Luján está de fiesta: ascendió a la B Metro 

El Lujanero le ganó a Berazategui por 3 a 0 en el estadio 1º de Abril con goles de Tomás Dopazo, Eladio Ramos y Enzo Oviedo. Así, se consagró campeón y consiguió el gran objetivo.

Fue un domingo perfecto. Un estadio desbordado, con entradas agotadas. Y un partido a la altura de las circunstancias. Luján jugó una final perfecta para vencer a Berazategui, imponerse por 3 a 0, consagrarse campeón de la temporada y conseguir el gran objetivo que aguardaba desde hacía 35 años: el ascenso a la B Metropolitana. 

El equipo de Martín Pérez Bianchi salió a la cancha enchufadísimo y súper concentrado, después de un gran recibimiento de un estadio 1º de Abril que se vino abajo: bombas de humo, papelitos y los jugadores acompañados por su familia. 

Y, en el juego, no quiso dejar dudas. Desde el minuto uno, se comió a Berazategui, tomando el control del balón, jugando alto y presionando sobre la salida. Tal es así que al minuto de juego pudo abrir el marcador: desborde por la izquierda de Abad y cabezazo desviado de Eladio Ramos, que apareció solo en la puerta del área chica y con el arquero a medio camino. 

Enzo Oviedo se hizo dueño del mediocampo, manejando todos los tiempos. Además, el equipo se hacía ancho para lastimar por los costados. Y Dopazo bajaba todo y se metía en el juego tocando de espaldas. 

A los 26, el 9 dejó en el camino a un rival y sacó un disparo esquinado aunque sin la potencia necesaria. De la salvada del arquero, salió un lateral, el centro de Julián Pesco Ford y el cabezazo de Dopazo contra el palo para desatar la fiesta. 

Un par de minutos después pudo caer el segundo, tras un desborde de Eladio Ramos que Abad no llegó a empujar por centímetros, con el arco vacío. 

Pero a los 38 parecía que todo se complicaba. Es que Dopazo fue abajo para pelear una pelota que se le iba larga y vio la segunda amarilla justificada (la primera fue por sacarse la camiseta en el gol). 

Con un hombre de más, Berazategui se adelantó en el campo y encerró la Luján. La más clara estuvo en los pies de Miño -lo mejor del Naranja-, que tras un pase entre líneas dejó en el camino a Torlaschi pero se quedó sin ángulo y la mandó por arriba. 

Cuando se moría el primer tiempo, apareció una de las figuras del Lujanero en el torneo: Eladio Ramos se impuso por la derecha y le rompió el arco cuando lo cerraba el defensor. 2 a 0 y al descanso. 

En el complemento, las obligaciones fueron de Berazategui que intentó descontar rápido. Estuvo cerca con un remate cerrado que dio en el palo y después Serrizuela metió un bombazo desde afuera que se fue besando el arco de Torlaschi que volaba. Y Godoy erró un gol increíble abajo del arco de cabeza. 

Luján era aguantar y salir de contra. En una de esas corridas, Gallo no pudo definir bien ante el arquero que salió a achicar rápidamente. 

Los últimos 10 fueron para el infarto. Torlaschi le sacó una pelota increíble a Godoy. Y de ese tiro de esquina la pelota quedó boyando en el área chica y, tras una serie de rebotes, salvaron sobre la línea en el segundo palo. 

Pero Oviedo puso las cosas en su lugar, El 5 le dio de volea en la puerta del área para clavarla contra el palo, poner el 3 a 0 y desatar el grito de “dale campeón, dale campeón”.