Tras dos años de movilizaciones, paros y marchas federales, Nación anunció una recomposición salarial del 24,33 por ciento y mayores partidas para universidades y hospitales universitarios. Desde Atunlu destacaron que el entendimiento fue resultado de la organización y la protesta de toda la comunidad educativa.
Después de meses de paros, movilizaciones y reclamos por el desfinanciamiento del sistema universitario, el Gobierno nacional alcanzó este miércoles un acuerdo con gremios docentes, nodocentes y autoridades de las universidades públicas que contempla una recomposición salarial y una actualización de partidas presupuestarias para el sector.
El entendimiento quedó plasmado en un Acta Compromiso suscripta entre la Subsecretaría de Políticas Universitarias, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) y las organizaciones gremiales docentes.
Según informó el Ministerio de Capital Humano, la Nación transferirá los fondos necesarios para incrementar la masa salarial universitaria en un 24,33 por ciento. La recomposición se aplicará en dos tramos: un 21,33 por ciento sobre los salarios básicos vigentes a mayo y un 3 por ciento adicional en octubre sobre los básicos de septiembre de 2026.
Además, el acuerdo prevé una actualización del 20 por ciento en los gastos de funcionamiento de las universidades a partir de junio y una ampliación de 50 mil millones de pesos para los hospitales universitarios, uno de los sectores más afectados por el congelamiento presupuestario.
Desde la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de Luján (ATUNLu) celebraron el entendimiento alcanzado y destacaron que la propuesta oficial fue consecuencia directa de la movilización sostenida de toda la comunidad universitaria.
“La unidad, la organización y la lucha sostenida de toda la comunidad lograron un nuevo paso en defensa de los salarios y de la Universidad Pública”, señalaron desde el gremio nodocente.
También remarcaron que el Gobierno nacional se vio obligado a reabrir la negociación salarial y reconocer el derecho de los trabajadores a discutir sus condiciones laborales en el ámbito paritario.
No obstante, desde el sector universitario aclararon que el acuerdo representa un avance importante pero todavía insuficiente frente a la pérdida de poder adquisitivo acumulada desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia. Según estimaciones gremiales, docentes y nodocentes aún arrastran un deterioro salarial cercano a los 45 puntos frente a la inflación.
Por otra parte, el acta establece una nueva convocatoria paritaria en un plazo máximo de tres meses con el objetivo de continuar analizando la evolución de los salarios en función del Índice de Precios al Consumidor y del atraso acumulado durante los últimos años.
A pesar de este acercamiento entre las partes, otro de los reclamos centrales de las universidades continúa abierto. Se trata del incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, cuyo tratamiento sigue en el ámbito judicial luego de las denuncias impulsadas por distintos sectores académicos y gremiales.
“Este avance no es una concesión: es el resultado de los paros, las movilizaciones, las asambleas y el compromiso de nodocentes, docentes, estudiantes, rectoras y rectores que, en unidad, venimos defendiendo la Universidad Pública frente al ajuste”, expresaron desde ATUNLu.
Y concluyeron: “La lucha continúa hasta lograr la recuperación de los salarios y el fortalecimiento de nuestras universidades”.