Las restricciones comenzaron antes de lo anunciado

Los puentes Mitre y Gogna ya fueron cerrados al tránsito vehicular, pese a que el cronograma establecía otras fechas. En distintos puntos de la ciudad, efectivos policiales reconocen que reciben información fragmentada, desconocen parte de la organización y tienen dificultades para orientar a quienes necesitan circular.

La cuenta regresiva para la visita del papa León XIV a Luján, prevista para el próximo miércoles 11 de noviembre, comenzó a sentirse con fuerza en las calles de la ciudad.

Sin embargo, lo que debía ser una implementación progresiva de las restricciones vehiculares terminó convirtiéndose en una sucesión de cortes anticipados que tomó por sorpresa a vecinos, comerciantes y trabajadores.

Aunque el cronograma difundido por la Municipalidad establecía fechas y horarios determinados para restringir la circulación, varias de esas medidas comenzaron a aplicarse antes de lo previsto.

Los puentes Mitre y Gogna, por ejemplo, ya fueron cerrados al tránsito vehicular, mientras que distintas calles de la zona céntrica quedaron vedadas para los automovilistas.

La situación genera desconcierto y cierto malestar entre quienes necesitan trasladarse de un lado al otro del río Luján, pero también entre comerciantes que deben recibir mercadería, trabajadores que realizan repartos y vecinos que no encuentran información precisa sobre los lugares por donde pueden circular.

Uno de los testimonios que expuso este escenario fue el de Sergio Moretto, creador de contenidos y vecino de Luján, quien relató en redes sociales lo que le ocurrió el viernes cuando regresaba a su domicilio.

Según contó, al llegar a la calle Las Heras este viernes se encontró con que el tránsito ya estaba interrumpido y una fila de vehículos que complicaba la circulación.

"El Papa viene el miércoles, los puentes los iban a cortar el lunes, pero los cortaron el viernes", cuestionó, y explicó que le planteó al efectivo policial apostado en el lugar la posibilidad de reubicarse en una esquina para evitar el embotellamiento.

La idea era permitir que los automovilistas pudieran girar antes de llegar al corte, en lugar de tener que regresar marcha atrás. Sin embargo, según su relato, el uniformado le respondió que solamente cumplía órdenes y que ganaban poco.

El vecino también comparó el despliegue de seguridad previsto para la visita de León XIV con otros acontecimientos religiosos. Mencionó particularmente la llegada del Papa a Uruguay y la visita de Juan Pablo II a Luján, en 1982.

"En el 82 me fui caminando a la plaza (Belgrano) la noche anterior, me paré al lado de la baranda, me pasó el papamóvil a dos metros, estaba lleno de gente y no pasó nada. Ahora no te podés arrimar a la plaza, policías por todos lados y es un desastre", expresó.

En ese sentido, cuestionó la magnitud de las restricciones y la anticipación con la que comenzaron a implementarse. "No entiendo por qué cortaron el viernes. Creo que si venía Putin no ponían tanta seguridad. No lo entiendo", agregó.

Pero su preocupación no se limitó a las dificultades para circular. También hizo referencia a las consecuencias económicas y laborales que puede provocar el operativo durante los próximos días.

"Aparte, vamos a estar mucha gente sin trabajar porque no podés cruzar. Un panadero amigo no puede hacer el reparto a los hoteles de la zona porque no puede entregar la mercadería. Así estamos. Tengo una calentura que exploto", manifestó.

CRONOGRAMA

Según la información publicada por la Municipalidad de Luján, las restricciones debían implementarse en diferentes etapas. Para la denominada Zona de Influencia, los cortes vehiculares estaban previstos a partir del lunes 9, a las 0 horas.

Comprendían las siguientes arterias y sus bocacalles transversales, aunque se permitiría la circulación peatonal: Mariano Moreno, desde Dr. Real hasta Ituzaingó, Dr. Real desde 9 de Julio hasta Mariano Moreno, Ituzaingó desde Mariano Moreno hasta 9 de Julio y 9 de Julio desde Dr. Real hasta Ituzaingó.

Sin embargo, las vallas comenzaron a colocarse varios días antes, incluso en Mariano Moreno y avenida Carlos Pellegrini, donde este sábado ya se encontraban apostadas unidades policiales de distintas áreas.

En cuanto a la denominada Zona 0, el cronograma municipal establecía que el sábado 7 de noviembre, a las 0 horas, se produciría el cierre del Acceso Tótem, en la bajada WALK de la Autovía 7, como parte de las restricciones para ingresar a Luján.

También se anunciaba que la calle 9 de Julio quedaría habilitada exclusivamente para peatones desde 25 de Mayo hasta Mitre, en dirección a la Basílica. No obstante, desde la hora 0 de este sábado ya no se podía circular en vehículos por la Zona 0.

El desplazamiento quedó limitado a peatones y bicicletas. En la práctica, solamente se podía circular caminando desde avenida Dr. Muñiz hasta la rotonda Ana de Matos.

El adelantamiento también alcanzó a los puentes. Tanto el Mitre como el Gogna fueron cerrados antes de las fechas que se habían anunciado, obligando a los automovilistas a utilizar otros cruces para pasar de una margen a la otra del río. Por el momento, la circulación vehicular se concentra en los puentes de Las Tropas, Dr. Muñiz y Mendoza.

El cronograma oficial contemplaba además que el domingo 8, a las 22, comenzara el despeje vehicular de la Zona 0 y que el lunes 9, a las 0, se concretara su cierre total.

Para el martes 10, a las 0, estaba anunciado el cierre completo de la salida de avenida Nuestra Señora de Luján hacia la Autovía 7. Sin embargo, ese acceso ya se encontraba inhabilitado durante este sábado.

Por otra parte, una vez producido el cierre total de la Zona 0, las misas que habitualmente se celebran en la Basílica se trasladarán al Parque San Martín, donde continúan los trabajos de acondicionamiento del predio.

SIN INFORMACIÓN

El desconcierto no alcanza solamente a los vecinos. También quedó expuesto en los propios efectivos policiales que fueron destinados a los distintos puntos de control y que, en muchos casos, reconocen no contar con información suficiente para orientar a los automovilistas.

En la intersección de avenida Dr. Muñiz y calle 9 de Julio, un efectivo llegado desde el interior de la provincia fue consultado por las restricciones y describió un panorama de desorganización.

"Yo no sé ni dónde estoy parado. No hay mucha comunicación. La verdad que es un quilombo. No tenemos ni baños. Tenemos que pedirles a los vecinos que nos permitan ir al baño", contó.

Mientras realizaba esas declaraciones, llegó una unidad policial de Seguridad para acercarles un vaso de café y agua a los efectivos apostados en el lugar.

Las condiciones en las que se encuentran alojados los policías también fueron motivo de cuestionamientos. Una autoridad policial que se encontraba abasteciendo de agua a sus compañeros reconoció las dificultades del despliegue y apuntó contra la organización. "Se tiraron a hacer esto con 11 mil vigilantes que hace cinco días que duermen apiñados y no les importó nada", sostuvo.

La falta de información también quedó en evidencia en 9 de Julio y Las Heras, donde dos efectivos de la UTOI provenientes del norte de la provincia intentaban ayudar a una comerciante que se había encontrado con el corte sin previo aviso y necesitaba atravesar el sector en automóvil para trasladar mercadería.

"Nosotros nos enteramos recién (del corte) por frecuencia radial. Nosotros nos vamos enterando a medida que los vecinos nos van diciendo que hay cortes. Tenemos que dar la cara y no tenemos información. La Municipalidad dice una cosa y los jefes dicen otra", explicaron.

Una situación similar se repitió en otros puntos de la ciudad. Efectivos de la UTOI apostados en uno de los puentes cerrados al tránsito vehicular admitieron que las directivas cambian permanentemente y que no existe una comunicación fluida entre los distintos niveles de coordinación.

"Nosotros tenemos otras directivas. Esto cambia minuto a minuto. No sabemos lo que dice la Municipalidad porque no hay comunicación. Esto se adelantó porque anda caminando el ministro. Tres cuadras a la redonda ya está todo cerrado", manifestaron.

Una de las policías agregó: "Es demasiado. Hace cuatro días que estamos acá". Consultada sobre las denuncias vinculadas con las condiciones de alojamiento de los efectivos, respondió con ironía: "Eso es todo fake, es todo IA. Gracias a Dios, la comida que nos dan está buena".

VIDA ALTERADA

Con la visita papal todavía a cuatro días de distancia, Luján comenzó a experimentar las consecuencias de un dispositivo de seguridad que modifica profundamente la circulación y el funcionamiento habitual de la ciudad.

Los cortes anticipados, la falta de información coincidente y las dificultades para atravesar los puentes plantean interrogantes sobre cómo se desarrollarán las próximas jornadas, cuando las restricciones previstas alcancen su máxima extensión.

Mientras las autoridades avanzan con el despliegue de seguridad, los vecinos intentan adaptarse a un escenario que, al menos hasta ahora, no parece responder al cronograma que se había comunicado oficialmente.

Por ahora, entre vallas, patrulleros y puentes cerrados, la sensación que se repite en las calles es que el operativo comenzó antes de tiempo y que quienes deben explicar cómo funciona tampoco tienen todas las respuestas.