Cayó el asesino del empresario Pérez Vieyra

Este martes, la Policía arrestó a quien considera el delincuente que efectuó el disparo que mató al dueño del establecimiento rural donde entró a robar junto con otro hampón. El homicidio sucedió en diciembre del año pasado en un campo de la zona de Torres. Hay un prófugo, está identificado y sería el entregador del hecho.

La investigación por el asesinato del empresario Roberto Martín Pérez Vieyra, ocurrido en diciembre del año pasado en el Haras “La Moneda” de la localidad de Torres, sumó en las últimas horas un nuevo avance clave.

Este martes fue detenido el presunto autor material del crimen, Horacio José Hariaspe, de 45 años. La causa ya contaba con otro detenido y se mantiene activa la búsqueda de un tercer implicado, identificado por los investigadores como David Alejandro Díaz, señalado como el entregador.

El caso, que fue caratulado como “Homicidio criminis causa”, es investigado por la Fiscalía 9 de esta ciudad, a cargo de la fiscal Mariana Suárez. La investigación conjunta entre la DDI Luján, la Comisaría Luján Primera y el Departamento Homicidios permitió desentrañar, paso a paso, una trama de violencia, planificación y vínculos entre los acusados que siguen siendo materia de análisis judicial.

Todo comenzó el 13 de diciembre de 2024, alrededor de las seis de la tarde. Dos hombres armados ingresaron en una camioneta Toyota Hilux negra con cúpula al Haras “La Moneda”, ubicado en Camino Real y calle Paulina Villademoros.

En el lugar se encontraba el propietario, el empresario y ex funcionario durante la presidencia de Mauricio Macri, Roberto Pérez Vieyra, de 71 años, junto a su pareja, Georgia María Lorena, de 52 años, y dos empleados del establecimiento: Blanca Ester Ramos, 52 años y Martín Vergara, de 54 años.

La irrupción fue violenta. Los delincuentes redujeron a las víctimas con amenazas y golpes, exigiendo dinero y objetos de valor. Pero ante la resistencia del dueño del lugar, uno de los atacantes le disparó en la pierna.

El proyectil atravesó la vena femoral de la pierna derecha y le provocó una hemorragia fatal. Además del disparo, Pérez Vieyra presentaba heridas cortantes en el rostro y la cabeza, producto de los golpes con la culata del arma.

Los delincuentes huyeron del campo llevándose una escopeta de dos caños perteneciente a la víctima y un teléfono celular de una de la empleada, Blanca Ramos. Fue precisamente ese celular el que comenzaría a marcar el rumbo de la investigación.

LAS PRIMERAS PISTAS

Poco después del hecho, la antena ubicada en calle Caracas 105, en la localidad de Fátima, Partido de Pilar, registró la activación del celular sustraído.

A partir de ese dato, la Dirección de Tecnologías Aplicadas para la Investigación de la Superintendencia de Investigaciones en Función Judicial, un área de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, comenzó a analizar el tráfico de llamadas y las comunicaciones vinculadas.

Surgieron entonces dos abonados telefónicos que habrían estado operativos en la zona al momento del crimen, más un tercer número que mantenía contacto con ellos.

Los abonados estaban a nombre de personas domiciliadas en Capital Federal y Mendoza, aunque se constató su uso frecuente en Pilar. Además, se estableció que las billeteras virtuales asociadas no coincidían con los titulares declarados ante las empresas prestatarias.

A través de tareas de inteligencia y vigilancia, se logró identificar a los usuarios habituales de esos dispositivos, aunque algunos aún no fueron plenamente individualizados.

ALLANAMIENTOS Y UN DETENIDO

Con estos elementos de prueba, el Juzgado de Garantías autorizó tres órdenes de allanamiento para el 23 de enero de 2025. Ese día, personal de la DDI Luján, el Departamento de Homicidios y la Jefatura Departamental ejecutaron los operativos en tres domicilios de Pilar.

En el primero, ubicado en la calle Los Naranjos 1429, se incautaron tres teléfonos celulares. En el segundo, en Los Naranjos 1433, se secuestraron seis celulares, una boina, un pasaporte y se obtuvo un testimonio de alto valor.

Allí se mencionó a Pablo Martín Crippa, de 55 años, un sujeto de mal vivir, como uno de los posibles autores del hecho. El testigo afirmó que el hombre solía vestirse con prendas gauchas, una característica que coincidía con la descripción dada por las víctimas del ataque.

En el tercer objetivo, en calle Holanda sin número del barrio Santa Coloma, en Manzanares, se incautó una pistola calibre 9 mm marca F.N. Browning, con la inscripción “Policía Federal Argentina” en la corredera, dos cargadores y trece municiones. También se encontró un teléfono celular.

Aunque en este caso el Ministerio Público Fiscal no dispuso ninguna detención, el hallazgo sumó una nueva pieza al rompecabezas. Más tarde, se ejecutó un allanamiento de urgencia en un domicilio de la misma zona, donde residía Crippa.

Allí se encontraron 1,280 kilos de marihuana compacta y dos celulares, por lo que fue aprehendido no solo por el homicidio, sino también por infracción a la Ley de Drogas 23.737.

ANALISIS DE OTRAS PRUEBAS

En marzo, tras un minucioso análisis del material secuestrado —incluidos datos de geolocalización, tráfico de antenas y conversaciones— se determinó que Crippa no habría actuado solo.

En las comunicaciones aparece reiteradamente un sujeto identificado como Horacio José Hariaspe, de 45 años, con antecedentes penales y propiedades en la zona de Grand Bourg.

También surgió el nombre de David Alejandro Díaz, sindicado como el entregador del grupo y quien se dedicaría a la venta ilegal de terrenos. Ambos fueron pedidos en detención.

Este martes, se llevaron adelante cinco allanamientos simultáneos en Pilar y Grand Bourg. En uno de ellos se concretó la detención de Hariaspe, señalado como el autor material del disparo que terminó con la vida de Pérez Vieyra.

En el lugar se secuestraron teléfonos celulares y un Chevrolet modelo Onix, de color gris plata que tenía pedido de secuestro activo por: “Robo agravado de automotor”, con intervención de la Fiscalía 24 de Malvinas Argentinas desde el 7 de febrero pasado.

En paralelo, se desplegaron operativos para dar con David Díaz, pero el sospechoso no fue hallado en ninguno de los domicilios registrados. Su búsqueda continua activa y se cree que podría estar oculto en la zona norte del conurbano.

UNA CAUSA QUE AVANZA

Con dos detenidos y un prófugo identificado, la causa comienza a esclarecerse. La figura de: “Homicidio criminis causa” refiere a aquellos asesinatos cometidos con el fin de facilitar otro delito —en este caso, el robo— o asegurar su impunidad. En términos judiciales, es una de las calificaciones más graves del Código Penal, con penas que pueden alcanzar la prisión perpetua.

El caso, que generó conmoción en la comunidad de Torres y zonas rurales cercanas, donde Pérez Vieyra era un referente del ámbito hípico. Transcendió de fuentes cercanas a la familia que expresaron su esperanza de que la Justicia avance con firmeza para que todos los responsables enfrenten las consecuencias.

Mientras tanto, la Fiscalía continúa analizando los vínculos entre los acusados, los movimientos financieros registrados en billeteras virtuales y la posible participación de más personas. La complejidad del caso y la sofisticación de algunas maniobras utilizadas por los implicados hacen prever nuevas medidas en los próximos días.