Comerciantes alertan por nuevas presuntas estafas

La cuenta de Instagram @falsaazafata volvió a publicar acusaciones contra María Sol Moreno, una mujer de 29 años que ya había sido denunciada por distintas personas de esta ciudad. Esta vez, la advertencia surgió a partir de un supuesto engaño mediante un comprobante falso de Personal Pay.

Y un día, María Sol Moreno volvió a aparecer en escena. O, tal vez, nunca se fue y continuó realizando sus maniobras sin que sus nuevos presuntos engaños tomaran estado público.

La semana pasada comenzó a circular en redes sociales una imagen con una advertencia dirigida especialmente a comerciantes de Luján. La publicación llevaba un título contundente: “ALERTA A COMERCIOS DE LUJÁN” y estaba acompañada por una captura de una cámara de seguridad y un comprobante de pago de Personal Pay.

De acuerdo con la denuncia difundida, una persona habría realizado un pedido en un comercio y manifestó que su sobrina se presentaría posteriormente para retirarlo. Como comprobante del supuesto pago envió una captura que coincidía en monto y horario con otra operación real.

El comercio, según se explicó, no verificó el número de operación y entregó la mercadería. El problema apareció después.

“Hace unos días, una persona realizó un pedido y dijo que su sobrina pasaría a retirarlo. Envió un comprobante que coincidía en monto y horario con otra venta real. Al no verificarse el número de operación, la mercadería fue entregada. Después comprobamos que el dinero nunca había ingresado en nuestra cuenta”, señala el mensaje que comenzó a viralizarse.

Según la misma publicación, la persona volvió a comunicarse posteriormente con el comercio y habría intentado repetir la maniobra. “La misma persona volvió a contactarnos e intentó repetir la operación. Esta es la persona que se presentó a retirar el pedido. ¿ALGUIEN LA RECONOCE?”, agrega el texto, que destacó la pregunta con letras mayúsculas.

La publicación sostiene además que en los mensajes la persona se habría identificado como “Sol”, mientras que el comprobante enviado figuraba a nombre de “Irma Alicia”. Un comprobante por $28.560.

La imagen difundida incluye una captura de un comprobante de Personal Pay en el que aparece una operación justamente por $28.560. En el documento puede leerse: “Enviaste dinero” $28.560,00. Fecha: 01/09/2026. Hora: 10:46 hs. Envía: Sosa, Irma Alicia desde: Personal Pay. Otros datos personales y bancarios aparecen ocultos en la imagen.

En paralelo, la publicación exhibe una captura de una cámara de seguridad correspondiente a un comercio. Sobre la imagen se observa una marca temporal que indica 18/09/2026 - 10:50:25. Allí se observa a una mujer, cuyos rasgos son coincidente con la fisonomía de Moreno, en el sector de atención, mientras otra persona aparece parcialmente en primer plano.

La propia advertencia explica que el supuesto mecanismo consistiría en enviar un comprobante que aparentemente correspondería a una operación verdadera, cuando en realidad el dinero no habría ingresado a la cuenta del comercio.

Hay, además, un dato que debe ser diferenciado: mientras la cámara de seguridad está fechada el 18 de septiembre de 2026, el comprobante exhibido corresponde al 1 de septiembre de 2026. La publicación no explica en forma específica la relación temporal entre ambas imágenes.

La advertencia concluye: “Compartimos esta información únicamente para prevenir a otros comercios”.

REPERCUSIÓN

Por su parte, el miércoles 22, la cuenta de Instagram @falsaazafata volvió a registrar actividad y retomó las acusaciones contra Moreno. “Y acá estamos otra vez... Hicimos campaña para que todos sepan quién es, y sobre todo para que la justicia actúe. La causa sigue en la Fiscalía y estamos esperando que se tomen las medidas correspondientes”, comienza el mensaje.

Luego agrega: “Ahora bien, lo que podamos hacer mientras esperamos los tiempos de la justicia es CUIDARNOS ENTRE NOSOTROS”. La publicación continúa con una advertencia directa a los comerciantes: “no se olviden quien es SOL MORENO, ella sigue robando como si nada en todos los comercios de Luján, compartan, DENUNCIEN, llamen a la policía cuando la vean, no le intenten vender nada!!”.

Finalmente, el posteo reclama: “Queremos a SOL MORENO PRESA!” Se trata de afirmaciones realizadas por la cuenta y por personas que se presentan como víctimas.

Su contenido forma parte de una campaña de advertencia en redes sociales y no equivale, por sí mismo, a una resolución judicial que determine responsabilidad penal.

No obstante, la publicación recibió rápidamente comentarios de personas que aseguran haber tenido experiencias similares. “Es increíble que siga estafando. En VÍA TRENTO hizo lo mismo un par de veces. Pagaba con una tarjeta trucha y cuando se enviaba el pedido el pago era rechazado”, escribió uno de los usuarios. Otro planteó: “Con la cantidad de denuncias y pruebas, como es que no está presa? No entiendo!!!”

HISTORIAL

María Sol Moreno, residente del barrio El Quinto, quedó en el centro de una fuerte repercusión pública durante los primeros meses de 2026, luego de que comenzaran a conocerse distintas denuncias y testimonios sobre presuntas maniobras realizadas durante varios años.

En redes sociales y en distintas publicaciones periodísticas fue identificada con el apodo de: “La estafadora de Luján”.

Según el relato de las personas que denunciaron sus maniobras, estas se habrían extendido aproximadamente desde 2020 y habrían tenido como víctimas principalmente a personas de su círculo de confianza: familiares, amigos de la infancia, vecinos y comerciantes.

Las denuncias difundidas hablaban de alrededor de 20 episodios, con un perjuicio económico acumulado que habría superado los 20.000 dólares.

Uno de los mecanismos que se le atribuyen consiste en haber relatado supuestos problemas graves de salud para solicitar ayuda económica. Según los testimonios difundidos, Moreno habría afirmado padecer enfermedades como cáncer, leucemia, diabetes severa y celiaquía y habría mostrado recetas médicas que, de acuerdo con los denunciantes, serían falsas.

Con esos argumentos solicitaba dinero para tratamientos, medicamentos y transfusiones. En algunos casos, las víctimas señalaron haber entregado sumas de hasta 4 millones de pesos.

MULTIPLES FACHADAS

Otra de las fachadas que se le atribuyen está relacionada con la actividad aeronáutica. En redes sociales habría construido una imagen para presentarse como azafata o empleada de Aerolíneas Argentinas y ofrecía supuestos pasajes con descuentos de empleados o beneficios corporativos.

Las personas interesadas transferían el dinero, pero los viajes, según las denuncias, no existían.

También aparecen acusaciones relacionadas con documentación personal y teléfonos celulares. De acuerdo con los testimonios, habría solicitado fotografías de DNI o dispositivos bajo diferentes pretextos y luego utilizado esos elementos para gestionar préstamos a nombre de terceros.

Algunas de las personas damnificadas descubrieron la situación meses más tarde, al consultar su situación crediticia y encontrarse con deudas que desconocían.

Uno de los episodios que mayor repercusión tuvo fue el denunciado por Eugenia, una amiga de Moreno, propietaria de un centro de estética y depilación definitiva.

Según contó, Moreno habí sido contratada como recepcionista y posteriormente se habría presentado ante clientes como si fuera la propietaria del comercio.

También se le atribuye haber modificado los alias bancarios utilizados para cobrar y haber desviado transferencias por más de 2 millones de pesos. A esto se sumó otra acusación: había convocado a tres amigas de la infancia para trabajar en el supuesto proyecto de expansión del negocio, prometiéndoles salarios elevados y nuevas sucursales.

Según las denunciantes, trabajaron sin cobrar. El perjuicio económico generado, de acuerdo con ese relato, terminó afectando al emprendimiento y contribuyó a su cierre.

Las denuncias colectivas contra Moreno comenzaron a acumularse desde 2023, según los antecedentes difundidos por las víctimas. La repercusión aumentó a comienzos de este año, cuando distintas personas cuestionaron que continuara en libertad y residiendo en la misma zona donde viven algunos de los denunciantes.

Ante esa situación, las víctimas comenzaron a organizarse en redes sociales y crearon perfiles destinados a advertir a otras personas. Entre ellos apareció @falsaazafata, una cuenta que concentró publicaciones, testimonios y advertencias.

La repercusión excedió rápidamente el ámbito local. La cobertura de El Civismo comenzó con una primera nota centrada en el impacto barrial y en la aparición de la cuenta de denuncias el 5 de febrero de 2026.

Pocos días después, hacia finales de ese mismo mes, el caso llegó a medios nacionales como TN, C5N, eltrece y A24, ampliando la difusión de las acusaciones.

Ahora, varios meses después, el nombre de Sol Moreno vuelve a aparecer asociado a una advertencia dirigida a comerciantes. Esta vez, el alerta no surgió de una denuncia antigua sino de un supuesto intento de obtener mercadería mediante un comprobante de pago que, siempre según el comercio que difundió la advertencia, nunca se acreditó.

Mientras las víctimas aseguran que la causa continúa en la Fiscalía y reclaman avances, las redes sociales volvieron a convertirse en el principal mecanismo elegido para advertir a potenciales damnificados. Y la nueva consigna que circula entre comerciantes es sencilla: verificar que el dinero haya ingresado efectivamente antes de entregar la mercadería.