Alerta ante contaminación de la Cuenca del Río Luján

El ComiLu realizó un relevamiento tanto en el curso principal como en los arroyos tributarios. Estas muestras serán analizadas por el Laboratorio Central de la Autoridad del Agua.

Mientras se aguardan los resultados definitivos del Instituto de Ecología y Desarrollo Sustentable (INEDES), que vincula a profesionales del Conicet y de la Universidad Nacional de Luján, el Comité de Cuenca del Río Luján (ComiLu) completó un relevamiento de calidad del agua tanto en el curso principal como en mayoría de los arroyos que confluyen allí y que pasan por nuestro distrito.

Según informaron desde el organismo dependiente de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la provincia de Buenos Aires, se lograron finalizar los trabajos realizados junto a la Dirección de Planificación, Control y Preservación de los Recursos Hídricos, del Departamento de Preservación y Mejoramiento de la Autoridad del Agua (ADA), “con el objetivo de conocer la calidad del agua superficial”.

Las tareas se desarrollaron en el marco del proyecto de “Monitoreo Estacional de Calidad de Agua Superficial del Río Luján y afluentes”, a través del cual, además de los 10 sitios relevados en el curso principal, se extrajo agua de los arroyos tributarios de la Cuenca. En este caso, entre los 24 analizados, se incluyeron los afluentes El Chaña, Pereyra, El Haras y Gutiérrez que se encuentran en nuestro distrito.

En estos análisis se evalúan parámetros físicos in situ, mediante sonda multiparamétrica (temperatura, conductividad, PH y porcentaje de oxígeno disuelto) que son medidos por agentes del ComiLu; se extraen muestras que son llevadas al Laboratorio Central de la Autoridad del Agua para ser analizados por el equipo competente y también se toman muestras de bentos para análisis de bioindicadores.

Este nuevo relevamiento expone la preocupación ambiental que existe en torno al río Luján. Tal como informara EL CIVISMO semanas atrás, los resultados preliminares del Instituto de Ecología y Desarrollo Sustentable (INEDES) exponen un deterioro de varios parámetros. En general se trata de agentes biológicos producto de líquidos cloacales e industriales.

En líneas generales, se trata de un muestreo de diferentes estaciones del río, que van desde Suipacha hasta Escobar. “Hemos encontrado, prácticamente desde las nacientes, situaciones de bajo tenor de oxígeno. Situaciones bastante comprometidas para el funcionamiento del río. A su vez es un llamado de atención porque faltan controles en general de todas las industrias”, explicaron los investigadores. Además, alertaron que “como hay un bajo caudal del río, se da la situación de que las industrias que estaban tirando efluentes más o menos tratados al río, ahora lo siguen tirando y el río no alcanza a depurar todo eso”. 

Por su parte, en Pilar, los concejales de la Unión Cívica Radical presentaron un proyecto que apunta a saber el estado de situación del río Luján para luego proceder a su limpieza. “Es necesario que se evalúe el nivel de contaminación y se dé limpieza, a la altura Reserva Natural de Pilar”, expusieron.

“Es indispensable para la preservación de la flora y fauna que se concientice sobre la limpieza y dragado del río. La acumulación de desechos ocasiona el desborde y consecuentemente inundaciones. Es de urgencia que se convoque a las asociaciones civiles y gubernamentales para que evalúen la situación y grado de contaminación”, propusieron los ediles de la UCR.

En respuesta, ambientalistas aseguraron que “la contaminación en el río Luján ya está demostrada”. Desde Humedales en Red, un colectivo de organizaciones que monitorea la situación del Luján, plantearon que “sabemos que nuestro río está en el podio de contaminación, luego del Matanza-Riachuelo y el Reconquista. Los impactos sobre el río Luján están documentados y fundamentados por estudios de prestigiosas universidades e investigadores. Sin dudas, lo que en primera instancia podríamos decir que falta en la cuenca del Luján, así como en otras del AMBA, es la decisión política de fiscalizar empresas y emprendimientos que afectan la misma. Realizar un estudio de impactos acumulativos es otro pendiente, y mientras eso no sucede se siguen aprobando y permitiendo barrios cerrados y otros rellenos en humedales. Y ni hablar de la implementación de una gestión integral de residuos que comience con la concientización de los habitantes de la cuenca para la reducción en la generación de residuos y continúe con un manejo sustentable de los mismos por parte de los municipios”.