Federico Balbuena está acusado de golpear a su expareja en un departamento de Pilar. También está imputado por abuso sexual y entre sus antecedentes tiene cuatro denuncias por estafas.
En un operativo realizado este martes en el barrio cerrado Everlinks Golf Country Club, la Policía detuvo a Federico Nicolás Balbuena, el empresario de 34 años acusado de protagonizar un brutal ataque contra su expareja, en un caso que tomó fuerte repercusión pública tras la difusión de impactantes videos y el testimonio de la víctima.
El procedimiento fue llevado adelante por efectivos de la Comisaría Pilar Primera, como consecuencia de una causa por: “Abuso sexual con acceso carnal y lesiones agravadas en contexto de violencia de género”. El acusado se encontraba refugiado en ese country mientras la Justicia avanzaba con la recolección de pruebas.
La detención se concretó luego de casi seis meses de investigación y pocas horas después de que el caso ganara visibilidad en medios y redes sociales, a partir de la exposición pública realizada por la víctima, Camila Natalia, quien decidió difundir imágenes del ataque sufrido.
Según la denuncia radicada el 20 de noviembre en la Comisaría de la Mujer y la Familia de Pilar, el violento episodio se desencadenó cuando Balbuena se presentó en el domicilio de la mujer exigiendo la entrega de una computadora, bajo amenazas de “romperle todo”. Para ese momento, la víctima ya había solicitado ayuda policial.
En su declaración, Camila relató que intentó escapar en reiteradas oportunidades, pero el agresor la arrastraba nuevamente hacia el interior de la vivienda, propinándole golpes que le impedían huir o defenderse. “Me dijo: ‘llamá a la policía, no me importa, la voy a repudrir’”, recordó.
La agresión, tanto física como psicológica, quedó registrada por cámaras de seguridad instaladas en el departamento, cuyos registros fueron entregados a la Justicia.
En las imágenes se observa la violencia extrema con la que Balbuena ataca a la mujer: la arroja contra un sillón, la golpea con puños, la zamarrea, le tira del cabello e incluso intenta asfixiarla en la cocina.
Uno de los episodios ocurrió a plena luz del día, en medio de una discusión, cuando el acusado la sujetó de la ropa y la lanzó contra el mobiliario, para luego continuar con una golpiza sistemática mientras la mantenía reducida.
A pesar de la gravedad de las pruebas, y de que en un allanamiento previo realizado en enero de 2026 se le secuestraron dos pistolas Glock calibre 9 milímetros registradas a su nombre, Balbuena permaneció en libertad durante varios días.
Esta situación generó una profunda angustia en la víctima, quien debió insistir reiteradamente ante la fiscalía para que la causa avanzara.
La investigación está a cargo de la fiscal Marcela Semería, titular de la UFI Especializada en Violencia de Género N° 14 de Pilar, quien ordenó la detención luego de tomar declaración presencial a la víctima el lunes previo al arresto.
Balbuena fue indagado este miércoles y optó por guardar silencio, siguiendo la estrategia de su defensa. Mientras tanto, permanece alojado en una dependencia policial.
El vínculo entre ambos se remonta a cuando trabajaban juntos en la agencia de autos Car Center Adjudicados, ubicada en Ituzaingó, de la cual él es dueño y ella socia. Mantuvieron una relación durante cinco años, tres de ellos conviviendo, hasta su separación en noviembre de 2024. Sin embargo, continuaron compartiendo el ámbito laboral.
Testimonios incorporados a la causa dan cuenta de un historial de maltrato. Al menos seis personas, entre ellas compañeros de trabajo, declararon haber presenciado situaciones en las que Balbuena denigraba a la víctima en público.
El imputado también registra antecedentes judiciales: tiene al menos cuatro denuncias por estafa y otra causa previa por abuso sexual iniciada por una mujer en otra jurisdicción.
La situación tomó estado público el pasado sábado, cuando Camila decidió exponer su caso en redes sociales. “Me cansé que nadie me escuche. Me dejó internada, con la cara destruida. Una semana encerrada sin poder salir”, escribió en una publicación que rápidamente se viralizó.
En ese mismo descargo, la víctima expresó su temor: “Yo no puedo salir a la calle porque anda armado. ¿Quién me lo puede explicar? ¿Quién lo encubre? El sistema está fallando y nos está poniendo en riesgo”.
La detención de Balbuena marca un punto de inflexión en la causa, que ahora avanza hacia su etapa judicial con un cúmulo de pruebas contundentes y el testimonio directo de la víctima, en un caso que vuelve a poner en foco la problemática de la violencia de género y la respuesta del sistema judicial.