El hecho se suma a una seguidilla de ataques y profanaciones ocurridos en distintos puntos del país el fin de semana.
La comunidad que profesa la fe católica de Jáuregui se vio afectada este lunes tras conocerse un nuevo robo en la Parroquia San Luis Gonzaga. A través de la red social Facebook, desde el templo informaron que desconocidos sustrajeron la lámpara del Sagrario.
El mensaje difundido por la parroquia fue breve y contundente: “Lamentamos informar que la lámpara del Sagrario de la parroquia ha sido robada. Si alguien sabe algo, rogamos comunicarse con la parroquia”.
La publicación estuvo acompañada por dos fotografías que mostraban el lugar donde estaba instalada la lámpara. Como era de esperar, generó comentarios cargados de tristeza e indignación.
“No se puede creer que roben la luz del Sagrario, muy triste”, escribió Alicia Ruiz. En tanto, Olga Fiscela lamentó que “los rosarios nuevos ya no están. Dios mío, no se puede creer”.
Por su parte, Marcelo José Prezzo expresó con firmeza: “Habrá que poner cámaras dentro de la parroquia”, reflejando la preocupación de muchos feligreses ante la reiteración de hechos similares.
Cabe recordar que no es la primera vez que la Parroquia San Luis Gonzaga sufre un ataque de este tipo. El 28 de septiembre de 2023, un ladrón hurtó dos candelabros de la Capilla de la Adoración, piezas que habían sido un legado del recordado sacerdote Osvaldo De Marco.
Aquella vez, el hecho quedó registrado por las cámaras de seguridad del templo. El autor, un individuo que llegó caminando, mostró una notable astucia al cubrir una de las cámaras con un papel para evitar ser identificado.
A ese episodio se sumó otro robo, pero en la Capilla San Antonio de Padua, de Pueblo Nuevo, donde un ladrón que se desplazaba en bicicleta sustrajo una caja con herramientas pertenecientes a un albañil, que luego fueron vendidas por una suma irrisoria dentro de la misma localidad.
El hurto de la lámpara del Sagrario en Jáuregui se conoció el mismo día en que trascendieron dos hechos de vandalismo que afectaron a la Iglesia Católica en distintos puntos del país.
En la Ciudad de Buenos Aires, desconocidos destruyeron una imagen de la Virgen de Luján que se encontraba en la ermita del Santuario de San Cayetano, ubicada en la intersección de la avenida Juan B. Justo y Cuzco.
La imagen, muy venerada por los fieles, fue hallada destrozada, generando un profundo repudio y tristeza en la comunidad porteña.
En paralelo, en Pehuén-Co, al sur bonaerense, la Capilla Sagrada Familia fue totalmente arrasada por un incendio ocurrido durante la madrugada del sábado.
El cura párroco Adán Caraballo, explicó a medios locales que aún se investigan las causas, aunque el hallazgo de grafitis con simbología satánica en las inmediaciones encendió las alarmas. Las pintadas incluían frases como “CALL 666”, cruces invertidas y estrellas de cinco puntas, además de referencias al “Black Metal”.
La policía de Punta Alta y Pehuén-Co llevó adelante una investigación que incluyó el análisis de cámaras privadas, redes sociales y testimonios de vecinos, y logró establecer que el incendio y los grafitis estaban relacionados.
Finalmente, allanaron un domicilio y secuestraron material vinculado a ambos hechos. Allí reside un joven de 15 años, quien fue identificado como presunto autor del incendio y de las pintadas.
La Fiscalía 1 de Responsabilidad Penal Juvenil de Bahía Blanca quedó a cargo de la causa. El ataque habría sido cometido aparentemente en el marco de celebraciones por Halloween.
Mientras tanto, en Jáuregui, la comunidad parroquial de San Luis Gonzaga vuelve a sufrir la falta de respeto hacia los símbolos sagrados. Con tristeza, los fieles esperan que la lámpara robada aparezca y que el templo recupere la paz que el delito le arrebató una vez más.