tensión”. Ese dato está en el balance publicado. “Ni siquiera eso es mantenimiento básico, porque debería ser preventivo. Eso que hicieron es reposición, no obras”.
Por eso, el ex consejero concluye: “Cualquiera del Consejo expresa barbaridades, pero en el balance no pueden hacer constar algo que no sea verdad. Por eso los trato de mentirosos”.