Denuncian discriminación de una remisería céntrica

Un joven relató que se negaron a enviarle un auto porque "no llevaban sillas de ruedas". El damnificado envió su reclamo a EL CIVISMO Digital.

Un joven denunció que sufrió un episodio de discriminación cuando una remisería céntrica de nuestra ciudad se negó a enviarle un auto ya que “no llevan sillas de ruedas”, según relató.

Alejo Hurtado contó a EL CIVISMO Digital que, desde hace poco más de un año, “debido a una mala praxis médica, ando por la vida en silla de ruedas. No es fácil adaptarse a esta nueva vida, pero le pongo lo mejor de mí, le meto garra todos los días. La gente, la ciudad, las calles, no están preparadas para las discapacidades. A pesar de eso, intentamos todos los días insertarnos, casi como si tuviéramos que pedir permiso y rogar ser incluidos”.

El viernes pasado decidió salir a la casa de una amiga “con todo lo que eso implica -sostuvo-. Al querer volver, siendo las 00.00 horas aproximadamente, llame a la Remisería Mitre. Me atendió Leo, el coordinador, le pedí un remís y avisé (como si esto fuera mí obligación) que era usuario de silla de ruedas. Entonces la respuesta fue que no, que no podía mandarme un remís porque ellos no llevaban sillas de ruedas. Y cortamos”.

“Hoy, que ya me aflojó un poco la angustia puede decir: Leo, ¿no tienen baúl tus autos? ¿No llevás sillas de ruedas, ni carritos de bebés, ni bolsas de supermercado? O sea, ¿no se puede usar el baúl o que pasa? Te cuento que yo no necesito ningún tipo de auto especial, que me bajo y me siento solo en el auto y que mi silla se pliega muy chiquita y es súper liviana. Por eso te llamé Leo, porque si necesitaría algún tipo de adaptación en tus autos, me hubiera informado antes, si la tenían”, expuso.

Además, sostuvo que esa actitud “tan poco empática, tan discriminatoria, tan ausente de un mínimo de sensibilidad, me anuló. Me angustió tanto que ni pude contestarte. ¿Y sabés qué hice después? Llamé otro remis, de otra empresa, y ni aclaré que usaba silla, por miedo Leo, por miedo a que esta otra empresa, igual que la Remisería Mitre, me dejara tirado, lejos de mí casa, por discapacitado”.

En julio pasado, una mujer del barrio Juan XXIII denunció una situación similar y apuntó contra la remisería San Martín. Según expuso, desde la empresa se mostraban renuentes y llegaron a demorar horas para enviar un auto tras la insistencia de la usuraria, por lo que decidió hacer público su reclamo.