Piden a los trabajadores ser “voceros” de la empresa

Ed.Impresa//Attilio D´Apolito considera que las denuncias por contaminación son “infundadas”, y sólo generan “un desgaste psicológico en las instituciones responsables del control”.

Como ocurre cada vez que el reclamo incrementa su intensidad, por estos días Curtarsa pretende utilizar a sus trabajadores como fuerza de choque a favor de los intereses empresariales de la firma de capitales italianos.
Así quedó reflejado esta semana en un documento interno difundido entre los obreros de la curtiembre. El texto, que llegó a las distintas secciones de la planta de Jáuregui, fue redactado y firmado por el presidente de la empresa, Attilio D´Apolito.   
De esa manera, el empresario se dirige a los trabajadores (sutilmente denominados "colaboradores"), para pedirles colaboración, "tratando de convertirse ustedes mismos en portavoz de esta verdad".
Las verdades de Curtarsa, reflejadas en el documento que pretendió ser un "informativo de Attilio a todo el personal", apuntan a negar los daños que esa actividad productiva genera tanto al medio ambiente como a la salud de empleados y vecinos: "Desgraciadamente desde hace ya mucho tiempo, la prensa no hace más que hablar infundadamente en manera negativa sobre Curtarsa".
Para D´Apolito, las noticias referidas al tema se basan en datos recibidos por grupos ecologistas, "totalmente desprovistos de todo fundamento".
Aunque decenas de estudios demuestran lo contrario, el presidente de la curtiembre dice a sus trabajadores que "la compañía siempre ha operado en cumplimiento de la ley". En ese sentido, informa que el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible "está desarrollando las verificaciones pertinentes necesarias para confirmar que la empresa opera en la absoluta legalidad".
En cambio, dice D´Apolito, "los grupos ambientalistas en lugar de contrastar las verificaciones del organismo de control, continúan protestando contra la empresa con esta campaña difamatoria generando, deliberadamente en mi opinión, un desgaste psicológico en las instituciones responsables del control. Todo esto ocasiona, por desgracia, graves problemas de diversos tipo (clientes, proveedores, etc)".
"Aunque algunos grupos ecologistas digan lo contrario, es mi obligación asegurarles que la empresa siempre ha operado observando las leyes, y no sólo aquellas sobre el medio ambiente. Esto, los que viven a diario la empresa, bien lo saben", agrega.
Como cierre del documento, el empresario italiano manifiesta las intenciones de concentrar sus energías en el desarrollo de nuevas oportunidades de trabajo "que ya he individualizado, y no en tener que ocuparme en defender a la empresa de insultos indignantes. Sólo con ustedes a mi lado, podré realizar ambos objetivos".