Las múltiples denuncias en contra María Sol Moreno fueron expuestas en C5N, TN y A24, tras la noticia de EL CIVISMO. Se trata de la joven de 29 años de barrio El Quinto que pedía dinero fingiendo enfermedades, vendía pasajes truchos y desvió fondos en un centro de estética, entre otras modalidades.
Tan simpática como mentirosa y tan encantadora como estafadora. Así podría resumirse en una frase a María Sol Moreno, la joven de 29 años de barrio El Quinto, que pasó en cuestión de días de ser un nombre que circulaba por las redes y un par de medio locales como EL CIVISMO Digital a convertirse en protagonista de la agenda mediática de tres canales de noticia de alcance nacional.
Su historial de denuncias de estafas reiteradas, perfiles falsos, enfermedades fingidas y un entramado de engaños que habría dejado pérdidas millonarias, fue expuesta este jueves en TN, C5N y A24 con títulos contundentes.
C5N la presentó como “La estafadora de las mil caras”. TN desplegó un informe dividido en tres “escenarios” del fraude. A24 la nombró sin rodeos como “La estafadora de Luján”.
El caso, que la semana pasada había tomado estado público a partir de una cuenta de Instagram que recopilaba testimonios y denuncias, escaló así a la pantalla chica.
“El fraude ascendería a más de 20 mil dólares”, publicó C5N en su portal web, en relación a una de las maniobras denunciadas. Pero las cifras varían según cada víctima: hay quienes hablan de transferencias que comienzan en 100.000 pesos y escalan hasta los 4 millones.
Según los testimonios difundidos, Moreno simulaba padecer enfermedades graves para solicitar dinero. Aseguraba tener un problema en la sangre, se mostraba en fotografías recostada en una camilla, aparentemente recibiendo transfusiones, y acompañaba las imágenes con relatos dramáticos sobre su estado de salud.
“En otros casos, decía ser diabética y necesitar con urgencia medicación, solicitando sumas que, según los denunciantes, comenzaban en 100.000 pesos y podían escalar hasta 4 millones. También habría conseguido recetas médicas para respaldar sus pedidos”, detalló el informe.
Las imágenes eran parte central del ardid: fotos en hospitales y clínicas, al lado de aparatología médica, recetas con sellos y diagnósticos escritos de puño y letra. Sin embargo, esas recetas también serían apócrifas y los médicos firmantes no existirían. “Tendrá que explicarlo a la Justicia”, señalaron en el informe de TN.
Pero las enfermedades no eran el único “personaje” que construía. Moreno también se presentaba como azafata y ofrecía viajes al exterior. Decía trabajar para Aerolíneas, se hacía pasar por “jefa de finanzas” de LATAM e incluso afirmaba tener vínculo laboral con Flybondi.
En redes sociales exhibía fotografías en distintas regiones del país y del mundo que luego las utilizaba para engañar a amigos y conocidos. Bajo ese perfil, las maniobras incluían la venta de pasajes truchos y hasta supuestos regalos de cumpleaños.
“Le dijo a una amiga que le iba a regalar un viaje por su cumpleaños, pero como requisito, le pidió una foto sosteniendo su DNI”, contó el periodista Diego Gabriele en C5N.
La imagen, según la denuncia, fue utilizada luego para gestionar un préstamo online a nombre de la víctima. Durante cuatro años, la mujer desconoció la existencia de esa deuda hasta descubrir que figuraba en situación cinco en el sistema financiero.
El periodista Ignacio González Prieto, en TN, describió así el mecanismo: “Fue generando toda una mecánica en las redes sociales de ella donde hay fotografías en distintas regiones de la Argentina y del mundo donde era protagonista. Con esas imágenes las usaba como anzuelo y engañaba vendiendo viajes truchos, a tal punto que a una amiga la engañó de manera cruel, vil: le sacó una foto con el documento en la mano de frente y del dorso. Con esas fotos, obtuvo datos importantes y la estafó a su propia amiga”.
EL RELATO DE EUGENIA
Uno de los testimonios más crudos fue el de Eugenia Paterlini, dueña de un centro de estética y depilación definitiva. “Era mi mejor amiga, me crié con ella”, dijo al aire por C5N.
La relación de confianza derivó en una contratación laboral: Moreno comenzó a trabajar como recepcionista y encargada de ventas en el local. Con el tiempo, Eugenia empezó a notar inconsistencias. “En un momento las cuentas no empezaron a cerrar”, relató.
Las diferencias aparecían entre la recaudación diaria y los montos que la franquicia cobraba por el uso de la máquina láser, cuyo rendimiento queda automáticamente registrado. “Perdí el control del local porque no entendía, entonces empecé un proceso de cierre con la marca de la franquicia”, explicó.
Según su denuncia, Moreno les decía a las empleadas que era la nueva dueña, que la titular estaba embargada y que no podía recibir transferencias, por lo que debían pasarle el alias para cobrar los servicios.
“Terminó haciéndose pasar como la dueña de mi local, cambió los alias y se apropió de mi local en tres meses quedándose con los pagos. En 2023, se quedó con 2 millones de pesos de transferencias”, afirmó en A24.
A pesar del cierre, la joven continuó citando clientas, cobrando en efectivo y llevando una contabilidad paralela. También habría contratado personal sin autorización y nunca les pagó.
“En redes hay 20 testimonios de estafados. Los estafados en mi local son más de 42 porque ella contrató falsamente a un grupo de amigas, les dijo que había comprado mi local, dijo que se tenía que ir del país, ‘quiero que sean mis ojos en el local’, las hizo trabajar tres meses, no les pagó”, denunció Eugenia.
“La familia intentó devolverme parte de la plata, pero solo devolvieron 200 mil pesos”, agregó. La empresaria radicó la denuncia en 2023 y ahora se sumó a una presentación colectiva contra Moreno.
ALTA EXPOSCIÓN
El jueves, C5N dedicó dos segmentos al caso. Por la mañana, Diego Gabriele desarrolló la investigación. Por la tarde, un móvil llegó hasta la calle Santa Rosalía, en el barrio El Quinto, donde vive Moreno junto a su madre y hermanos.
Desde allí, Eugenia Paterlini volvió a dar testimonio en el programa “Argenzuela”. En ese contexto, un periodista especializado en policiales Paulo Kablan afirmó que Moreno terminará detenida.
En A24, durante el segmento conducido por Horacio Cabak, la comparación fue gráfica: la equiparó con “el malabarista de los platitos”. “Algunos los estafaba con una supuesta enfermedad y a otros les ofrecía pasajes”, dijo Cabak, sintetizando la multiplicidad de frentes abiertos.
Por su parte, Ignacio González Prieto, en TN, estructuró el informe en tres “escenarios”: los viajes falsos, las enfermedades fingidas y las estafas financieras con préstamos online.
“Se están investigando estafas que empiezan en los 100.000 pesos, se extienden hasta el millón de pesos, hay algunos que fueron estafados hasta en 4 millones de pesos y una amiga en 20 mil dólares”, precisó.
En relación a las enfermedades, fue categórico: “Hay que ser de muy baja estofa para quitarle a la gente dinero diciendo que estás enferma y que te vas a morir”. Y sobre las maniobras digitales agregó: “Es tan pilla que había logrado que algunos amigos le pasaran hasta fotografías para obtener la biometría de sus amigos y con eso obtenía préstamos online”.
Según explicó González Prieto, la Justicia tendría ya probadas algunas de las estafas. En caso de ser encontrada culpable, la pena podría ser baja, ya que el delito de estafa —tipificado en el artículo 172 del Código Penal— prevé una escala que va de un mes a seis años de prisión, dependiendo de los agravantes.