Fue un fallo unánime que dictó el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil tres días después de la única jornada que duró el juicio oral. La resolución se conoció recién el viernes aunque el monto de las penas se sabrá una vez que los menores cumplan 18 años.
En un fallo por unanimidad, el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 de Mercedes consideró que tanto “Nico” como “Chucky” son culpables por el crimen de Agustín Cantello, el joven kiosquero -que este lunes habría cumplido 26 años-, asesinado a sangre fría tras ser asaltado el 13 de agosto de 2015.
El juicio se resolvió el viernes, cuando los jueces fallaron que los dos menores que participaron en el episodio tuvieron la misma responsabilidad en el hecho. En consecuencia, “Nico” y “Chucky” –ambos de 17 años- seguirán privados de la libertad hasta que cumplan la mayoría de edad. Una vez que tengan 18 años se conocerá el monto de la pena que los llevará a una cárcel por los próximos años. En el caso de “Chucky” sería en julio mientras que “Nico” lo sabrá en noviembre.
Si bien la decisión se esperaba para esta semana (en el Juzgado estimaban que podía demorar hasta 60 días), el viernes último la familia Cantello recibió un llamado de la Justicia para ponerla en conocimiento del fallo que había tomado el Tribunal, tras haber escuchado a las partes durante la única jornada que duró el juicio oral pero no público.
También supieron que la resolución se había tomado tres días después de la audiencia de debate por donde pasaron algo más de 10 testigos y al final de la misma se formularon los alegatos.
Las declaraciones, la suma de pruebas como el video, el arma y una prenda de vestir que portaba en el momento del suceso “Nico”, los antecedentes, el raid delictivo que los menores venían perpetrando por esos días y en particular la ferocidad con que habían actuado esa noche, terminaron por convencer a los jueces que “Nico” y “Chucky” son penalmente responsables por “homicidio en ocasión de robo” y no por “homicidio criminis causa”, o sea cometido para lograr la impunidad de otro delito, en este caso el robo, como había pedido la fiscal Laura Ricchini del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil 16, lo que implicaba una pena mayor.
Aunque la condena para “Nico” era prácticamente segura debido a que no tuvo testimonios a favor y las evidencias en su contra eran contundentes, más difícil para llegar a un fallo condenatorio era la situación de “Chucky”, quien el día del trágico atraco en Kiosco Max se había limitado a conducir la moto y aguardó a “Nico” en la esquina de Lavalle y Humberto.
No obstante, desde un principio quedó en claro que aunque “Chucky” no haya tenido una participación directa en el hecho, tuvo sin embargo un rol central en el desarrollo de los acontecimientos. “Nico” robó y mató, mientras “Chucky” ofició de conductor de la moto con la que salían a robar por distintos comercios de la ciudad y además en un montículo de arena que estaba en la casa que habitaba en barrio Fonavi se halló oculta el arma utilizada durante los robos y de la que salió la bala que mató a quemarropa a Agustín Cantello.