La luz propia

En Confluencias, tres artistas representarán momentos en los que la luz interviene una pintura, una fotografía y un poema. Rosalía Gila, Ana María Menéndez y Mercedes Pasini abrirán la muestra este sábado, en el Museo de Bellas Artes.

Ana María, Rosalía y Mercedes no viven en Luján. Por distintos motivos, están ligadas, no obstante, a esta ciudad. La biblioteca Jean Jaurés es un punto en común. La institución cumplió 100 años y las convocó para realizar una muestra que celebre la belleza del arte en todos sus aspectos. Construir imágenes como palabras y palabras desde las imágenes ha sido el lugar de partida de estas artistas que el sábado presentarán Confluencias en la luz, en el museo de Bellas Artes.

Las tres, alejadas de Luján aunque unidas por los recuerdos de amistades y horas de estudio. EL CIVISMO decidió contactarlas para conocer su historia. Y gracias a la tecnología no fue difícil. En un santiamén, la distancia se acortó, y el diálogo entre tres y una dio inicio. Así será también su muestra. La fotografía, la pintura y la poesía, se fusionarán desde la luz en una nueva creación que reconocerá el talento de cada artista.

“Celeste Menéndez fue el hilo rojo que enhebró estas cuentas que hoy se plasman en Confluencias en la Luz. A partir de su infatigable tarea de trazar puentes me conectó con Mercedes y  Ana y empezamos el camino de hacer confluir tres ríos, tres mundos, tres voces, entre los que se estableció un diálogo en el que nos sorprendieron las imágenes comunes. Ninguna palabra se subordinó a las obras, ninguna obra se subordinó al poema, son, cada una, inevitable compañía”, contó Rosalía Gila, poeta, amiga de Celeste. “Con Luján me vincula un mito infantil con el negrito Manuel y la presencia de Celeste, a quien conocí en España de la mano de la poesía hace cuarenta años y que fue alimentando, con sus rituales de amistad, mates e historias del lugar, una profunda pertenencia afectiva a esta ciudad”, recordó la escritora de alma viajera.

Rosalía se enamoró de la Biblioteca Jean Jaurés. Antes de conocerla, admiraba la historia de la entidad que nació “fruto de una utopía que se hizo realidad”. Allí brindo cursos de haikus, un estilo de poesía japonesa que en tres versos cuenta historias de la naturaleza y la vida cotidiana. Entonces, el amor por la biblioteca se concretó. “Cuando la visité por primera vez, este amor se tradujo en charlas, lectura de textos y talleres. Entre sus paredes y en el viejo hotel La Paz, descubrí la pintura de (Jorge) Ricciarduli y conocí gente maravillosa que hoy nos acompaña, y allí seguiremos para celebrar la magia de los sakura en flor que nos esperan a la entrada de Luján”, recordó la poeta.

Rosalía es profesora de Letras y coordina talleres de lectura y escritura, siempre vinculados a la relación con otras expresiones del arte. Publicó varios libros, individuales y colectivos, cuyas presentaciones estuvieron acompañadas por artistas plásticos, actores y músicos. En la inauguración de la muestra que presentarán en Luján leerá sus poemas el actor Santiago Ojea, que siempre le pone voz a estas intervenciones.

Ana María Menéndez, naturaleza

Las tres artistas ya se conocían. Ana María Menéndez, hermana de Celeste, pinta. Sus obras inspiraron algunos poemas de Rosalía, de la misma forma que lo hicieron las fotos tomadas por Mercedes Pasini.

Para Ana María, la pintura es un desafío ante un hecho desconocido. Así lo define y describe su estilo: expresionismo abstracto. Su temática se rige y lleva por el equilibrio natural de las cosas que suele ser catastrófico cuando se rompe y quiebra. Entonces, se abren puertas a nuevas oportunidades. “Incendios, tsunamis, huracanes, me producen terror y atracción por ser muestras de la inestabilidad de lo aparentemente armónico. En la catástrofe algo muere para devenir otra realidad;  todo es súbito, excesivo, lleno de color y me genera una pincelada cargada de materia y gesto pictórico. Encuentro en la lógica del azar, un camino más a la trascendencia de lo cotidiano”, señala la artista.

La muestra del sábado en el Museo de Bellas Artes, expondrá 40 pinturas abstractas de Ana María Menéndez, en óleo o técnica mixta, realizadas entre 2015 y 2017.

“Hoy elijo el óleo por su maleabilidad, su multiplicidad expresiva y la posibilidad de adaptarse al proceso de trabajo. En algunas obras coloco primero la pintura acrílica y después agrego óleo, tinta, etc. Si bien estas pinturas no pretenden ser figurativas, hay en todas ellas una evocación a la naturaleza en sus distintas formas y al movimiento y fluidez constante de la vida”, describe.

Ana María nació en Luján, estudió en la Escuela Normal; es farmacéutica y artista plástica. Doctora de la Universidad de Buenos Aires con especialidad en Nutrición parenteral, dedicada a investigación y docencia universitaria; actualmente en la Universidad de Belgrano.

-¿Cuándo empezaste a pintar y cómo definirías tu estilo?

-Comencé a tomar clases de dibujo en Luján con la señorita Delazari desde muy pequeña hasta los 12 años. En la secundaria amaba las clases de dibujo con el Profesor Monjardín. A los 17 fui a vivir a Buenos Aires para estudiar en la Universidad, y a pesar de la carrera profesional, trabajo, casarme a los 21 y tener dos hijos… siempre seguí dibujando. Comencé a pintar con acrílico, copiaba cuadros de artistas que me gustaban en hojas de dibujo, en paredes, en puertas… donde encontraba un lugar para hacerlo y hace más de 10 años comencé cursos, talleres y clínicas de dibujo y pintura con distintos artistas plásticos.

-¿La luz es la protagonista de la muestra?

-Pensamos que la protagonista de esta muestra es la luz porque constituye un recurso importante tanto para la fotografía, la pintura como la poesía. La luz necesita de la oscuridad, y a veces conseguimos mostrarla, pero siempre estará presente su opuesto. En mi caso yo trabajo una paleta de colores altos que se acerca más a la representación de la luz que a la oscuridad o la sombra.

-¿Cómo se da la conjunción entre la pintura, la fotografía y la poesía?

-Esto es un fenómeno difícil de expresar y de lograr, que puede ser vivenciado y por esto invito a la muestra para apreciar las corrientes energéticas que fluyen y circulan entre las tres disciplinas artísticas.