Críticas a la reforma de la Secundaria

El proyecto "Secundaria 2030" fue aprobado y anunciado oficialmente. Ahora la cartera educativa deberá diseñar un plan de implementación para presentar durante 2018. Expertos en materia educativa confeccionaron un documento con una serie de críticas a las modificaciones que se pretenden llevar a cabo.

El Consejo Federal de Educación aprobó por unanimidad la resolución denominada “Secundaria 2030”, que contempla una serie de reformas en el Nivel Medio.

Ahora, la Dirección de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires deberá diseñar un plan estratégico para su implementación y presentarlo en noviembre de 2018.

Pareciera ser que recién en ese momento quedará confeccionado el conjunto de procedimientos para concretar “en terreno” las reformas que impulsa el proyecto y se conocerá cómo se aplicarán en todas las escuelas secundarias del distrito.

Sin embargo, las modificaciones que afectan la organización de los aprendizajes, la organización docente, el régimen académico y la formación y el acompañamiento serán implementadas en cinco escuelas de Luján a partir del próximo ciclo lectivo. Acción que fuera confirmada, días atrás, por algunos directivos de escuelas locales. Aunque el proceso de implementación continúa con pocas certezas respecto de las formas para llevarlo a cabo.

Aunque en el ámbito educativo algunas medidas son valoradas -especialmente las relacionadas con la organización escolar y las acciones que tienden al acompañamiento de los alumnos- a medida que se profundizan las cuestiones de fondo del proyecto y el modo en cómo se diseñó, salen a la luz cada vez más críticas y preocupaciones. 

EL CIVISMO accedió a un documento enviado al Ministerio de Educación el 30 de noviembre, y que fue elaborado por un grupo autoconvocado de investigadores y profesionales de la educación que se desempeñan en once universidades distintas, cuatro institutos del CONICET y tres institutos de formación docente, entre otras instituciones relacionadas con la Educación.

En un exhaustivo trabajo de reflexión y análisis del proyecto “Secundaria 2030” o “Escuelas del Futuro, el documento presenta fuertes críticas a las reformas aprobadas recientemente.

Aquí algunos de los cuestionamientos hacia el proyecto Escuelas del Futuro:

- No elabora un planteo sólido desde sus fundamentos pedagógico-didácticos ni epistemológicos, así como tampoco integra recorridos realizados en Argentina y otros países.

- No ha sido discutido con los diferentes actores educativos: docentes, equipos directivos, familias, investigadores e investigadoras.

- Asigna un lugar secundario a los conocimientos disciplinares y carece de consideración didáctica por los conocimientos transversales y la diversidad de situaciones de aprendizaje y aprendices.

- No se apoya en los docentes formados tanto en campos disciplinares específicos como en conocimientos pedagógico-didácticos, requisito necesario para una educación que pueda formar a su vez estudiantes críticos y transformadores.

- No promueve la plasticidad para abordar situaciones imprevistas y hacer uso inteligente de materiales y recursos disponibles en los ambientes próximos.

- No es innovador, ya que la introducción de soportes informáticos, por un lado, ya ha sido implementada en el país, y, por otro, no se acompaña de propuestas de trabajo en espacios de problemas genuinos, que incluyan materiales, procesos de trabajo abiertos y, por ende, resultados abiertos.

CONSULTA, DOCENTES Y SABERES

La forma en la que se desarrolló el proceso de gestación de este proyecto de reforma de la Escuela Secundaria es, inicialmente, el punto más denunciado por diferentes sectores de la Educación. Frente al modo de construcción de la propuesta las falencias parecen estar relacionadas con la carente construcción colectiva. Los gremios docentes la calificaron que fue realizada con “ocultismo y hermetismo”, los directivos y docentes, con los que dialogó este medio, manifestaron su “desconocimiento” y “desinformación”.

Este grupo de investigadores y formadores también se suma a esta crítica y sostienen que “es llamativo que el proyecto Escuelas del Futuro no haya sido debatido con un amplio abanico de expertos de diversos ámbitos del campo educativo, así como tampoco con aquellos que forman parte del sistema educativo”.

Además, critica que la tecnología se sitúa como centro de la transformación educativa y advierten que “pasar demasiadas horas utilizando medios digitales de comunicación perjudica el sano desarrollo de los niños”.

También, afirman que el rol del docente se desvirtúa ya que “su tarea queda reducida a la orientación de los alumnos en la ejecución de paquetes educativos prefabricados”.

Finalmente, con relación a los saberes surge un interrogante: ¿por qué se disocia el “saber hacer” del “saber”, con un énfasis destacado en el primer polo? “Saber hacer” y “saber”, lejos de estar desligados, constituyen un

par indisociable. “Para hacer se necesita poner en juego saberes, a la vez que la reflexión sobre los procesos del hacer permite identificar, revisar y modificar esos saberes”, explica el documento.