El 4 de diciembre se cumplieron 60 años del nacimiento de una de las entidades modelos de nuestra ciudad con sede en el parque San Martín. Esta noche se llevará a cabo los festejos de las bodas de diamante, con una reunión y cena.
Corría el año 1959 y el tenis era conocido como el deporte blanco, teniendo en cuenta que el protocolo indicaba que ese era el color de ropa que debía usarse para salir a una cancha cuya superficie principal en nuestro país era de polvo de ladrillo. Mientras que la mayoría de los jóvenes de aquel entonces se volcaban al fútbol y a jugar en la Liga Lujanense, unos pocos se lucían en el tenis.
Los partidos solían darse en canchas de Club Náutico El Timón, Club Mercedes, Alem y Porteño de General Rodríguez, en los cuales se enfrentaban a rivales de esos lugares en partidos denominados de intercambio. Así surgió la iniciativa de poder contar con un lugar propio en nuestra ciudad, para comenzar a tener identidad. Se generó un debate entonces entre un grupo de allegados, entre los que postulaban a los clubes Regatas (junto al río Luján) o al Automóvil Club Argentino (Lezica y Torrezuri) como posibles sedes. Mientras que otros se inclinaron por aprovechar una normativa vigente de la época, que otorgaba a los municipios la chance de entregar a los clubes un espacio verde para que pudieran desarrollarse. Fue entonces como el intendente Silverio Pedro Sallaberry le otorgó al Luján Tenis Club, un predio en el parque San Martín, más precisamente en la intersección de las calles Mariano Moreno y Doctor Real.
En ese lugar se guardaba el remanente de obras públicas, por lo que por aquel entonces se encontraba poblado de caños y, como no estaba alambrado, cuando jugaban al tenis la pelota se perdía entre los elementos apilados de allí.
La primera cancha en ser inaugurada fue la que en la actualidad es conocida como la número cuatro. El partido inaugural lo protagonizaron Roberto Teodoro Krauth (abuelo de las mellizas) ante un joven quinceañero alumno de la escuela de Tenis de Alejo Russel, Guillermo Salatino (hoy en día el periodista especializado número uno del país). Por aquel entonces, los socios fundadores e integrantes de la primera comisión fueron, entre otros: Heriberto Been, Alfredo Reyes, Juan Bengoechea, Roberto Krauth y Ditter Krauth.
Tras casi una década de encuentros internos en el año 1969, se produjo la creación de la Asociación de Tenis del Oeste de Buenos Aires (ATOBA), con Luján Tenis Club como socio fundador. Un año después se produjo la afiliación a la Asociación Argentina de Tenis.
En aquel entonces, el Interclubes se iniciaba con Cuarta categoría y el primer equipo oficial del LTC fue el integrado por: Juan Ignacio Dongo (single 1), Julio Armengol (single 2), Victorio Castagna y Ditter Krauth (en el doble). En ese entonces “Rudy” Krauth no estaba porque del 68 al 73 representó al Club Comercio, pero cuando volvió fue para salir campeón dado que integró el equipo que ascendió a Tercera. Aquel recordado equipo se formó con Rodolfo Krauth (single 1), Juan Dongo (single 2), Carlos Negri y Ángel Rebottaro (Doble).
Uno de los primeros socios cadetes del club fue Julio Apariente, quien luego terminaría triunfando en el fútbol en Flandria, Ferrocarril Oeste y Boca Juniors. Entre los jugadores surgidos de la entidad, los que más renombre obtuvieron fueron Eduardo Bengoechea (jugador de Copa Davis y en su momento capitán) y las mellizas Erica y Vanesa Krauth.
En damas de Primera División, fueron seis los logros obtenidos en la máxima categoría de la elite del tenis argentino. Semillero inagotable de jóvenes valores, en la actualidad son diez las canchas para practicar tenis y se ha sumado hockey y fútbol femenino.