La morosidad en préstamos personales alcanzó su nivel más alto de los últimos quince años. El gobierno de Kicillof piensa en un plan de refinanciación con tasas reducidas y plazos de hasta 72 cuotas a través del Banco Provincia.
El gobierno de la provincia de Buenos Aires avanza en la elaboración de herramientas destinadas a aliviar la situación financiera de cientos de trabajadores que cayeron en mora ante la imposibilidad de afrontar sus compromisos económicos en un escenario marcado por la pérdida de poder adquisitivo, el encarecimiento del crédito y una actividad económica que continúa mostrando signos de estancamiento.
La iniciativa tomó impulso luego de conocerse los últimos datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que reflejan un fuerte crecimiento de la morosidad en los créditos otorgados a personas físicas. Según el informe oficial, los préstamos irregulares pasaron del 2,94 por ciento en febrero de 2025 al 11,2 por ciento en febrero de 2026, una evolución que evidencia las crecientes dificultades de las familias para sostener sus obligaciones financieras.
El deterioro resulta especialmente preocupante en los préstamos personales, donde el incumplimiento alcanzó el 13,8 por ciento, el nivel más alto de los últimos quince años. En paralelo, la morosidad en tarjetas de crédito también registró un fuerte incremento y llegó al 11,6 por ciento, confirmando una tendencia que se profundiza a medida que los salarios pierden terreno frente al costo de vida.
En este contexto, durante la última reunión paritaria con los gremios que representan a los trabajadores públicos, el Ejecutivo bonaerense presentó los lineamientos de un programa de refinanciación de deudas que será instrumentado a través del Banco Provincia. La iniciativa había sido solicitada por las organizaciones sindicales ante el creciente nivel de endeudamiento que afecta a una parte importante de sus afiliados.
La propuesta contempla la posibilidad de refinanciar obligaciones en hasta 72 cuotas, con tasas reducidas respecto de las condiciones vigentes en el mercado financiero.
Para quienes perciban ingresos de hasta cuatro salarios mínimos —equivalentes actualmente a alrededor de 1.470.000 pesos— y registren deudas con hasta 90 días de atraso, se ofrecerá una tasa anual del 39 por ciento. En estos casos, la cuota estimada por cada millón de pesos refinanciado será de 36.110 pesos mensuales.
Por otra parte, para los deudores que acumulen más de 90 días de mora y se encuentren en una situación de sobreendeudamiento, el Banco Provincia prevé una tasa especial del 31 por ciento anual. Bajo esta modalidad, cada millón de pesos refinanciado implicaría una cuota mensual aproximada de 30.700 pesos durante un plazo de seis años.
Desde la administración provincial entienden que el crecimiento de la morosidad constituye uno de los indicadores más claros del deterioro económico que atraviesan los sectores asalariados. Por eso, la intención es generar mecanismos que permitan recuperar capacidad de pago y evitar que miles de familias profundicen su situación financiera crítica en un escenario donde los ingresos continúan rezagados frente al aumento de los costos cotidianos.