Matías Bergara el pibe del barrio Fonavi que luego de pasar por tres escuelitas de ACIFO, decidió probar suerte en Nueva Chicago en donde fue uno de los titulares del Torito en el torneo de la Primera Nacional fue convocado para formar parte del Seleccionado Nacional Sub 20 de Ascenso que se entrena en Ezeiza.
Aquel chico del barrio FONAVI que con la pelota en los pies interrumpía la siesta a sus vecinos en las tardes de verano tiene por delante un nuevo desafío.
Tras un presente promisorio en la Primera División de Nueva Chicago con Andrés “El Lobo” Montenegro como entrenador, al futbolista de nuestra ciudad le llegó la chance de demostrar lo que sabe en la Selección Nacional Sub-20 de Ascenso.
La historia de Matías Bergara da cuenta que su primer equipo en la Asociación de Clubes Infantiles del Oeste (ACIFO) fue El Trébol, para más tarde pasar a Platense siempre con Marcelo Oscar Galeano como entrenador de la Categoría 2004. Por último terminó recalando en Santa Elena, en donde como DT se encontró con Sebastián Carabajal. Terminado su periplo por el Fútbol Infantil se decidió a ir por más y por intermedio de un amigo - Diego Zeballos-, consiguió una prueba en las Juveniles de Nueva Chicago en donde no desaprovechó la oportunidad en donde quedó convocado. El debut en Primera División fue en Mendoza ante Independiente Rivadavia ocasión en la que ingresó a los veinte minutos del segundo tiempo.
Su ídolo en el fútbol es Juan Román Riquelme y dentro de la cancha puede jugar como enganche o extremo y los arqueros rivales ya conocen de su buena pegada y ductilidad en el manejo de la pelota en sus pies.
Ahora tiene por delante una nueva chance en el predio de Ezeiza y con la casaca Albiceleste para demostrar todo lo que sabe.
Al momento de debutar con la casaca del elenco de Mataderos daba cuenta de la pérdida física de su mamá y abuelos, pero que eso le había servido como impulso para ir por más. “Estoy muy contento por cómo se vienen dando las cosas en lo deportivo” deslizó en aquella ocasión y en base a perseverancia y esfuerzo no sé equivocó.