El gobierno planea pasar a manos privadas todos los hospitales nacionales que tiene a su cargo, salvo el Garrahan. Entre ellos se encuentra el ahora denominado Ramón Carrillo de la localidad de Torres, que pasó a ser un hospital abierto.
En su plan de desmontar la estructura del Estado, el gobierno nacional puso sobre la mesa la posibilidad de privatizar también los hospitales bajo su órbita. El único que quedaría afuera de este proceso sería el prestigio Hospital Garrahan, aunque influirá en la atención en nuestra ciudad: la ex Colonia Montes de Oca de la localidad de Torres pasaría a manos privadas en este esquema.
El proyecto comenzó a manejarse desde la llegada al Ministerio de Salud de Mario Lugones, ex presidente de la Fundación Sanatorio Güemes. Entre sus planes está desprenderse de los 11 centros de salud que todavía tiene bajo su cargo, aunque la mayoría son provinciales o municipales.
De ese total solo cuatro son 100% de su responsabilidad (los otros siete son del Servicios de Atención Médica Integral para la Comunidad en los que se hace cargo del 70 u 80% del presupuesto). Entre este primer grupo se encuentra el rebautizado Hospital Ramón Carrillo (ex Colonia Montes de Oca), junto al Baldomero Sommer de General Rodríguez, el de salud mental Laura Bonaparte -que estuvo en la mira de cierre hace unas semanas- en Parque Patricios y el Posadas en Morón.
Lo que denominan como “reorganización del sistema de salud” en un primer momento apuntaba a transferirles los centros de salud a los gobiernos correspondientes, ya se provincia de Buenos Aires como CABA, pero sin los fondos para administrarlos.
Ante las negativas tanto del Axel Kicillof como de Jorge Macri, la propuesta viró a concesionar al sector privado todos estos hospitales nacionales, en un sistema similar al implementado por el Reino Unido en los años 90.
“Ante la negativa de las jurisdicciones, desde el Ministerio de Salud se están evaluando otras alternativas, entre ellas, que haya un gerenciamiento privado de la administración de los hospitales. De todas maneras, y ante este proceso de evaluación de posibilidades, cabe destacar que el presupuesto para el funcionamiento de los hospitales en 2025 está garantizado”, aclararon desde el Ministerio de Salud, según informó el sitio eldiario.ar.
HOSPITAL ABIERTO
En julio del año pasado, lo que se conocía como la Colonia Montes de Oca pasó a llamarse Hospital Ramón Carrillo con un cambio de paradigma: la superación del modelo de aislamiento de los pacientes psiquiátricos para consolidar un hospital abierto a la comunidad.
Durante el acto que fue encabezado por el ex presidente de la Nación, Alberto Fernández, y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, se anunciaba también el inicio de las obras para la construcción de 50 viviendas en un Barrio Inclusivo destinadas a 260 personas.
El cambio de nombre del centro de salud mental también fue acompañado por una serie de mejoras de la infraestructura para la plena implementación de la Ley Nacional de Salud Mental.
Desde el Ministerio de Salud habían informado que “esta importante reconversión institucional apunta a entender como un derecho humano fundamental el acceso a una calidad de vida digna para las personas con problemáticas de salud mental y discapacidad intelectual. Con este objetivo se han puesto en marcha diferentes proyectos que incluyen la realización de reformas y refuncionalización de espacios, junto con la construcción de nuevos dispositivos para las personas que se encuentran alojadas en la institución. A través de estos cambios se busca generar las mejores opciones de inclusión social y comunitaria, según sea posible en cada caso”.
Por ahora, silencio
Mientras que en el Hospital Sommer de General Rodríguez el sindicato de ATE comenzó a manifestar su rechazo ante esta posibilidad y plantearon “la negativa a la provincialización ni a la privatización”, en Torres reina la incertidumbre y el silencio por parte de los gremios.
“Oficialmente no hay nada. Todos están mirando para otro lado. UPCN no emite sonido, nos están volviendo loco con comunicados sobre el sistema de evaluación que nos están haciendo por estos días con simulacros. Nos están atormentando con eso”, contó un trabajador a este medio.
Otro agregó que “nadie habla de eso. Están todos con la cabeza en esos exámenes. Y ATE brilla por su ausencia”.