Como parte de las obras proyectadas en el río Luján, la nueva estructura se trasladará cien metros hacia el otro lado de la Terminal. La Municipalidad confirmó que está sellado el acuerdo con el privado que administra un recreo, paso clave para el inicio de obras.
Como parte de obras proyectadas en la cuenca del río Luján, la ciudad pasará a contar con un nuevo puente, a modo de reemplazo. Desde la culminación del estudio Serman, encarado antes del cambio de gobierno a nivel provincial, se sabía que la conexión entre Brown y Gogna debía ser reemplazada por medio de una nueva estructura que favoreciera el escurrimiento de las aguas en momentos de crecidas, entre otros puentes distribuidos en los diversos distritos de la cuenca que correrán la misma suerte.
La obra fue licitada y adjudicada en diciembre del año pasado a la empresa Tecma S.A. y el acta de inicio tiene fecha 23 de marzo. Pero los trabajos todavía no comenzaron.
Los estudios técnicos determinaron que el reemplazo del puente Brown se hará sobre la calle Dr. Real, es decir, a unos cien metros de distancia de su actual emplazamiento. El principal obstáculo apuntaba a sellar un acuerdo con el recreo privado ubicado en el lateral derecho cuando se cruza el puente desde el centro. La Municipalidad confirmó que finalmente se concretó dicho entendimiento.
ASPECTOS TÉCNICOS
La decisión de levantar el nuevo puente sobre Dr. Real figura en el Estudio de Impacto Ambiental que acompaña el proyecto. Allí se lee que “observando el lugar de emplazamiento del puente (actual), se descarta la posibilidad de construir el nuevo puente ‘paralelo’ al puente existente”. Concretamente porque la construcción debería “alinearse” con la calle Brown y resulta imposible correr la traza vial respecto de la vigente.
Por otra parte, “construir el nuevo puente implicará inevitablemente la demolición del existente, provocando la interrupción del tránsito vehicular-peatonal”, una realidad que cuanto menos se mantendría durante 18 meses, plazo estimado de obra.
“Durante dicho período, el tráfico vehicular se desviará hacia los cruces contiguos (Mitre y antigua ruta 7), generando probablemente en ‘horas pico’ situaciones de congestión, en particular en el puente sito en proximidad de la Basílica. Sin dudas que los más afectados serán los peatones, que deberán recorrer grandes distancias ‘adicionales’ a las que realizarían pasando por sobre el puente existente”, describen los especialistas.
Por eso la planificación volcada en el Estudio de Impacto Ambiental supone mantener el puente Brown hasta la conclusión del nuevo. Es decir que “la construcción del puente no interfiere en absoluto con el tránsito vehicular-peatonal que se canaliza por sobre el puente actual, manteniendo las actuales condiciones viales hasta el mismo momento de habilitación de la nueva obra”.
Se suma una consideración hidráulica a favor de desplazar la construcción del puente hacia Dr. Real. Se marca que el cruce actual impone para su acceso una rampa “de pendiente relativamente elevada”, situación que no puede modificarse debido al nivel de las construcciones existentes hacia uno y otro lado del puente: “Esto significa que ante un evento como el mencionado (inundaciones), y hasta no se concluyan en su totalidad las obras hidráulicas previstas, tales como limpieza de cauce, canalizaciones, extensiones de puentes, etc. (se estima que estas obras demandarán un mínimo de 4 años en realizarse), construir el nuevo puente no hará más que indicar el flujo de agua, potenciando hacia aguas abajo los efectos indeseados de toda inundación”.
La modificación permitiría rampas de acceso de “baja” pendiente, lo que explica la importante extensión -superior a los cien metros- que tendrá la obra.
En otro tramo se explicita que la obra contempla como ejecución final “la demolición y retiro del puente en la calle Gogna, con la construcción de los accesos al puente (enlace con la calzada de la calle Luis Gogna en margen izquierda, adecuación de la calle Dr. Real entre el puente y la calle Lezica y Torrezuri), eventuales modificaciones a la rotonda en esta última calle y diversas obras de pavimentación, atendiendo a los requerimientos en este sentido del Municipio de Luján”. De acuerdo a un mapa que se acompaña, el puente nuevo cruzaría en diagonal ocupando un sector del Recreo El Manantial, conformando un triángulo entre dicho espacio y Gogna, calle en la que desembocaría.
En cuanto a la construcción propiamente dicha, se habla de levantar un terraplén de avance sobre el río, “de forma tal de poder dar sustento al equipo de construcción que realizará tanto las tareas de ejecución del pilotaje, como el utillaje requerido para el montaje de las vigas prefabricadas”. Se aclara, además, que “el avance sobre el río se realizará con la menor intromisión posible, de forma tal de no originar un abrupto aumento de la velocidad de la corriente hídrica en correspondencia con la obra”; y “una vez concluidas las tareas para las cuales fue generado el terraplén, se removerá de manera de restablecer las condiciones iniciales del cauce”.
Se desconoce por el momento el impacto que tendrá en la dinámica vehicular de la zona, es decir, si se prevén cambios en los sentidos de circulación de algunas calles, un aspecto importante si se tiene en cuenta que en su nacimiento, Dr. Real funciona como salida de los colectivos desde la Terminal.
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Los meses que demandaría la construcción del nuevo puente.
Otros puentes
Además del ubicado en la calle Brown, el reemplazo de puentes en el Partido de Luján contempla otros dos casos. Uno corresponde al ubicado en la localidad de Olivera. La obra fue adjudicada a la firma José Luis Traviño S.A. por un monto de 25.797.704 pesos. El otro es el famoso puente De los Huesos, también adjudicado en diciembre pasado.