CESPLL: una mirada sobre el contrato de concesión

Daniel Ferrari, ex gerente general, analizó la situación que atraviesa la empresa cooperativa y el impacto sobre el precio de la energía para los lujanenses.

La cooperativa nació como Sociedad Anónima pero tenía principios cooperativos, dijo la historiadora María Teresa Tartaglia. Era ni más ni menos que un grupo de interesados en tener energía para sus industrias, sus casas y alumbrado público a costos razonables y no quedar atrapados en monopolios de empresas extranjeras. Pasaron más de 100 años.
Si los interesados de hoy, empresarios, comerciantes y consumidores residenciales se juntaran como aquella vez, con los mismos objetivos que antes, tal vez formarían una nueva cooperativa, con los mismos principios y valores que la actual, pero el precio al que venderían la energía seria la mitad que hoy. Comprarían la energía como lo hace la actual o mejor y tendrían empleados bajo el gremio de luz y fuerza, como hoy, con sueldos según el convenio, como hoy. Pero no tendrían la estructura de la actual cooperativa, ni pagarían más que lo que la ley exige. El beneficio sería para Todos los lujanenses.

O tal vez decidan no formar una nueva empresa y exigir que la Municipalidad conceda el servicio a Edenor o cualquier empresa que se presente a licitación, como lo dice el marco regulatorio. ¿Que la tarifa la dispone el gobierno? El estado provincial dispone de tarifas máximas, no mínimas, y el poder concedente (la Municipalidad) tiene todo el derecho a fijar otras tarifas máximas menores que las provinciales.

EL DERECHO DEL CONSUMIDOR

Quien contesta la pregunta de ¿No tenemos, los lujanenses, derecho a pagar el mismo precio que nuestros vecinos? ¿No somos todos argentinos? ¿Y todos bonaerenses?
Ninguna explicación sería válida ante nuestro incuestionable derecho.  Ni que otras ciudades pagan lo mismo que acá, ni que el gobierno provincial lo dispone, ni que la calidad es mejor, ni que son cuestiones técnicas. Ninguna es más fuerte que nuestro derecho a la igualdad de trato. Mismo precio por el mismo servicio.
¿Estamos los lujanenses preparados para exigir de nuestros gobernantes una solución para la salvaguarda de nuestros derechos? ¿Estos políticos de hoy defenderán nuestros derechos ? Seguro dirán que no se puede o que es difícil, pero no, es más fácil de lo que se cree, sólo que les cuesta ir contra el status quo.

¿Que no saben cómo hacerlo? Hay gente que sí sabe hacerlo. Se dedican a ello.

Pero vamos a los números:

Importe aprox. de una factura residencial por 300 kwh en Gral. Rodríguez $1.370.-

Importe aprox. de una factura residencial por 300 kwh en Luján $3.513.-

Importe aprox. de una factura de una industria pequeña en Gral. Rodríguez $70.000.-

Importe aprox. de una factura de una industria pequeña en Luján $120.000.-

Conclusión: pagamos mucho más que nuestros vecinos, y la consecuencia es que los vecinos de Luján tenemos menos poder adquisitivo y las empresas se radican en parques industriales de General Rodríguez o de Pilar, donde pagan su energía más barata, dando trabajo a la gente del lugar, por lo tanto, en Luján tendremos menos actividad industrial, menos empleo, menos gasto en el comercio de nuestro partido, en fin, más atraso.

¿Cuándo vamos a tomar el toro por las astas y tomar las decisiones que urgen?

Cada vez la gente se enoja más porque ve que ninguna fuerza política es capaz de hacer lo que hay que hacer. El que lo haga va a tener reconocimiento eterno porque Luján va a crecer y saldrá del estancamiento, pero la fundamental consecuencia será que los lujanenses verán reconocido su derecho a ser tratados como iguales que nuestros vecinos. Y eso, eso no tiene precio.