Murió "Pepe" Blotta, el coleccionista infatigable

Falleció el domingo este vecino que atesoró buena parte de la obra de Carlos Gardel entre muchos objetos que coleccionó, investigó y conservó. Había sido distinguido como personalidad de la cultura lujanense.

Se llamaba Arturo José Blotta pero por su primer nombre no lo conocían muchos. Por José, en cambio, varios más. Sin embargo, por “Pepe” prácticamente todos. A los 82 años, murió el domingo este reconocido vecino y difusor del tango  y el cine en menor medida, como pocos.

Gardeliano hasta la medula, “Pepe” Blotta conocía vida y obra de Carlos Gardel como nadie. Su pasión la llevó a la radio con innumerables programas en las principales emisoras locales que siempre tuvieron su sello característico.

Formó parte del Centro de Estudios Gardelianos y en víspera de cumplirse un nuevo aniversario del natalicio o de la muerte del “El Zorzal Criollo” lo hacía saber con algún artículo que escribía para EL CIVISMO.

 Forjó una amistad, entre otros, con Enrique Cadicamo, el Dr. José Le Pera, Ben Molar y Leonel Godoy con quien compartió micrófono en el clásico “La Noche del Amigos”, emisión de la que participaba por la radio La 2x4 junto al escrito de aforismo José Narosky, ciclo que ganó un premio Martín Fierro en 2009.

“Pepe” Blotta había nacido en Capital Federal pero desde 1956 vivía en Luján. Fue empleado del Banco Nación y desde siempre también un gran coleccionista. Atesoraba desde discos de pastas de valor incalculable, toda la filmografía en celuloide del “Morocho del Abasto” hasta postales de Luján y suplementos de grandes diarios dedicados a esta ciudad.

También tenía vitrolas y fonógrafos que funcionan, viejas radios, revistas y diarios de época, medallas, estampillas, la seria de almanaques que la fábrica Alpargata le encargó al artista plástico Florencio Molina Campos, documentos de todo tipo. Solía decir: “Los coleccionistas parecemos locos porque atesoramos cosas para que las disfruten los cuerdos”.

“Pepe” formaba parte del patrimonio histórico y cultura de Luján. Cada que vez que había una exposición dedicada al tango, ahí estaba Blotta participando, colaborando, divulgando sus saberes que cosechó desde que era un niño.

Para entonces había conseguido anotaciones escritas por Carlos Gardel y sus músicos que dejaron como factura por una actuación en 1930, una carta del intendente Naveira enviada a Gardel en 1933 por una presentación que hizo en Torres a beneficio de los vecinos de Luján que sufrían una inundación y el primer libro.

Con el intendente Oscar Luciani solía salir al aire por radio y hacer algún comentario referido a alguna de sus pasiones. Precisamente, el jefe Comunal recordó que “Pepe” había sido distinguido como personalidad destacada de la cultura lujanenses por sus conocimientos y trabajos sobre el tango.

En ocasión de una entrevista realizada por la desaparecida publicación “Viva Luján”, Blotta apareció en una nota en el primer número titulada: “El coleccionista infatigable” y en la que confesaba que le hubiera gustado sumar a su enorme y valiosa colección sobre Gardel  algunos cheques y cartas firmadas de puño y letra por su ídolo máximo.

En esa nota cuando le preguntó el periodista ¿qué va pasar con la colección el día que no estuviera en este mundo?  Respondió: “No lo quiero ni pensar” porque “esto da vida”.