SMF Arquitectos y una idea para transformar Luján

El estudio dirigido por Juan Martín Flores obtuvo el primer premio del concurso provincial de ideas para renovar el acceso a la ciudad, con una propuesta que busca vincular el paisaje, el patrimonio y los espacios públicos.

El proyecto de SMF Arquitectos para el acceso a Luján propone recuperar las conexiones entre el paisaje ribereño, el patrimonio histórico y la trama urbana. La iniciativa obtuvo el primer puesto en el Concurso Provincial de Ideas para la Puesta en Valor del Acceso a la Ciudad de Luján, que reunió a más de 200 inscriptos de distintos puntos del país.

“Fue una enorme alegría y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad”, expresó Juan Martín Flores, fundador y director del estudio. Para el arquitecto, el reconocimiento también implica asumir el compromiso de intervenir en un sector de relevancia histórica, cultural y simbólica para la ciudad.

Arquitecto egresado de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y magíster en Diseño Arquitectónico Avanzado por la Universidad de Buenos Aires (UBA), Flores desarrolla su actividad entre la práctica profesional, la docencia y la investigación proyectual. Es profesor titular del Taller Vertical de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNLP y de Proyecto Urbano en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).

“Siempre entendí la arquitectura como una disciplina que no consiste solamente en resolver un programa o construir un edificio, sino también en interpretar un lugar, reconocer sus oportunidades y proponer nuevas maneras de habitarlo”, sostuvo.

Una mirada sobre el territorio

La propuesta parte de una lectura de Luján como un territorio en el que conviven paisaje, historia, patrimonio, religiosidad y vida urbana. En lugar de entender el acceso únicamente como un recorrido hacia la Basílica, el equipo buscó convertirlo en una experiencia capaz de conectar esos elementos.

El río Luján ocupa un lugar central en esa interpretación. El proyecto busca recuperar su presencia como componente ambiental, paisajístico e histórico, al tiempo que reconoce la importancia de la Basílica como referencia monumental, cultural y simbólica que trasciende los límites de la ciudad.

“La Basílica y el río representan dos dimensiones distintas, pero inseparables, de la identidad de Luján”, afirmó el arquitecto. Mientras que el santuario concentra buena parte del significado histórico y religioso del lugar, el curso de agua permite comprender su relación con el territorio y el paisaje. La intención es que ambos elementos dejen de funcionar como referencias aisladas y se articulen mediante los recorridos, las conexiones urbanas y los espacios de uso colectivo.

Desde esa perspectiva, el espacio público constituye el principal instrumento para vincular patrimonio, actividades cotidianas y comunidad. “Creo que una ciudad se reconoce tanto por sus edificios como por la calidad de los espacios que comparte”, señaló Flores.

La lectura del entorno también llevó al equipo a reconsiderar la manera de observar la ciudad. Para el arquitecto, “mirar a Luján desde el río” abrió una nueva perspectiva sobre su identidad, sus espacios y su esencia. “Creo que ese es uno de los principales desafíos de la arquitectura contemporánea: no borrar lo que existe para empezar de cero, sino descubrir qué relaciones pueden ‘reconstruirse’ y qué nuevas posibilidades pueden surgir a partir de ellas”, expresó.

Tres bandas para integrar la ciudad

La propuesta se organiza en tres grandes bandas programáticas: Parque Fluvial, Procesional y Urbana. Cada una responde a las características paisajísticas, históricas y urbanas de un sector del área de intervención, pero las tres forman parte de una estrategia común.

-La Banda Parque Fluvial busca recuperar la dimensión ambiental y paisajística del río Luján, fortaleciendo la relación entre el agua, el espacio público y la ciudad.

- La Banda Procesional reconoce la importancia histórica y simbólica del recorrido hacia la Basílica y plantea la llegada como una experiencia cultural y colectiva, más allá del desplazamiento hacia un destino.

- La Banda Urbana procura reforzar la conexión con el tejido construido, las actividades y la vida cotidiana de Luján. Las tres áreas se articulan mediante las denominadas “Suturas Territoriales”, conexiones que buscan vincular los distintos sectores y favorecer la continuidad entre las bandas, la trama natural y el resto de la ciudad.

La estrategia surge de una preocupación por la fragmentación urbana. En su análisis, el equipo identificó sectores inconexos y discontinuidades que dificultan la integración territorial y la construcción de una identidad urbana compartida. Frente a esa situación, la propuesta prioriza la recomposición de las conexiones por sobre la distribución aislada de usos.

El objetivo es que el área intervenida no funcione como una pieza independiente, sino como parte de una estructura urbana más amplia. “Para mí, los concursos son también una experiencia colectiva: permiten poner a prueba las ideas, discutirlas y construir una propuesta a partir de distintas miradas”, afirmó Flores.

En ese sentido, el arquitecto considera que estas convocatorias permiten evaluar las propuestas por su capacidad para responder a problemas concretos y proyectar escenarios futuros. “Los concursos tienen algo que considero fundamental: permiten que una idea sea evaluada por su capacidad de responder a un problema, por su consistencia arquitectónica y por el futuro que es capaz de imaginar, más allá de las estructuras habituales de encargo”. Dos meses de recorridas, análisis y dibujos

El desarrollo de la propuesta demandó aproximadamente dos meses. Durante ese período, el equipo estudió las condiciones territoriales, los elementos históricos y paisajísticos, las conexiones existentes y las oportunidades de intervención. El trabajo incluyó recorridas por el lugar, registros fotográficos y observaciones de la actividad cotidiana.

La intención fue comprender tanto las características físicas del sector como sus distintas atmósferas, los momentos de movimiento y los períodos de calma, y la relación entre sus habitantes y quienes llegan a la ciudad. “Visitamos el lugar, lo recorrimos, lo fotografiamos, lo vivimos y compartimos en su integridad con su gente y sus visitantes, su actividad y sus calmas”, relató Flores.

Esa experiencia permitió construir una mirada proyectual basada en el reconocimiento directo del área y no solamente en su representación gráfica. El dibujo tuvo un papel central durante las primeras etapas. A partir de los croquis iniciales, el equipo comenzó a explorar relaciones espaciales, definir decisiones programáticas y organizar los argumentos que sostienen la propuesta.

La exploración derivó en las tres bandas y las suturas territoriales que estructuran el proyecto. Una vez consolidada la idea, el trabajo continuó con la elaboración de planos, imágenes y documentos para comunicarla.

El propósito era explicar no solo cómo podría verse el espacio renovado, sino también por qué intervenir, de qué manera hacerlo y qué nuevas relaciones podría generar.

La propuesta fue desarrollada por un equipo de SMF Arquitectos integrado por Juan Facundo Díaz, Sofía Okulchik, Valentín Acosta, Julieta Oroz, Benjamín Itce y Tomás Bavaro, con el asesoramiento en paisaje del ingeniero Pablo Sceglio.

Una trayectoria entre la arquitectura y la ciudad

Con sede en La Plata, SMF Arquitectos desarrolla proyectos de arquitectura, espacio público, paisaje y planificación urbana. Desde 2005, el estudio participó en más de 120 concursos nacionales e internacionales y obtuvo 50 premios, incluidos 18 primeros puestos.

Entre sus principales trabajos figuran el Pabellón del Centenario, el Polo Ferrocultural de Moreno, el Distrito Fundacional de Mendoza y la Nueva Estación Ferroviaria Derecho, en Buenos Aires.

En 2021, Flores integró el Pabellón Argentino de la Bienal de Arquitectura de Venecia con un proyecto de viviendas para la Villa Olímpica porteña. Al año siguiente, participó en la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires con los proyectos Polo Ferrocultural y Archivo General Ferroviario. En 2025, SMF obtuvo el primer puesto del Ranking de Excelencia Profesional ARQ Clarín, en la categoría Voces Emergentes y Generación Intermedia.

También recibió el Premio Bienal de Arquitectura Argentina por el Archivo Histórico de Geodesia y la Medalla de Bronce del concurso internacional MOLEWA.

Flores combina la práctica profesional con la docencia, la investigación y la participación en jurados de arquitectura. Su trabajo parte de una concepción de la disciplina como herramienta cultural, social y ambiental. “Me interesa que la arquitectura no se limite a responder a lo inmediato. Creo en su capacidad de formular preguntas, anticipar escenarios y abrir posibilidades que todavía no existen”, expresó.

El proyecto para el acceso a Luján refleja esa mirada: pensar el espacio público como generador de identidad y de nuevas relaciones entre las personas y el territorio. El desafío será avanzar hacia su materialización y convertir la propuesta en una transformación concreta para la ciudad.